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Los clásicos se tocan

Las diferencia estilística se ha reducido mucho entre Brasil e Italia. De su duelo y del de Egipto y Estados Unidos saldrá el rival de España en semifinales

LADISLAO JAVIER MOÑINO

Brasil-Italia. El clásico del mundo. Nueve mundiales entre ambas selecciones. Antes, paradigmas estilísticos enfrentados, ahora, ya no tanto. Si alguien tiene que ver con la europeización de Brasil es Italia. Aquella tarde de julio del 82 en Sarriá fue el inicio del fin del jogo bonito. El trauma de la pelota es el título de un libro que retrata aquella lección de contragolpe queBearzot le dio a Tele Santana. Después del Maracanazo en 1950, aquella es la derrota más dura y que más literatura ha generado en Brasil.

Junior, Falcao, Sócrates, Dirceu, Cerezo, Zico, Eder... Aquella fue la última selección brasileña que mantuvo pura la esencia de su fútbol. Esa derrota desembocó en un giro estilístico y en decisiones como la de Lazaroni en Italia 90: fue el primer seleccionador brasileño en utilizar un líbero y dos marcadores. Un sacrilegio para los defensores del fútbol-arte. Cuatro años después, Parreira parió el trivote con Mauro Silva, Mazinho y Dunga para darle a Brasil su cuarto título mundial tras 24 años.

Nadie como Dunga representa esa transformación estilística de la canarinha, pues él fue uno de sus gestores en la hierba. "Nuestro fútbol siempre ha sido respetado en todo el mundo, pero ahora muchos de nuestros jugadores juegan en Europa y les han enseñado a tener sentido de equipo", dijo Dunga, que recalcó su papel de domador de jugadores: "Las horas de sueño y hasta la alimentación son miresponsabilidad".

Brasil tiene la posibilidad de limpiar a Italia del campeonato y eso no se le escapa a Kaká: "Siempre que juego contra rivales de entidad me crezco y este partido va a ser muy importante. Somos los dos países con más mundiales tenemos y este es el clásico del fútbol mundial".

En Italia, vapuleada por la prensa, ha tomado la palabra Buffon y pide fidelidad a la causa y al estilo: "Podemos ganar a Brasil y luego a España sin hacer fútbol espectáculo. No somos la momia que dicen". Y Lippi avisa: "Somos los campeones del mundo y debemos demostrarlo".