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Marchena entrena con normalidad junto al resto de internacionales

Aragonés ha dirigido el primer entrenamiento de la selección en Elche para preparar el encuentro del miércoles ante Italia. Torres y Puyol se han reservado para recuperarse de los golpes recibidos con sus clubes

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La selección española de fútbol se ha entrenado en el estadio Martínez Valero, donde el próximo miércoles se enfrentará a Italia en un partido amistoso, con la participación del valencianista Carlos Marchena, pero sin Fernando Torres ni Carles Puyol, a los que el técnico Luis Aragonés dio descanso para que se recuperen de los golpes sufridos la víspera.

Marchena, que, tras recibir un balonazo en el rostro a la media hora de juego del partido de Liga contra el Real Madrid, tuvo que ser retirado en camilla y pasó un examen médico en un hospital madrileño, se ha incorporado con normalidad al trabajo de la selección. Por el contrario, Fernando Torres y Puyol tuvieron sesión de fisioterapia, para recuperarse de los encuentros que disputaron el domingo, contra el Manchester United, en la Liga inglesa, y ante el Valladolid, respectivamente.

Torres ni siquiera saltó al terreno de juego del Martínez Valero, mientras que Puyol hizo carrera continua durante unos diez minutos, para después abandonar el entrenamiento y ser tratado por los fisioterapeutas. La selección española jugará, el miércoles ante Italia, el antepenúltimo encuentro de preparación antes de la Eurocopa de Austria y Suiza. 

Aficionados disgustados 

Por la mañana, los 22 hombres citados por Luis Aragonés fueron llegando desde sus respectivas ciudades de residencia al hotel de concentración donde cerca de un centenar de aficionados les esperaban en el hotel de concentración y se marcharon disgustados al no poder fotografiarse con sus ídolos.

El disgusto de los simpatizantes se produjo en el hotel donde se concentraron los pupilos de Aragonés. Allí esperaban casi un centenar de espectadores, entre ellos muchos niños, todavía de vacaciones de Semana Santa al ser el lunes festivo en la Comunidad Valenciana, que se quedaron con la miel en los labios al comprobar que la seguridad del recinto les cerraba la valla de acceso al mismo y que los futbolistas accedían a sus habitaciones por la zona trasera.

Fue el único lunar a una reunión de la selección que parece que comienza con tranquilidad y en la que no se ha insistido, como en otras ocasiones, en el debate sobre la ausencia de Raúl González que el propio Aragonés se encargó de cerrar definitivamente el sábado, cuando, concluyente, manifestó que no quería hablar más de ese asunto. Hoy no tuvo más remedio que hacerlo después de los dos goles del madridista ante el Valencia, pero en conversación informal y de forma distendida en el aeropuerto de Madrid Barajas poco antes de embarcar.