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Rijkaard se despide agradecido y sin reproches

El técnico holandés defiende a Laporta y a los jugadores y asegura que ha sido "un honor" dirigir al Barça. Asegura "estar nervioso" ante un homenaje en el Camp Nou porque no le "gusta ser el centro de aten

AGENCIAS


El entrenador del FC Barcelona, Frank Rijkaard, ha asumido hoy la decisión de la directiva del club de relevarle del cargo a finales de temporada sin ningún reproche al club ni a los jugadores de la plantilla, tranquilo con su labor en el club durante cinco años, y ha reclamado su responsabilidad en la falta de éxitos del equipo los dos últimos años en vísperas de su último partido como técnico azulgrana en el Camp Nou, mañana ante el Mallorca.

Rijkaard aseguró que ha sido "un honor" dirigir al Barça, atribuyó su marcha al "mecanismo del fútbol" y no cuestionó la actuación de la directiva que preside Joan Laporta ni tampoco el comportamiento de sus jugadores. El holandés reconoció su responsabilidad en la gestión del vestuario, la cual fue señalada por Laporta como principal motivo del cese por no haber corregido los errores de la pasada campaña, y rechazó el posible reconocimiento de la afición culé en el Camp Nou.

El todavía entrenador azulgrana entiende que los aficionados quieran mostrar su malestar por la temporada y por la derrota del pasado miércoles ante el Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu (4-1) y no quiere ser una excepción. "Si uno quiere aplaudir, debe aplaudir al club y al conjunto de los jugadores, pero es un momento complicado, no hemos cumplido con lo que queríamos y, si hay pitos, que sean también para mí porque soy parte del grupo".

"No hay que aplaudir a uno sí y a otros no, todos estamos en el mismo barco y no quiero ser una excepción en ese sentido", afirmó Rijkaard, que dijo estar "algo nervioso" porque no le gusta ser el centro de atención y que supone que su despedida del Camp Nou será "algo raro" y que espera que se produzca "con toda tranquiidad, con parte de mi equipo y colegas del club, y que no haya nada especial, ni positivo ni negativo".

"Quiero agradecer a toda la gente que me ha acompañado, y espero que, pese a las circunstancias y el último resultado, el equipo pueda dar una buena imagen y ofrecer un buen partido. Me gustaría ver a los jugadores hacer de todo por los colores del club, por el escudo y por orgullo", continuó el holandés, que no quiere ser protagonista y no pidió nada cuando le preguntaron cómo le gustaría ser recordado por los barcelonistas. "Como quieran", se limitó a decir.

Fiel a su estilo y a su carácter, sin alzar la voz, Rijkaard se alejó de cualquier polémica y evitó una y otra vez dar una réplica a los argumentos presentados por Laporta para justificar la destitución del técnico a finales de temporada, la cual se la comunicó el presidente el día después del 4-1 en el Bernabéu. Rijkaard no quiso cuestionar las maneras ni el fondo de la decisión y destacó lo mejor de su etapa en Barcelona, en la que ha trabajado "con el corazón y con honestidad".

"Sinceramente, no soy la persona para dar las culpas a nadie. Yo asumo mi responsabilidad. Lo que quizá puedo decir que se habla mucho del 'presi' y el 'presi' no puede marcar goles", dijo el entrenador en defensa de Laporta, e insistió después que asume su responsabilidad en la derrota, como en los éxitos, y que "una directiva no puede meter goles". Además, también protegió a los jugadores asegurando que "cada uno de ellos, según las circunstancias, ha hecho lo mejor".

El entrenador holandés lamentó las críticas porque piensa que en el Barcelona "parece que se está esperando a que el equipo no funcione para criticar a todo el mundo", aunque mostró respeto por todas las opiniones. En su reflexión, Rijkaard aseguró en varias ocasiones que está "muy tranquilo" con todo lo que ha hecho en el Barcelona, porque siempre ha actuado pensando "en el colectivo" y por el bien del club, y destacó que en el deporte "hay que ganar juntos y sufrir juntos".

"Cada uno debe tomar su responsabilidad y no puedo hablar de si algo me ha dolido. Me fijo mucho más en las cosas bonitas que he vivido, la gente con la que he trabajado, la amistad con gente que me llevo en mi corazón, las nuevas experiencias...eso es lo principal", señaló. Además, valoró la experiencia de "soportar" los momentos "complicados". "Está claro que hemos sufrido mucho, pero siempre con muchísimo respeto entre nosotros y eso está por encima de cualquier resultado".

Rijkaard, que aseguró que todavía no se ha planteado lo que hará la próxima temporada, también comentó que no se siente "con derecho a hablar del futuro" del Barcelona y que "la gente que va a trabajar para el Barça merece todo el respeto". De su sucesor, Pep Guardiola, destacó que le tiene "mucho respeto" y que le cae "muy bien", y afirmó que en el filial "está haciendo un gran trabajo, además es un hombre de la casa y creo que puede hacer cosas buenas".

El entrenador holandés también justificó el permiso concedido al defensa Rafa Márquez para que pasase la noche en Madrid después de la derrota en el Bernabéu, ya que accedió a la petición que le hizo el mexicano antes de ese encuentro, y asumió las críticas que ha recibido el futbolista. "Fue mi decisión", afirmó Rijkaard, cuya rueda de prensa en el Camp Nou, la primera desde el anuncio de su marcha del Barça, causó una gran expectación entre los medios informativos.