Público
Público

Juande, recibido con gritos de "pesetero"

El técnico del Madrid regresa a Sevilla tras su polémica marcha del club

ALBERTO CABELLO

Por la lista de las peñas sevillistas repartidas por medio mundo se puede repasar la centenaria historia de la institución. Los nombres más importantes que han pasado por el club han puesto nombre a algunas de estas agrupaciones: Marcelo Campanal, Sánchez Pizjuán, Superpaco, Pablo Blanco...

Tiene su peña José María del Nido, también Monchi, varios entrenadores como Manolo Cardo, Joaquín Caparrós o Manolo Jiménez prestan su nombre. César Cadaval, uno de los integrantes de los Morancos de Triana, preside la Peña Eindhoven. En la ciudad holandesa ganó el Sevilla la primera Copa de la UEFA. El técnico que se sentó en el banquillo de los hispalenses en ese partido y participó en la conquista de cinco títulos, ni tiene peña ni se espera que la tenga.

Grupo de aficionados que se inaugura, allá que acude José María del Nido. ¿Acudiría al hipotético bautismo de la peña Juande Ramos? Al año y medio de su marcha ayer volvió a pisar Sevilla. Un centenar de aficionados le juzgaron y le condenaron al grito de "¡pesetero, pesetero!".

"Judas, miserable, traidor, tipejo". Los foros sevillistas han ardido esta semana con apelativos tan poco cariñosos hacia el entrenador manchego. Nadie olvida la huida de Juande para fichar por el Tottenham en octubre de 2007. Una mañana entrenaba en la ciudad deportiva y al día siguiente era presentado en Londres. Ni tuvo tiempo de despedirse en una rueda de prensa. Dijo adiós en unas pocas líneas en su página web. "Fue una sorpresa. Visto y no visto. Cada persona elige su camino y es respetable", dice Antonio Álvarez, su ayudante durante su etapa sevillista.

"Traicionó al Sevilla por dinero", afirmaba por entonces Del Nido. Parte de la afición le recordará esta tarde al entrenador su deslealtad lanzando billetes en el que aparece su rostro y el lema "tan pobre que sólo tienes dinero". El Juandollar será la moneda oficial del partido. Juande ha teñido de ironía este recibimiento: "Aparece la gracia sevillana. Aprovechando que estarán en el estadio, me vienen fenomenal para el Monopoly. Me haré con un manojo porque me viene bien para no comprarlos", dijo en Valdebebas. Puede que no esté de tan buen humor cuando el próximo mes de julio comiencen las vistas por el pleito que el Sevilla le interpuso tanto a él como a su preparador físico, Marcos Álvarez.

La mayoría de sevillistas recuerda la afrenta. José María del Nido ha intentado una pirueta complicada: enterrar a Juande y presumir a diario de los títulos. Los romanos echaron sal sobre el suelo de su enemiga Cartago para que nada volviera a crecer allí. Desde la zona noble del club se ha lanzado sal sobre el entrenador para intentar borrarlo de su historia.

Todo lo que suena a Juande Ramos es tomado por herejía en el entorno del club y sus seguidores más calientes. Un grupo de estos bautizó a un emisora local como Radio Londres por acusarla de restregar los éxitos del técnico en su primera temporada en el Tottenham más que dar apoyo al equipo.

Con sentido común, los dos protagonistas de esta historia, Juande y Del Nido, han preferido estos días bajar el volumen de la polémica y no tirarse a la cara los muchos trapos sucios de su relación. "He trabajado con él dos años y medio de una manera excelente y mi relación con él es normal, de máximo respeto, como siempre ha sido", comenta el técnico madridista del que fue su presidente.

Los que fueron sus jugadores no se cortan un pelo para elogiar a Juande. Escudé, Renato y Kanouté han hablado de cariño más que de reproches. Palop, el capitán, contó a Público en una entrevista su eterno "agradecimiento" al entrenador que propulsó su carrera.

Antonio Álvarez no tiene ni una mala palabra hacia Juande. "Si dicen que es una persona difícil será para las personas que no son tan allegadas. Es un entrenador que tiene pasión por su trabajo y por hacer bien las cosas. Se preocupa mucho por la gente". También Manolo Jiménez, ha querido poner las cosas en su sitio. "Quiero pedir el respeto de la afición porque no hace mucho tiempo era el entrenador del Sevilla. Yo le saludaré", reconoció

Pero, cuidado. El fútbol anda corto de memoria. La afición está de uñas contra Jiménez por el pobre juego del equipo y una derrota del Sevilla podría cambiar el guión. ¿Aplaudiría la grada a Juande Ramos al final del partido como guantazo hacia el presidente por su política deportiva en el último año y medio? Algunos sevillistas no lo descartan.