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Control antidopaje con Eufemiano

El doctor Fuentes visitó ayer al Alcalá con su equipo, el Universidad Las Palmas, y a dos de sus futbolistas les tomaron muestras de orina 

GONZALO CABEZA

El Universidad Las Palmas es el único club de fútbol del mundo en el que el miembro más famoso es su médico. Eufemiano Fuentes, pendiente de juicio por la operación Puerto en la que se piden para él dos años de prisión e imputado en la operación Galgo, fue contratado el pasado 7 de marzo como galeno del club insular. Ayer, el equipo canario jugaba en Alcalá. El pequeño Estadio del Val aún estaba engalanado después de que la selección sub 21 disputase allí el lunes un partido contra Bielorrusia. Los carteles azules, en inglés y con el escudo de la Federación Española, todavía permanecían colocados después del encuentro internacional. Uno de ellos destacaba sobre el resto. En la puerta del botiquín se podía leer la inscripción doping room. "Lo han puesto porque sabían que viene Eufemiano", sostiene entre bromas uno de los trabajadores del estadio.

La casualidad hizo que el doctor Fuentes tuviese que pasar muchas veces por delante de ese letrero. En Segunda División B, un partido por jornada tiene control antidopaje y ayer la suerte decidió que dos pupilos de Eufemiano, Omar y Aridane, pasaran la prueba.

El canario tuvo que pasar varias veces tras la puerta que ponía doping room'

En el descanso, Fuentes acudió a la sala por primera vez para asistir al sorteo en el que se decidió qué jugadores pasarían el trámite. Al salir se acercó al fotógrafo que le retrató. "Ya está", comentó con una sonrisa cuando entró de nuevo al vestuario. Fuentes no quiso hablar. Al ser exhortado para responder, el médico se hizo el loco. "¿Conmigo? Creo que te has equivocado de persona", dijo sin ponerse nervioso. Su tranquilidad es asombrosa. Tampoco en el banquillo se inmutó. Gesticuló, alguna vez se levantó, pero no sufrió.

En menos de un mes ha conseguido meterse a la plantilla en el bolsillo. Quien le viera diría que tiene mando en plaza. "Desde que ha llegado, la relación con él es estupenda. No hacemos caso de los comentarios que haya en otros lados", afirma Iván Casquero, uno de los defensas insulares. El Universidad, que no tenía doctor, ha contratado a Fuentes, al que Casquero define como "un prestigioso doctor". "Un equipo profesional como el nuestro necesita un médico. Está a nuestra disposición para cualquier medicación o problema que pueda surgir. Eufemiano está sumando para conseguir nuestro objetivo", remata Casquero.

Yerai, otro defensa, también ensalza la relación con el galeno. "Eufemiano es ante todo un profesional, un buen doctor y nos ayuda mucho también en el tema psicológico", comenta decidido después del 0-0 que les mantiene en plazas de ascenso. "Ojalá consigamos subir, aunque se hable mucho del doctor", prosigue el canario sin entender la controversia que produce la presencia de Fuentes.

"Que nos hagan pruebas, no hay nada que esconder", afirma Sergio

Los jugadores van saliendo uno a uno mientras el control de orina sigue su curso. No rehuyen la cuestión del dopaje. "Que nos hagan pruebas si quieren, yo no tengo nada que esconder, la gente puede opinar lo que quiera, pero ahora mismo hay un control, ahí verán. Saldrá todo bien", dice el centrocampista Hernández.

Los rivales creen en los controles, aunque Fuentes ande por medio. "Si ese señor hace algo ilegal lo encontrarán y se hará justicia", afirma Dani Torres, jugador del Alcalá.

Los aficionados alcalaínos no lo tienen tan claro. "Hay controles, pero en el fútbol no funcionan bien", comenta un hincha de los complutenses. A todos le suena el nombre de Eufemiano, aunque son pocos los que saben que es el médico del rival. "Es canario, no me parece sospechoso", dice otro de los aficionados. "Los jugadores deben saber que no se pueden tomar nada y si les ponen delante una pastilla, rechazarla", remata otro de los presentes en la conversación. Los comentarios no duran mucho, preocupa más la economía del club alcalaíno o seguir hablando del árbitro de la contienda.

"Es un médico de prestigio", le defiende el defensa Casquero

El Universidad tenía su vuelo de vuelta a las 16.40 horas. El tiempo apremiaba, pero Aridane aún no había orinado. "Nos vamos", le dijeron a Eufemiano, "comeremos en el aeropuerto, os esperamos allí". El doctor Fuentes se sorprendió, pero sus temores terminaron cuando le dijeron que Voro, otro miembro de la expedición, se quedaría con él para guiarle. "Entonces no hay problema", comentó resuelto. Acto seguido, sacó una bolsa de plástico con unos envases y la metió en una maleta del segundo entrenador para que se la facturasen. "Es lo del otro día, el gel y el champú", dijo en voz alta, como queriendo ser escuchado.

A las 15.00 horas el control había terminado. Un taxi esperaba mientras lloviznaba en Alcalá. De nuevo es preguntado. De nuevo se escabulle: "Está aquí el taxi, no tenemos tiempo".