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El Real Madrid se reencuentra con la victoria pero no con el buen juego

El Real Madrid logra una victoria ajustada ante el Espanyol gracias a un penalti a Raúl (2-1) y se aleja del Barça, que deberá ganar mañana al Villarreal

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El Real Madrid obtuvo un triunfo balsámico, aún en estado de 'shock' por su eliminación europea, ante un Espanyol mejor en su nivel futbolístico hasta que acabó cediendo ante el gol 200 de Raúl en Liga.

Un equipo tocado anímicamente, triste y condicionado por las bajas, principalmente por la de dos de sus referentes, Sergio Ramos y Ruud Van Nistelrooy, saltó a medirse con un Espanyol descarado desde el inicio. Dominador. Los 'pericos' aprovecharon el estado de nerviosismo blanco para mandar e inquietar a Iker Casillas desde el pitido inicial.

Bernd Schuster había movido ficha en su equipo. Gago pagó los platos rotos y fue el perdedor de su disputa con Diarra. Ha quedado demostrado que los dos juntos no pueden jugar. Se estorban. El mali venció y siguió cosechando la duda del público del Bernabéu. Los rumores del graderío llegan al campo cuando tiene que construir fútbol.

La primera acción del partido fue un aviso. El saque inicial lo lanzó fuera Baptista. La cabeza agachada de Guti cada vez que marraba un pase o se desquiciaba por la falta de movimiento, reflejaba el pulso blanco. Débil. Y eso que Marcelo dio por banda lo que faltó en Europa e Higuaín fue la novedad en ataque, el revulsivo.

Valdo evidenció las carencias blancas

Pero el Espanyol tenía su guión. Frenó a Robinho y Guti, los dos que inventan, para desplegar su juego siempre en campo de un Real Madrid aturdido. Valdo avisó con un cabezazo de lo que estaba por llegar y los blancos sólo llegaban en acciones a balón parado.

Pero es el Real Madrid el equipo que más tropieza con jugadas de estrategia. Todos los conjuntos que tienen algo ensayado lo ejecutan a la perfección ante una defensa pasiva a balón parado. A la media hora, un saque de esquina en corto a Luis García, lo mandó a la red Valdo, a placer, sólo en el segundo palo.

La tensión se respiraba. El transcurrir del partido deparaba la peor pesadilla blanca que por corazón adelantó líneas y comenzó a inquietar a Kameni. El meta se lució con un paradón a falta de Baptista a la escuadra, pero poco pudo hacer a tres minutos del descanso ante el disparo de Higuaín tras una bella acción por el costado izquierdo de Marcelo.

Raúl pudo celebrar su gol 200


El tanto devolvió la calma al Real Madrid, que acabó tocando y disparando a la portería rival todo lo que no había realizado con anterioridad. El triunfo más necesario de la temporada, mantiene al líder que, superada su depresión, debe reencontrarse con el buen fútbol.

Tamudo vio cómo el colegiado Muñiz Fernández le mostró la tarjeta amarilla en el minuto 92 por protestar y la segunda cuando ya había pitado el final del partido y el jugador españolista seguía quejándose por lo que no podrá jugar el próximo encuentro.