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Gil Marín ofrece a Aguirre la renovación por una temporada más

El técnico prefiere esperar a final de temporada; ahora le obsesiona pasar la eliminatoria frente al Valencia

HUGO JIMÉNEZ

El Atlético no oculta su indignación por lo sucedido en el derbi. La derrota ante el eternio rival escuece, sobre todo por la forma con la que se aceptó en la segunda mitad. Algunos errores impropios, algunas actitudes, algunas sonrisitas... Hay ganas de sacar la mano a pasear.

Pero ninguna de las medidas que sopesa la entidad salpica negativamente a su entrenador, Javier Aguirre. Todo lo contrario, el club ya ha decidido que el técnico se ha ganado su continuidad una temporada más.

Miguel Ángel Gil, el dueño de la entidad aunque su posición siempre en retaguardia invite a la confusión, está encantado con Aguirre. De hecho, ya ha iniciado las negociaciones para firmar la renovación. En sus planes está anunciar el acuerdo en breve. Una fórmula que, a diferencia de su padre, Gil Marín siempre ha interpretado como muy positiva para el equipo. En momentos de duda, y éste tras la derrota ante el Madrid lo es, nada es más positivo que un golpe inequívoco para reforzar la autoridad de quien lleva los galones.

El consejero delegado del Atlético cuenta con un problema para ejecutar su maniobra. La tozudez de Aguirre, nada partidario de comprometer su continuidad en un equipo a mitad del ejercicio. Al técnico le gusta negociar al final de la campaña, cuando los números y las estadísticas permiten establecer un análisis objetivo de su trabajo.

Costará convencerle, aunque ya conoce la intención de quien le paga.Tampoco está muy por la labor Enrique Cerezo, el presidente del Atlético y con menos peso en las decisiones de lo que su posición en vanguardia da a entender. Cerezo también es más amigo de esperar. "La continuidad de Aguirre, como la de todos los entrenadores, dependerá de los resultados", dijo.

Cerezo, atónito

"A mí no me consta que se hayan iniciado las negociaciones", insistió el presidente ayer. "Y hasta me extraña, porque me habría enterado. Miguel Ángel no hace nada sin consultarme. Te puedo asegurar que no estamos renovando a Aguirre. Para nosotros es el mejor entrenador posible, y seguramente en junio lo seguirá siendo, pero hay que esperar a final de temporada para valorar los resultados".

Cerezo ya fue el más reacio al final de la pasada temporada a prorrogar la confianza en el técnico. Su manera de repartir culpas en la negativa del fichaje de Riquelme ("es una decisión entre cuatro", dijo el técnico, incluyendo a Cerezo, el más partidario de la contratación del argentino) recrudeció las malas relaciones entre presidente y entrenador . Y así siguen por mucho que el técnico trate de enviarle mimos públicos. "Quiero ganar el derbi para dedicárselo al presidente", dijo Aguirre el pasado sábado. Ni por ésas.

Pero Cerezo, a día de hoy, sigue con menos peso en la toma de decisiones que Miguel Ángel Gil Marín, el verdadero jefe del Atlético. Y el accionista mayoritario ya ha tomado una decisión: quiere a Aguirre un año más en el club. Y ya le ha comentado a sus íntimos que la negociación iniciada va por buen camino.

Fichajes

Cerezo también aseguró hace una semana, además con rotundidad, que el Atlético no se reforzaría de ninguna manera en el mercado invierno. Aguirre ya avisó que quedaban unos días para ver si esto iba a suceder así. Y ayer, el presidente ya rebajaba su negativa tajante: "La lesión de Raúl García nos puede hacer plantear fichar algún futbolista". Más que una posibilidad es una realidad. La dirección deportiva ya busca desde hace tiempo la contratación de un medio centro. "No puedo aguantar tres competiciones con el centro del campo que tengo", le ha trasladado el técnico a García Pitarch. No pensaba lo mismo Aguirre cuando ordenó la salida de Maniche.