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El Villarreal se viste de colista en Chapín

El Xerez logra su primera victoria en la máxima categoría (2-1)

ALBERTO CABELLO

La bronca fue unánime. Con empate a uno, Ziganda decidió quitar del campo a Bermejo para darle minutos a Antoñito. La grada no entendió el mensaje del banquillo al cambiar delantero por delantero. Al rato, el punta ratonero se convirtió en el héroe de la primera victoria del Xerez en Primera con un gol, eso sí ilegal.

El Villarreal salió de Chapín vestido con un traje que hacía años que estaba colgado en el armario: colista. Ni mucho menos ofreció esa imagen, pero cuando los resultados no acompañan, las desgracias se acumulan. Tuvo más tiempo la pelota, acumuló más ocasiones de gol, pero se fue de vacío de su visita a Jerez.

A estas alturas de campeonato, los amarillos son el único plantel que aún no conoce la victoria. La transición Pellegrini está resultando complicada. Tantos años jugando de una forma que ahora cuesta adaptarse a un nuevo patrón.

El equipo de Valverde tuvo ratos de muy buen fútbol. Con mucha facilidad se plantó en la portería de Renan, conducido por un Pires eternamente joven. El francés vio puerta después de una brillante jugada colectiva.

Lo bueno de este Xerez es la fe de sus jugadores. Esta temporada es un regalo para la mayoría así que hay que pelearla y disfrutarla todo lo posible. Como por ejemplo Bermejo, un currante de la Segunda, que se estrenó como goleador en Primera.

El Villarreal recuperó otra vez la magia al inicio de la segunda parte. El palo evitó que Nilmar volviera a poner distancia en el marcador. Ya casi al final, llegó esa jugada polémica en la que el árbitro no vio mano de Carlos Calvo. Antoñito aprovechó el regalo y mató al Villarreal.