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Waterpolo España se ahoga contra Italia y obtiene la plata en el Mundial de waterpolo

El combinado nacional no pudo coronar el torneo y conseguir su tercer campeonato mundial. 

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Instantánea del entrenador español dando instrucciones a su plantilla. EFE/EPA/JEON HEON-KYUN

La selección española masculina ha conquistado la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de waterpolo, que se celebra en Gwangju (Corea del Sur), después de perder por un amplio 5-10 ante Italia en una final donde solo ha habido igualdad en los primeros instantes.

Los pupilos de David Martín cosecharon así su segunda derrota del torneo, tras la encajada frente a Hungría (11-13) en la fase de grupos, y España repitió el segundo lugar que en el año 2009 había obtenido en su anterior final. Mientras tanto, el combinado italiano añadió con este triunfo el cuarto oro mundialista a su palmarés.

Dos tantos de Felipe Perrone mantuvieron el ritmo para el equipo rojigualdo en el primer cuarto, que acabó empatado (2-2) y que incluso vio un atisbo de sonrisa para los de David Martín con un penalti señalado a favor justo antes de la primera pausa. Sin embargo, Alberto Barroso falló esa pena máxima e involuntariamente espoleó a sus adversarios.

Todos los goles habían llegado en situación de superioridad numérica, con el 50% de acierto por parte española y el 100% por el bando italiano. Y en esa estadística se atascó España, que malgastó muchas ocasiones con un hombre de más en el segundo cuarto, empezado con un parcial de 0-3 tras los goles de Pietro Figlioli, Vincenzo Dolce y Vincenzo Renzuto.

Aunque Alberto Munárriz recortó distancias al borde del intermedio, las buenas sensaciones del pitido inaugural se habían convertido en todo lo opuesto en solo ocho minutos. Y para mayor inri, la 'clase media' de los 'azzurri' siguió exhibiendo contundencia de cara a la portería defendida por Daniel López-Pinedo.

Matteo Aicardi, de nuevo Vincenzo Dolce y Francesco di Fulvio terminaron de abrochar la victoria para Italia, firmando sus respectivos goles como expresión de un juego muy fluido en ataque. España no hallaba el modo de frenar las rápidas combinaciones de lado a lado que protagonizaban sus rivales, quedando en anecdótica la diana de Blai Mallarach.

Final sin tensión

Plácido fue el último periodo del encuentro, con un marcador parcial que otra vez se decantó hacia la selección entrenada de Alessandro Campagna (1-2). El técnico de los transalpinos, a escaso medio minuto para el bocinazo definitivo, solicitó un tiempo muerto para cambiar dar descanso a su guardameta Marco Del Lungo, inconmensurable en cada acción.

Sus paradas habían desesperado paulatinamente a una España que no pudo conquistar el que habría sido su tercer título del Mundial, después de los amarrados en 1998 en Perth (Australia) y tres años más tarde en Fukuoka (Japón). Además, la rojigualda encadenó otra final de sabor amargo a la ya perdida en 2018 contra Serbia en el Campeonato de Europa.