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El verdadero debate no es el 9 sino el 4

La suplencia de Alonso evidencia que no tiene recambio

ENRIQUE MARÍN

Enfrascado en el debate del nueve, bastó la suplencia transitoria de Xabi Alonso ante el Mallorca para desvelar que el verdadero debate del Madrid es el del cuatro, si como tal se puede considerar que el centrocampista tolosarra no tenga, ni se le busque, un recambio que le permita ausentarse.

Mourinho pretendió dosificar al internacional español pensando en la Copa, pero Xabi sólo pudo descansar media hora. En vista de que el Madrid no carburaba y la Liga empezaba a correr serio peligro de extinción, el técnico portugués no tuvo más remedio que mandarle calentar y darle entrada al inicio de la segunda parte en sustitución de Gago, su presunto sustituto. El argentino, que esta temporada apenas suma cinco partidos, está muy lejos de ofrecer las prestaciones de Alonso. El último Tambor de Oro de San Sebastián es hoy por hoy el único capaz de dar criterio al juego del Madrid, y exprimir ese fútbol con presión tras pérdida y transiciones meteóricas tras robo que propone e impone Mourinho.

El decisivo gol de Benzema centra las dudas en el juego del Madrid

El domingo fue la primera vez que el guipuzcoano era suplente en un partido de Liga desde que está en el Madrid. Si ya es (o debiera ser) un problema para Mourinho que Xabi Alonso no tenga un compañero de fiar en el desempeño de su doble función de recuperación y distribución, su ausencia se nota demasiado como para tenerle en el banquillo. Cuantitativamente, Khedira es quien más veces ha acompañado a Xabi en el centro del campo esta temporada. Lass es la segunda opción y Granero, la tercera. La presencia de Diarra es residual. Cualitativamente, Granero es quien más y mejor se complementa con Alonso. Será porque El Pirata no tiene la pata de palo y se comunica a través del balón, la mejor referencia a la hora de ordenarse y el lenguaje que domina Xabi, tal y como ha quedado demostrado en la selección.

Sabido es lo poco o nada que le importa a Mourinho el juego de elaboración, de ahí precisamente su demanda de un nueve en lugar de otro cuatro. Sin embargo, bastó que Benzema anotara un triple un gol que valió tres puntos y a Mou ni siquiera le preguntaron por él en la sala de prensa. Otra prueba más de que el debate del nueve es más un arma de distracción masiva del luso que la necesidad imperiosa que ha querido hacer creer. Sobre todo cuando sistemáticamente no incluye a Cristiano en su nómina de delanteros.

Desde que el Madrid salió goleado del Camp Nou, en realidad el único partido de verdad que ha jugado el Madrid de Mourinho hasta ahora, el portugués ha intentado que se hable de todo, menos de fútbol. Y para ello no le ha importado iniciar una batalla interna contra Jorge Valdano. Así, Mou ha pasado de hablar diariamente con el director general e, incluso, invitarle a asistir a una charla táctica, a ningunearle públicamente. "Yo reporto directamente con Florentino y José Ángel Sánchez", dijo (una respuesta que llevaba preparada, porque pidió previamente a sus periodistas de cámara que le efectuaran la pregunta) en referencia a si se había reunido con Valdano por el fichaje de Van Nistelrooy.

Y quién sabe si para finiquitar el debate del nueve, el presidente del Hamburgo, Bernd Hoffmann, rechazó ayer "de una vez por todas" la posibilidad de que el holandés sea transferido esta temporada al Madrid. "Hemos rechazado de nuevo y por última vez una nueva oferta", dijo Hoffman en la web del club. Según el Hamburgo, el Madrid había ofrecido dos millones por Van Nistelrooy.