Público
Público

Guardiola sólo saltó con el gol de Keita

El técnico del Barça, pese a sus advertencias en la previa y su nerviosismo innato, no vio peligrar el pase desde el palco

AGENCIAS / R. VILAR

Rostro compungido y movimiento incesante de la pierna: nervios. Manel Estiarte y Juan Carlos Unzué tuvieron que aguantar ayer la inquietud y las charlas de Pep Guardiola que, a pesar de la renta conseguida en la ida, siguió angustiado desde el palco del Allianz Arena (flanqueado por sus colaboradores) el empate de su equipo ante el Bayern. Pep no utilizó el teléfono móvil para comunicarse con sus ayudantes en el banquillo, aunque Unzué, a su lado, sí que jugueteaba con su celular.

Al final, con el silbido del árbitro, Guardiola levantó el pulgar: su Barça ya está en las semifinales de la Liga de Campeones. Antes, sólo el gol de Keita permitió al preparador de Santpedor liberar la tensión acumulada. El entrenador celebró el tanto del malí con un abrazo al secretario técnico del club, Txiki Begiristain.

En la sala de prensa, le tocó a Tito Vilanova hacer las valoraciones del encuentro, no porque la UEFA se lo prohibiera a Guardiola, sino porque así lo decidió el jefe del vestuario en un gesto, que quiso ser generoso con su mano derecha. "El vestuario está contento desveló Vilanova pero ya hay que pensar en el próximo partido de Liga, que es muy importante", convino como si fuera el propio Pep.

Sobre el siguiente rival de los azulgrana en Europa, el preparador añadió: "Quizá el Chelseaes más ofensivo que el Liverpool, que es más ordenado, pero a estas alturas no se puede decir que un equipo nos resulte más fácil que otro. En los últimos años, el Chelsea ha quedado por delante del Liverpool en la Premier", abundó Vilanova.

El lunar para los azulgrana: las tarjetas que vieron Alves y Puyol, que acumulan dos sanciones en Champions y están a sólo una de la suspensión. "Me resbalé un poco y choqué con él [Ribéry]", se excusaba el defensor brasileño al ser cuestionado por la falta que le costó la tarjeta amarilla. "Ribéry es muy rápido, muy habilidoso, pero a nosotros nos gusta competir ante los mejores", abundó Alves sobre su rival directo.

Klinsmann, que dejó a todos sus delanteros en la grada, incluído Podolski, a pesar de que el Bayern necesitaba más de cuatro goles para superar la eliminatoria, colmó de elogios a los azulgrana.

El presidente del Barça, Joan Laporta, se mostró exultante aunque preocupado por el altercado provocado por los Boixos Nois durante la tarde en Múnich. "Me alegro de lo conseguido por todas estas personas que han venido y han demostrado el civismo de la afición azulgrana. A veces, por un grupo minúsculo que lo intenta alterar, se ve empañada toda la afición", denunció el dirigente.