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Nace la tarjeta de salud 'antidopaje'

El Consejo Superior de Deportes ha puesto en marcha la Tarjeta de Salud del deportista. Se trata de un documento digital encriptado que contendrá todos los datos médicos de los deportistas de alto nivel.

IGNACIO ROMO

Jaime Lissavetzky dio ayer un nuevo paso adelante en la lucha contra el dopaje. El presidente del Consejo Superior de Deportes ha presentado la nueva Tarjeta de Salud del Deportista, un documento digital que servirá de ayuda a los deportistas en el control y seguimiento de su salud, pero que cuenta con otra vertiente menos explícita. Servirá para ejercer un control más eficaz de los deportistas que se dopan, a través del control de sus parámetros sanguíneos de forma continuada.

Tarjetas criptográficas

La nueva Tarjeta de Salud es consecuencia de la Ley Orgánica de Protección de la Salud y de Lucha contra el Dopaje en el Deporte, aprobada el pasado mes de febrero. Se trata de una tarjeta criptográfica (es fundamental el máximo nivel de protección de datos del individuo) que recogerá los datos de salud de los deportistas de alto nivel.

Las tarjetas han superado ya la fase piloto del proyecto, que se ha llevado a cabo con deportistas de la Federación de Tiro Olímpico. En un principio, la idea es que sean entregadas a todos los deportistas que el Consejo Superior de Deportes ha bautizado como DAN (Deportistas de Alto
Nivel) y que han sido establecidos en un número de 2.500... Una cuantificación que debe ser valorada, cuando menos, como muy optimista.

Valores hematológicos

La Tarjeta de Salud recogerá datos médicos muy completos, como la realización de espirometrías (mediciones de la capacidad pulmonar), electrocardiogramas, pruebas de esfuerzo o análisis de orina.

Sin embargo, aunque se ha evitado hablar del asunto en su presentación, a nadie se le escapa que el meollo, la chicha de estas tarjetas (que ponen a España en primera línea a nivel mundial en el seguimiento médico de los deportistas) se sitúa en la cuantificación de los datos de hemoglobina, hematocrito, hematíes (glóbulos rojos) o reticulocitos (formas jóvenes de glóbulos rojos).

En suma, los valores que hacen referencia al dopaje sanguíneo, la gran plaga del deporte en las dos últimas décadas. La Tarjeta de Salud supone un avance en el control médico de los deportistas y representa un obstáculo para aquellos deportistas inmersos en redes de dopaje.

Sin embargo, existen aún algunas incógnitas que deberán ser despejadas con el paso del tiempo. ¿Qué personal va a encargarse de la introducción de datos en las tarjetas? ¿Van a ver con buenos ojos los deportistas y sus entrenadores que sus valores hematológicos  sean vistos por diferentes profesionales? Son preguntas que deberán ser respondidas con el tiempo.Las nuevas Tarjetas de Salud han sido presentadas como documentos públicos que serán expedidos por el Consejo Superior de Deportes a cada una de las federaciones. La idea es comenzar por los deportistas de elite y extenderlas de forma progresiva a todos los atletas con licencia deportiva.

Acceso vía Internet

La principal ventaja de la tarjeta estriba en que los datos pueden ser actualizados a través de Internet. Cuando un deportista va a someterse a un chequeo médico, el profesional sanitario puede introducir la información desde su consulta simplemente utilizando la
clave secreta que le facilita el deportista.

Los próximos meses son decisivos para evaluar el desarrollo y la relevancia de estas tarjetas. De cara a la lucha contra el dopaje, supondrá una herramienta más (quizá no tan eficaz como los propios controles o la reciente información acerca del paradero de los deportistas) de disuasión. Salud y lucha contra el dopaje: estamos ante una tarjeta dual.