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Fin de récord y reconciliación

Mou pierde como local 9 años después

GERMÁN ARANDA

Todavía las canas no le habían ganado la partida a su cabellera cuando Mourinho, como técnico del Oporto, cedió ante el humilde Beira-Mar la primera y última victoria como local en Liga de su trayectoria como entrenador. La última hasta este sábado. Un casi tan humilde Sporting, con un bravucón Preciado al mando, se sublevó ante tan impresionante racha: 9 años, 2 meses y 10 días después.

En aquella derrota (2-3) que el Beira-Mar certificó a cinco minutos del final el 23 de febrero de 2002, Mourinho tuvo que consolar y aplacar el monumental mosqueo de un Deco dispuesto a abalanzarse sobre el árbitro tras ser expulsado por doble amonestación. A los 26 minutos de partido, el expulsado había sido el central Andrade, con lo cual se puede decir que la de este sábado fue la primera derrota de Mourinho como local en competición doméstica en igualdad numérica con el rival.

Tampoco había perdido el portugués en casa ni como entrenador del Benfica ni del Uniao Leiria. Desde aquel día, Mou ha protegido siempre de la derrota en competición doméstica a sus aficionados del Oporto, del Chelsea, del Inter, del Real Madrid. 38 partidos sin perder en casa en la liga portuguesa, 60 en la inglesa, 38 en la italiana y 14 en España. 150 encuentros sin ceder tres puntos que no curan del mal trago a la afición de un Real Madrid que de aquí a dos semanas recibe al Barcelona sin apenas esperanzas de ganar la Liga.

La trayectoria global del conjunto blanco, sumando las veces que no perdió con Pellegrini en casa el pasado año, es también reseñable: sólo había perdido con el Barcelona en 33 encuentros como local en la Liga.

Así de cruel fue la particular venganza de Preciado después del cruce de agresivas declaraciones con el técnico madridista. El técnico cántabro ya había interrumpido otra racha espectacular esta temporada: su empate a uno contra el Barça impidió a los azulgrana encadenar 17 victorias seguidas.

"Cuando se lo contemos a nuestros nietos, diremos que la liamos", soltó este sábado un Preciado que, en cierto modo, se reconcilió con Mou: "Quería agradecer a Mourinho que haya entrado al vestuario. Ha dado la mano a todo el mundo".