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Rossi y Cazorla, dúo letal

Los castellonenses remontan el gol de Aranburu con dos tantos del delantero a pase del asturiano

SALVA TORRES

 

La conexión Cazorla-Rossi resultó letal en la remontada del Villarreal. Cazorla, recién incorporado al equipo tras una lesión, mostró sus galones, su habilidad y la capacidad para cambiar el rumbo de los partidos a base de la pimienta negra que atesora en sus piernas. Las mueve como los trileros: nada por aquí, nada por allá y liada al canto. Asistió por dos veces a Rossi para que el delantero marcara de forma bien distinta: con un fuerte disparo con la izquierda y con una sutil puntera. Ambos aparecieron cuando más lo necesitaba el Villarreal, por detrás en el marcador tras el gol de Aranburu. Y ambos lo hicieron con brillantez para iluminar un partido que lo tenían oscuro.

La Real se aplicó en las marcas para que el Villarreal no hilara fino. Y lo consiguió al principio. No se sintieron cómodos Bruno y Borja Valero, atosigados por Markel y Aranburu, obligando a Cani y Cazorla a bajar en busca de balones. Estrada, en un centro envenenado, dibujó una parábola que fue a parar al larguero de la portería de Diego López. Fue el primer aviso de las malas intenciones donostiarras. Puesto el cinturón de seguridad en el centro del campo y la defensa, la Real intentó el susto por la izquierda, donde Griezmann ya estuvo a punto de liarla yéndose de Mario y provocando una serie de rechaces en el área amarilla. El Villarreal, maniatado, se encontró con un partido incómodo ante unos blanquiazules bien ordenados y peligrosos a la contra.

Al principio, la Real apretó hasta incomodar a Bruno y Borja Valero

En una de ellas, Aranburu se aprovechó de un centro de Estrada y cesión de Llorente para marcar de cabeza. La Real se sentía a gusto cerrando espacios y abriendo el campo para las entradas de Griezmann y Xabi Prieto, aunque el fino interior diestro apenas apareciera por su banda. El Villarreal, con el marcador en contra, se enrabietó, sobre todo el reaparecido Cazorla, una pulga en el colchón vasco. El pequeño extremo se fue de Markel, metió en diagonal a Rossi, para que este fusilara con la izquierda. Empate y de vuelta a empezar con todo el segundo tiempo por delante.

El Villarreal, hincado el diente al encuentro, mordió tras el descanso. Rossi marcó al primer minuto de la reanudación. De nuevo, Cazorla robando un balón, esta vez a un apagado Xabi Prieto, y de nuevo el italiano remachando la jugada. El susto inicial de Aranburu quedó en aviso a navegantes, una aguadilla de mal gusto. El Villarreal remó a favor de corriente, tocándole a la Real cambiar de actitud, ir más decidido a por un partido más abierto.

Tras el descanso, los amarillos mordieron en busca del triunfo

Se sucedieron las ocasiones merced a un juego más vertical, más directo. Claudio Bravo salvó entonces a su equipo sacando los brazos a disparos de Cani y Marco Rubén. También Musacchio se interpuso providencial para evitar el pase de la muerte del incisivo Griezmann. La Real insistió hasta el final, buscó el empate con ahínco, pero el Villarreal metió el freno de mano y no hubo manera. Triunfo sufrido, como no podía ser de otra manera ante un equipo vasco que exprime al rival hasta última hora. El Villarreal del toque también sabe cerrar filas cuando el guión lo exige. Y la Real se lo exigió. Suma y sigue.

Villarreal: Diego López; Mario, Gonzalo, Musacchio, Capdevila; Cazorla, Bruno, Valero (Cicinho, m. 86), Cani (Marchena,m. 77); Rossi y Marco Rubén.

Real Sociedad: Bravo; Estrada, Ansotegi, Labaka, Mikel González; Prieto, Rivas (Illarra, m. 81), Markel (Sarpong, m. 56), Griezmann; Aranburu y Llorente (Tamudo, m. 56).

Goles: 0-1. M. 30. Estrada centra desde la derecha, Llorente cede al área pequeña y Aramburu marca de cabeza. 1-1. M. 40. Cazorla se va de Markel y asiste a Rossi para que marque con la zurda. 2-1. M. 47. Rossi recibe de Cazorla y mete la puntera para batir en su salida a Bravo.

Árbitro: Muñíz. Amarillas a Cani, Prieto, Aramburu, Sarpong, Mikel González.

El Madrigal: 14.000 espectadores.