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Milagros Martínez Una española rompe el techo de cristal del fútbol japonés y se convierte en entrenadora de un equipo masculino

Milagros Martínez se ha convertido en la primera mujer que entrena a un equipo masculino de fútbol nipón, todo un hito en el deporte. 

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Milagros Martínez Domínguez. Foto Suzuka Unlimited FC

La española Milagros Martínez Domínguez no es tan conocida como Andrés Iniesta, pero en Japón ya ha hecho historia al ser la primera mujer que entrena a un equipo masculino de fútbol nipón.

La entrenadora, de 33 años, llegó el lunes a Japón para comenzar su primera aventura extranjera en el fútbol: dirigir el Suzuka Unlimited, un conjunto que ha ascendido a una de las divisiones inferiores del fútbol local.

Ha llegado a un país que, pese a ser la tercera economía mundial, tiene muchos atrasos en el desarrollo profesional de las mujeres, y lo ha hecho sin ser consciente inicialmente de las repercusiones que tendría su aventura japonesa.

"Me enteré cuando yo ya les había dicho que sí (al club). Antes no tenía ni idea", dice en una entrevista telefónica con Efe desde Suzuka, una ciudad costera situada unos 400 kilómetros al suroeste de Tokio.

La entrenadora comenzó sus contactos en diciembre pasado, con la idea fija de salir de España, donde llegó a entrenar al equipo de mujeres del Albacete, al que llevó a la primera división.

Fue la japonesa Yuriko Saeki, coordinadora del equipo de mujeres del Villarreal CF, quien le puso en contacto con el fútbol nipón y una de las que le convenció de trasladarse a este país.

"Es una oportunidad que no suelen dar a una mujer, y que tenga un recibimiento como el que tuve me quedé totalmente sorprendida"

"Si me hubieran dado varias cosas a elegir (...) hubiera elegido Japón, porque era un proyecto para venir a competir, a entrenar a un equipo senior en una competición seria, y era algo que a mí me atraía más", dice Martínez.

Al llegar a Suzuka fue recibida con ramos de flores y carteles con su nombre, para sorpresa suya. "Es una oportunidad que no suelen dar a una mujer, y que tenga un recibimiento como el que tuve me quedé totalmente sorprendida", recuerda ahora.

Y agrega: "Para mí es un orgullo, la verdad, es que cada vez nos vamos haciendo un poquito más hueco en este mundo, que es muy complicado".

No ve diferencias entre equipos masculinos y femeninos

De momento, anda intentando adaptarse a Japón y a su idioma, ayudándose con intérpretes para entrenar al equipo. "El japonés es complicadísimo, no les entiendo nada".

Consultada sobre si en los pocos días que lleva en Japón ha percibido alguna señal de discriminación por el hecho de ser mujer dirigiendo un equipo de hombres, Milagros Martínez dice que hasta ahora no se puede quejar de nada.

"Además, tampoco los entiendo. Si me dicen algo, les sonrío", bromea.

Nacida en Cuenca (centro), ha trabajado cuatro años en Albacete, de donde es Iniesta, que el año pasado se vinculó al Vissel Kobe japonés, un equipo al que se ha sumado recientemente David Villa y dirigido por el también español Juan Manuel Lillo.

La entrenadora dice que conoció un día a Iniesta, pero agrega que espera aprovechar que está en Japón para poner contactarlo y asistir a alguno de sus partidos cuando empiece la temporada.

El torneo de la cuarta división del fútbol nipón comenzará en marzo próximo, y hasta entonces la directora técnica tendrá ocasión de conocer a su equipo, tanto a los japoneses como a dos brasileños. "Ellos son más habladores, son más parecidos a nosotros", dice.

Es la primera vez que Milagros Martínez dirige un equipo senior de hombres, pero dice que, "al final, es exactamente igual", a excepción de la preparación física, que puede variar un poco.

Pero, agrega, "se cometen los mismos errores y los mismos aciertos".

Del fútbol japonés destaca la disciplina y el respeto de los jugadores y un juego "quizás más rápido", algo más directo. Pero también le llama la atención la deportividad al no perder tiempo en la cancha para sacar ventaja.

"Lo llevan en las venas, y eso allí, en Europa, es casi imposible de ver esa deportividad en los equipos", dice la entrenadora.

Su contrato estará vigente durante una temporada, hasta el 31 de enero del año próximo, y a partir de entonces quedará a la espera de nuevas oportunidades, ya sea dentro o fuera de España.

"A mí me gustaría conocer varias ligas, (porque) conociendo varias ligas y culturas se enriquece la manera de trabajar", sostiene.