Los aficionados se preparan para animar a la selección en su partido contra Chile

Aunque todavía no son capaces de hacer sonar bien una vuvuzela. Estos pequeños que apenas levantan un palmo del suelo, sí tienen fuerzas para animar a La Roja. Porque la afición no entiende de edades, y crece por momentos, salpicando de emoción a todas las generaciones. Un derroche de pasión que contagia incluso a otras nacionalidades. Porque en la calle brillan ya los colores de nuestra selección. Y en algunos bares, también. Que no falte de nada para celebrar, eso esperamos, un buen resultado. Y aunque la comunidad chilena que vive en nuestro país también saca sus mejores galas para ese crítico partido, hoy la mayoría se prepara para hinchar bien los pulmones y gritar muchos goles.