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Cristiano ya bombardea a Lehmann

Portugal y Alemania preparan un cruce caliente de cuartos

LADISLAO J. MOÑINO

Nada más saberse clasificados, los futbolistas alemanes empezaron la guerra psicológica. Se manejan bien en esas batallas de la psique. La experiencia les dice que en estas batalla, la cabeza es tan importante como los pies. El primero en abrir fuego fue Ballack, que se puso la piel de cordero: “Los favoritos son los portugueses”. El siguiente en abrir la boca fue el Lehmann, que apuntó al corazón de Portugal: “ Ya le he dicho a mis defensas cómo tienen que frenar a Cristiano, me lo han dicho mis compañeros del Arsenal. Yo también se qué tengo que hacer para detenerle sus remates”.

La respuesta de Cristiano Ronaldo no se hizo esperar. Ayer asomó la cabeza ante la prensa para rebajarle los humos a Lehmann: “¿Qué dice que sabe como frenarme? Yo también sé lo que hay que hacer para batirle. Ya le he hecho unos cuantos goles”. El extremo del Manchester United, entendió también las intenciones de Ballack al señalar a Portugal como la gran favorita: “Eso no cuela. Ganará el que juegue mejor y tenga más oportunidades”.

El tercer envite llegado desde el lado teutón tuvo como protagonista a Matthäus, que no pinta nada en la selección alemana, pero sigue tan lenguaraz como siempre. Estas citas le vienen al pelo para recordar que sigue ahí. Matthäus también fue muy sibilino y se fue a por Ricardo, el portero: Ricardo es el punto más débil de Portugal. No está a la altura del resto de jugadores portugueses y eso lo tiene que aprovechar Alemania”.

Para Matthäus, también tuvo respuesta Cristiano Ronaldo, que defendió a su portero: “Ricardo también ha sido uno de los destacados de Portugal, pero siempre hay personas que buscan defectos. También cuando hablan de mí”.

Ajustada las cuentas dialécticas con Matthäus, Lehmann y Ballack, Cristiano Ronaldo lanzó una andanada contra sus rivales: “Alemania no está haciendo un juego demasiado vistoso, aunque tiene buenos jugadores. Nosotros también les conocemos a ellos. Nuestra ventaja, y voy a mentir, es que estamos más descansados”.