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Restos de una vieja rivalidad

Mourinho no concentra al Madrid, mantiene su cruzada contra el calendario y aplaude la agresividad de Pepe

GONZALO CABEZA

Quique no olvida lo sucedido en el último derbi del Calderón, un partido que de un tiempo a esta parte se ha teñido de blanco (12 años llevan sin vencer los rojiblancos, desde octubre de 1999, con un balance desde entonces de 14 triunfos del Madrid y seis empates). "La entrada de Arbeloa, por detrás y sin balón, a Reyes [el jugador tuvo que retirarse a una banda para ser atendido, momento de inferioridad numérica que el Madrid aprovechó para marcar, y de ahí se fue directo al hospital; el madridista sólo recibió la amarilla] rayó el límite", se lamenta aún hoy Sánchez Flores. "Nosotros seremos agresivos, pero dentro de los límites".

Pero si confiaba con sus quejas convencer a Mourinho de recomendar a las suyos métodos menos expeditivos, se equivocó. De hecho, el técnico luso hizo ayer una encendida defensa de Pepe, jugador del que ayer le recordaron su peligrosa violencia empleada en la cita europea ante el Lyon. "No he hablado con él para que se relaje, ni lo haré. Pepe jugó muy bien. No merecía la amarilla que recibió. Y luego, ante Lisandro, si Pepe no entra como lo hizo, estaríamos hablando de que a lo mejor Pepe no podría jugar mañana. Es un jugador agresivo, pero leal. En su carrera ha hecho cosas que lo marcan negativamente, y no me parece justo. El fútbol está lleno de superhombres que en un momento han tenido cosas negativas, como su célebre partido ante el Getafe".

Quique no compra el argumento: "El Madrid nunca parece cansado"

Por lo demás, Mourinho fue el de siempre. El derbi no le bajó de sus obsesiones. Está convencido de que el calendario se traza para molestar a su equipo y no se cansa de repetirlo una y mil veces: "El Atlético ha tenido una semana para preparar el partido, estudiar al Madrid y delinear su plan de juego. Nosotros hasta el jueves hemos estado pensando en otro rival y nos hemos desgastado física y psicológicamente".

Para teatralizar aún más la necesidad de descanso, el luso ha decidido cambiar los hábitos y no concentrar al equipo: "Si no, no están nunca en casa". Y también se refirió al calendario para poner en duda el concurso de Cristiano, "si el encuentro hubiera sido el domingo, estaría mucho mejor". "Tras el Lyon es normal que no esté en buenas condiciones. Si juega será un riesgo", afirmó.

Quique no compra el argumento: "El Madrid nunca parece cansado, porque, más allá de la calidad que tenga, pelea mucho". Y cree que ha llegado el momento de saldar una deuda con la hinchada, "con esa generación de atléticos" que todavía no le ha visto ganar al Madrid. "Ya saldamos la de los títulos el año pasado y ahora podemos cerrar el círculo. De todos los derbis que hemos jugado desde que estoy yo, es el que llegamos con más alegría, mejor comportamiento, más seguridad. Estamos para ganar".