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España conquista la plata más dorada (107-100)

BALONCESTO. La selección española lleva a EEUU a emplearse al máximo para reconquistar la medalla de oro (107-100). Hasta los últimos dos minutos mantuvo la final en vilo. La ÑBA reedita el segundo

EDUARDO ORTEGA

La cara de LeBron lo decía todo. Era un poema. Con España a un solo punto, el sudor le recorría la cara, pero no era un sudor cualquiera. Era un sudor frío, muy frío, de miedo, de estupor, de no saber qué está pasando. La mandibula desencajada, jugando de forma nerviosa con el protector.

Porque Estados Unidos -el Dream Team 2, como se han empeñado ellos mismos en llamarse- se ha llevado hoy un susto de muerte. Los americanos vieron como, por momentos, el oro rodeaba el aro y no acababa de entrar.

Todo porque España hizo un partido soberbio, tremendo, no rozando la perfección, sino perfecto. Sobran los elogios para un grupo de jugadores que lo han ganado todo, menos el oro olímpico que intentaron conseguir hoy otra vez ante la todopoderosa EEUU, pero que se ha vuelto a escapar por siete escasos puntos (107-100).

Puso en serios, muy serios aprietos a un equipo que había ganado todos los partidos en estos Juegos de Londres con una superioridad insultante -con una media de 117 puntos por choque- y que no pierde un encuentro desde 2006.

La ÑBA saltaba a la cancha sabiendo que hoy era uno de esos días especiales, irrepetibles y que, probablemente, no se vuelven a repetir, como se encargó de apuntar Pau Gasol en la víspera. Eso se sumaba a lo 'quemados' que estaban algunos jugadores por las críticas al juego durante todo el campeonato. Salieron al O2 Arena de Londres sabiendo que soñar es gratis, incluso contra Estados Unidos.

Los españoles salieron como una exhalación. Y más en concreto, Navarro (21 puntos y 2 asistencias). El jugador del Barcelona metió tres triples seguidos que ponían a España cinco arriba en el primer cuarto (12-7, minuto 3). A la ÑBA le salió durante casi todo el partido, lo que no funcionó en los anteriores. Excelentes en el tiro exterior, con un 50% de acierto y una defensa en zona dura para parar el físico norteamericano.

Sin embargo, esto tenía una pega: Estados Unidos también nos masacraba a triples. Durant (30 puntos y 9 rebotes) se encargó de ello durante buena parte del partido. Cuando más dudaban los suyos, allí aparecía la estrella de Oklahoma. Al final del primer cuarto, 35-27 para Estados Unidos. ¿Parece poca diferencia? Pues fue la mayor que consiguieron al final de un cuarto hasta el último y definitivo.

En el segundo cuarto, Scariolo cambió a una defensa individual que dio excelentes resultados. España secó -todo lo que se puede- el ataque estadounidense y las rotaciones llevaron a la ÑBA en volandas a ponerse por encima en el marcador. Sergio Rodríguez, Llul y, sobre todo -¡y por fin!- Ibaka (12 puntos y 9 rebotes) sacaron lo mejor de sí mismos. Estados Unidos pedía tiempo muerto un punto abajo (43-44) y un parcial de 8-17 en contra para intentar reconducir la situación y calmar los nervios, pero era imposible. El encuentro se iba al descanso con España sólo uno abajo (59-58).

El partido de los de Scariolo no podía ir mejor. Como si de algo hecho a drede se tratara, como si se lo hubieran guardado todo para el mejor día, España llevaba hoy más puntos al descaanso que al inicio del último ante Francia (51 puntos) y Rusia (46 puntos) en cuartos y semifinales, respectivamente.

Todo el mundo esperaba una rápida reacción de los norteamericanos tras salir de los vestuarios. Y la hubo, pero la ÑBA no se vino abajo, siguió el ritmo de EEUU con un Pau Gasol bestial, inconmensurable (24 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias) y volvió a situarse arriba en el electrónico a cinco minutos del final del cuarto (70-71).

Si muchos creían haber visto el mejor partido de la historia del baloncesto reciente que se recuerda en la final entre ambos en Pekín en 2008, este partido no se ha quedado, ni mucho menos, atrás. 83-82 para Estados Unidos al final del tercer cuarto. Un solo punto. España estaba poniendo al límite a la máquina del baloncesto, a punto de que saltara todo por los aires.

En el último y decisivo cuarto, los norteamericanos volvieron a pegar un tirón en el marcador y esta vez, sin embargo, España se quedó rezagada (90-84, minuto 31.30). Los tiros empezaron a no entrar y la ÑBA echó demasiado en falta a un Navarro que nos había llevado en volandas en la primera parte.

Sin embargo, cuanto todo ya parecía listo para el desenlace, España dijo que todavía no era el momento y llegó a tener bola para ponerse a tres puntos a falta de 2 minutos escasos. No entró y los árbitros, muy estrictos durante todo el partido para ambos equipos, terminaron por derribar al coloso español con una rigurosa falta en ataque pitada a Pau Gasol. LeBron James terminó por finiquitar el partido con un triple asesino y el resto fue historia.

Pero una historia para guardar y enmarcar para siempre en los anales del baloncesto español y mundial. Estos jugadores serán recordados para siempre. España volvió a hacer 100 puntos a todo un Estados Unidos que llegaba a Londres con el oro casi colgado del brazo. Sólo respiraron a un minuto del final. La distancia cada vez es menor.

107 - Estados Unidos (35+24+24+24): Chandler (2), Durant (30), James (19), Bryant (17) y Paul (11) -equipo inicial-, Westbrook (3), Williams (6), Iguodala (0), Love (9), Harden (2), Davis (0) y Anthony (8).

100 - España (27+24+24+18): Pau Gasol (24), Rudy Fernández (14), Navarro (21), Calderón (0) y Marc Gasol (17) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez (7), Reyes (0), San Emeterio (0), Llull (5), Claver (0), Sada (0) e Ibaka (12).

Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), Christos Christodoulou (GRE) y Michael Aylen (). Rudy Fernándz fue eliminado por cinco personales en el minuto 40.

Incidencias: Partido correspondiente a la final del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.514 espectadores. La reina y los príncipes de España, junto al secretario de Estado para el deporte Miguel Cardenal y el presidente del COE Alejandro Blanco, presenciaron el partido. También asistieron el presidente del COI Jacques Rogge, el comisionado de la NBA David Stern y el futbolista inglés David Beckam entre otras personalidades.