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Marea verdiblanca en la Ciudad Condal en busca de sol y cerveza

Miles de escoceses se acomodan en los bares barceloneses conscientes de que esta noche tendrán que ver el partido a través del televisor

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La ciudad de Barcelona se ha despertado hoy con una nueva invasión de seguidores escoceses, esta vez del Celtic de Glasgow, la mayoría de los cuales se ha acomodado en los bares y lugares de encuentro con la certeza de que esta noche no verán en directo el partido Barcelona-Celtic en el Camp Nou (20:45 horas) porque no tienen entrada y difícilmente la encontrarán.

A primera hora de la mañana las taquillas del Camp Nou estaban asediadas de seguidores del Celtic buscando una entrada en la reventa, aunque la presión policial (con agentes de paisano) ha evitado en muchos casos esta transacción ilegal. Seguidores del Celtic solicitaban a aficionados españoles que les sacasen entradas, ya que la venta a ellos estaba prohibida para evitar que se mezclen con la afición del Barcelona.

La inmensa mayoría de aficionados que han ido llegando en masa al aeropuerto de Barcelona desde primera hora parece que ha dado por perdida la opción de la reventa y ha optado por pasar el día recorriendo la ciudad, aunque, a diferencia de lo acontecido hace meses con la visita de sus paisanos del Glasgow Rangers, en esta ocasión el ayuntamiento de la Ciudad Condal se ha avanzado a los acontecimientos para evitar problemas.

De esta forma, la explanada que queda encima de las fuentes luminosas de Montjuïc ha quedado habilitada como punto de encuentro de los seguidores del Celtic. De hecho, todos los autocares que recogían a los seguidores en el aeropuerto se han desplazado directamente a Montjuïc, aunque ningún seguidor fue obligado a permanecer en el punto de encuentro.

Sólo 5.000 escoceses, con entrada

Para estimular la presencia de los aficionados escoceses y también provenientes de Irlanda, el ayuntamiento ha dispuesto de una zona lúdica y de 'pícnic' para evitar en lo posible que la marea de unos 15.000 a 20.000 aficionados que se prevé que acabarán viajando a Barcelona (sólo 5.000 tienen entrada) se desplace al centro de la ciudad y se vivan incidencias como los que enturbiaron la visita del Rangers.

Numerosos aficionados del Celtic reclamaban esta mañana en Montjuïc una atención diferente a sus paisanos del Rangers, a quienes consideran unos 'hooligans'. No obstante, la presencia de la guardia urbana mantuvo un mínimo control para prevenir cualquiera salida de tono de los más exaltados, especialmente los que iban borrachos ya de buena mañana.