Público
Público

Una troika a la caza de Europa

España, Francia y Alemania son claros favoritos en la Eurocopa que comienza esta noche. Inglaterra y Bélgica, con sendas brillantes generaciones, ofrecen la alternativa

Griezmann, Iniesta y Müller en partidos recientes de sus selecciones. AFP

MADRID.- Una de las Eurocopas más inciertas alza el telón esta noche en el Stade de France, el mismo escenario que compartió protagonismo el pasado noviembre en la masacre del Estado Islámico en París. Francia y Rumanía (Telecinco, 21.00 horas) abren fuego en uno de los torneos más abiertos e imprevisibles de los últimos años, aunque con tres escuadras por encima del resto: España, Francia y Alemania, por distintos motivos.

La defensora del título llega tras arrastrarse en el Mundial de Brasil, sufrir más de lo pensado en la fase de clasificación y despeñarse en el último choque amistoso. El inesperado descalabro de La Roja ante Georgia ha resucitado unas dudas que parecían enterradas hace meses tras certificar el pase para jugar la fase final en tierras galas. Ahora la incertidumbre se vuelve a apoderar de buena parte del combinado, de casi todas las líneas. El cuadro de Del Bosque se enfrenta, en el grupo D, a equipos menores pero competitivos, como Croacia y Turquía, y a una República Checa presumiblemente endeble. La imprevisibilidad de la selección española no invita precisamente a los excesos de confianza, pero lo lógico sería que se clasificaran como primeros junto al bloque que comandan Modric y Rakitic. Por vigente campeón, juego y competitividad –aunque con sus lagunas- es uno de los principales candidatos a la victoria final.

La anfitriona, encuadrada en un grupo aparentemente fácil, el A con Rumanía, Suiza y Albania, exhibe músculo y una generación joven y de mucha calidad. Los Griezmann, Pogba, Matuidi, Coman o Martial se complementarán con otros de más experiencia como Evra, Sagna o Giroud. El caso Benzema ha rodeado de crispación a Deschamps y los suyos hasta los últimos días y ha dividido a parte de la sociedad. Las bajas, por uno u otro motivo, del delantero del Real Madrid, de Varane y de Ribery son importantes, pero, sin duda, son uno de los conjuntos favoritos para levantar el título, tanto por jugadores como por el empuje local. De hecho, se proclamaron campeones de la Eurocopa en 1984 y del Mundial en 1998 jugados en su país.

Por su parte, Alemania aparece otra vez como clara candidata, igual que en las últimas grandes ocasiones desde 2008, cuando cedió en la final de la Eurocopa ante la España de Luis Aragonés. Su juego físico y de toque, con futbolistas muy versátiles, acabó dando sus frutos en el Mundial de Brasil. A Francia llegan con más dudas que entonces. Con un once menos tipo y bajas cruciales, como la de Lahm. También se pierde el torneo Reus, pero las variantes en el centro del campo y la mediapunta son múltiples, con nombres como Müller, Kroos o los imprevisibles Götze y Özil. El candado del portero-líbero –a excepción de alguna cantada ocasional- Neuer también es clave para los de Löw, que se enfrentan en el grupo C a Ucrania, Polonia e Irlanda del Norte. Los germanos completan la troika de principales aspirantes.

Inglaterra y Bélgica esperan el 'sorpasso'

Aparte de esta terna, hay al menos un par de candidatos que tienen capacidad, aunque quizás no suficiente competencia, como para dar la sorpresa. El primero es Inglaterra, que no gana un título desde el Mundial de 1966, y que ya aparecía como una opción de brillar en Brasil, donde acabó estrellándose otra vez al acabar último de su grupo. A Francia llega con un cuadro plagado de jóvenes, renovado por Hodgson con futbolistas como Stones, Barkley, Dier o Dele Alli. Mordiente en ataque les sobra, gracias a Rooney; el ídolo del Leicester, Vardy; Kane; o la esperanza del Manchester United, Rashford. Quizás echen de menos algo de creación y pausa en el centro del campo, sin Lampard o Gerrard, lo que puede llegar a desnivelar la balanza en su contra. Son claros favoritos en su grupo B ante la Gales de Bale, Rusia y Eslovaquia.

El otro gran aspirante tiene menos nombre pero mucho peligro: Bélgica, con su mejor generación de futbolistas en muchos años. Posee unas líneas muy completas y compensadas con hombres ya muy contrastados a nivel mundial, de la talla de De Bruyne, Courtois, Witsel, Fellaini, Hazard o Lukaku. Los mismos, eso sí que dieron una imagen agridulce en Brasil. En esta ocasión falta su pilar defensivo, Kompany, que se lesionó en las semifinales de Champions ante el Madrid. Si logran salir adelante del grupo aparentemente más duro –el E, en el que forman junto a Italia, Suecia e Irlanda- serán un rival muy complicado.

Estos cinco equipos marcan una brecha que parece casi inalcanzable para los demás. Portugal desembarca en el país galo minada por el estado físico de Cristiano Ronaldo, Italia está en pleno proceso de reencontrase a sí misma después de varios años de juego muy vistoso y ya sin Pirlo, y Bale y Ramsey no parecen suficiente para llevar a Gales muy lejos. De hecho, el premio para ellos ya es jugar la fase final en un país flanqueado hasta casi el último rincón con cerca de 75.000 miembros de las fuerzas de seguridad para tratar de hacer invisible las protestas y huelgas y de proteger a ciudadanos, aficionados y futbolistas de cualquier posible atentado como el de noviembre.