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Racismo en el fútbol LaLiga no encuentra pruebas de insulto racista de Cala a Diakhaby

"No se ha encontrado en ninguno de los soportes disponibles en LaLiga prueba alguna de que el jugador Juan Torres Ruiz (Juan Cala) insultara en los términos denunciados a Mouctar Diakhaby", ha señalado la organización en un comunicado. 

Mouctar Diackhaby
El defensa del Valéncia Mouctar Diackhaby (3-d) conversa con el árbitro antes de abandonar el terreno de juego tras denunciar insultos racista de un jugador de Cádiz, el 4 de marzo de 2021 . Román Ríos / EFE

LaLiga comunicó este viernes que no ha encontrado en sus vídeos ninguna prueba de que el jugador del Cádiz Juan Cala insultara en los términos denunciados al del Valencia Mouctar Diakhaby en el partido de la última jornada disputado el pasado domingo. "Tras el análisis de los elementos, se concluye que no se ha encontrado en ninguno de los soportes disponibles en LaLiga prueba alguna de que el jugador Juan Torres Ruiz (Juan Cala) insultara en los términos denunciados a Mouctar Diakhaby", señaló en un comunicado.

En este explicó que "concretamente, han sido examinados los archivos audiovisuales y digitales disponibles, se han analizado los audios del encuentro, las imágenes emitidas y lo difundido en las diferentes redes sociales". También indicó que "para poder complementar el informe, se ha contratado a una empresa especializada, que ha realizado un análisis de lectura de labios de las conversaciones y un estudio del comportamiento de los jugadores Juan Torres Ruiz (Juan Cala) y Mouctar Diakhaby".

El organismo que preside Javier Tebas señaló que ha compartido estos informes tanto con el Cádiz como con el Valencia y las autoridades correspondientes, "para que formen parte de los expedientes que están en este momento en marcha".

LaLiga ha realizado un análisis de lectura de labios de las conversaciones y un estudio del comportamiento

En su nota LaLiga agregó que "reitera su condena contra el racismo en todas sus formas y mantiene su compromiso de lucha permanente contra cualquier tipo de manifestación en este sentido, que se ha materializado en la presentación de numerosas denuncias por delitos de odio, incluso como acusación particular, en anteriores procedimientos".

Polémica de días

El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol abrió hace dos días expediente extraordinario por el caso del presunto insulto racista del cadista Juan Cala contra el defensa francés del Valencia Mouctar Diakhaby.

Según denunció el jugador valencianista, el pasado domingo, a los 29 minutos del encuentro que ambos equipos disputaban en el Ramón de Carranza, Cala le llamó "negro de mierda", lo que hizo que el equipo de Javi Gracia se retirara del terreno de juego, aunque posteriormente regresó sin Diakhaby para reanudar el partido por la amenaza de perder tres puntos. 

Diackhaby contaba el pasado martes su versión de los hechos: "en Cádiz el domingo hay una jugada en la que un jugador me insulta y sus palabras son 'negro de mierda'. Eso es intolerable, no puedo consentir eso. Todos visteis mi reacción. Eso no puede pasar en la vida normal y tampoco en el fútbol que es un deporte de respeto", explicó el jugador francés en un vídeo publicado en sus redes sociales el mismo día en el que Cala lo negaba rotundamente.

Un protocolo antirracista desfasado

El València quiere que LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) modifiquen el protocolo para que un partido pueda suspenderse cuando existan pruebas flagrantes de racismo. 

El protocolo está más pensado para sancionar los comportamientos de los aficionados, no de los jugadores

La norma actual contra la intolerancia en el fútbol incluye vagas recomendaciones y compromisos y fue impulsada por el Gobierno Zapatero, tras la reacción del exdelantero del Barça, el camerunés Samuel Eto'o, cuando en 2006 amagó con abandonar el estadio de La Romareda durante un encuentro contra el Zaragoza, en el que sufrió repetidos insultos racistas desde la grada.

A tenor de este protocolo, más pensado para sancionar los comportamientos de los aficionados que de los de los propios jugadores, el árbitro el único facultado para suspender temporal o definitivamente un encuentro o prueba deportiva en caso de "incidentes de público relacionados con actos o conductas violentas, racistas, xenófobas o intolerantes".