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"Quizá me salte a los médicos"

Mourinho ya piensa en el partido del martes ante el Tottenham

 

LADISLAO JAVIER MOÑINO

El tiempo pasaba y Mourinho corría detrás de cada balón que salía fuera de banda. Ganaba el Sporting y, a su izquierda, Preciado jaleaba a los suyos. Casillas ejercía de mediocentro desesperado y Ramos de delantero centro furioso. El cambio a una defensa de tres esta vez no le dio ni siquiera para empatar el partido al entrenador portugués. El milagro de Higuaín se quedó en su reaparición, aunque tuvo una ocasión clara. Nada impidió la derrota del Madrid.

La existencia del destino ganó credibilidad. Preciado, acusado por Mouri-nho de entregar el partido del Camp Nou, le arrebató la Liga y acabó con su récord de nueve años sin perder un partido de casa. Apareció Mourinho en la sala de prensa con ese semblante de desgaste que le dejan los partidos de máxima tensión y empezó a explicar el partido acelerado. Como rápidamente pasó a analizar la situación del equipo ante la visita del Tottenham. Se le apreció preocupado por el golpe encajado por sus jugadores antes del partido con los ingleses. Tanto que cuando fue preguntado por Cristiano no descartó arriesgar y obviar la opinión de los servicios médicos del club: "Si Cristiano tiene posibilidad de jugar, es porque él y su entrenador arriesgan. La información del departamento médico es que sólo puede jugar ante el Athletic. Marcelo tiene para dos semanas y Benzema puede jugar en Bilbao y con el Tottenham en Londres. A lo mejor salto por encima del departamento médico. Si todo va mal, ustedes me matan a mí, pero a lo mejor voy a arriesgar".

El día que prácticamente perdió la Liga y su récord de partidos sin perder como local fue el día que a Mourinho menos le importó hablar de fútbol: "Quité a Granero porque quería jugar con dos atacantes fijos. Teníamos un equipo sin los jugadores más creativos: Cristiano, Benzema, Marcelo, que es un lateral, pero de creación, y Xabi Alonso. Sin creación, estábamos jugando contra un equipo que estaba jugando con todo atrás y teníamos que intentarlo de otro modo. Ese otro modo era jugar más directo, presionando arriba, jugando más largo, ganando el segundo balón. De esa forma creamos más oportunidades. Quité al que menos minutos tenía en las piernas y menos ritmo de juego".

En la previa, Mourinho había dicho que el partido del Sporting era más importante que el del Tottenham. Sin embargó, reservó a Pepe, al que elevó hace meses a la categoría de insustituible "porque con él equipo presiona mejor y ataca mejor". La suplencia de Pepe la justificó con su visualización previa del partido: "El equipo adversario no atacaba, la cuestión no era presionar arriba. La cuestión era si con los jugadores que tenemos podíamos marcar gol o no. Si quiero empatar este partido, yo lo empato, pero hoy no era un buen resultado. Contra el Tottenham un empate a cero no es un mal resultado, pero este sí".

Mourinho vaticinó que con una victoria del Barça "la Liga está prácticamente perdida". Dejó la posibilidad de la aritmética, pero su mente estaba en el Tottenham: "Veremos la dirección que toma el partido. Vamos a ver si podemos plantearlo con los jugadores que tenemos para cerrar la eliminatoria. Un cero a cero no es mal resultado y un uno a uno no es dramático. Vamos a hablar con los jugadores que están lesionados para ver qué pasa". Mientras, los jugadores del Madrid daban por perdida la Liga si el Barça ganaba.