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El banco central turco inyecta 6.000 millones para frenar la caída de su divisa, pero no termina de calmar a los mercados

El euro cae al llevar la crisis turca a los inversores al yen y franco suizo. "El gran temor en el mercado es que nos encaminemos a una crisis a gran escala en los mercados emergentes", avisan los analistas

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Un hombre mira un opanel informativo de una casa de cambio de moneda en Estambul. REUTERS/Osman Orsal

La lira de Turquía se recupera este lunes desde un mínimo histórico de 7,24 por dólar, después de que el banco central se comprometiera a proporcionar liquidez y reducir los requisitos de reservas de liras y divisas extranjeras para los bancos turcos.

El Banco Central de Turquía dijo que reducía el coeficiente de reservas obligatorias de liras, un colchón de efectivo que mantienen los bancos, en 250 puntos básicos para todos los vencimientos y bajó los coeficientes de reserva para pasivos cambiarios en 400 puntos básicos para vencimientos de hasta tres años. Estas medidas liberarán 10.000 millones de liras, 6.000 millones de dólares y 3.000 millones de dólares equivalentes de liquidez de oro en el sistema financiero, dijo el banco. También se comprometió a proporcionar "toda la liquidez que los bancos necesiten".

El anuncio se produjo después de que el ministro de Finanzas, Berat Albayrak, dijera que las autoridades empezarían a aplicar un plan de acción económica el lunes por la mañana, tras el desplome de la lira del viernes, que ha llevado el nerviosismo a las bolsas, donde los bancos se están viendo especialmente castigados.

Además, la Agencia de Regulación y Supervisión Bancaria de Turquía ha anunciado la imposición de restricciones a las operaciones de swap en divisas de los bancos del país otomano en respuesta al desplome sufrido por la lira turca.

La moneda turca ha perdido más del 40% frente al dólar este año (llegó a caer un 18% en la jornada del pasado viernes), principalmente por las preocupaciones sobre la influencia del presidente Recep Tayyip Erdogan sobre la economía, sus repetidos llamamientos a tipos de interés más bajos y el empeoramiento de las relaciones con Estados Unidos.

La lira tocó un mínimo histórico de 7,24 frente al dólar durante las operaciones de Asia-Pacífico en la madrugada. Luego, redujo las pérdidas después de los comentarios de Albayrak y el anuncio del banco central, fortaleciéndose a 6,4, antes de volver a debilitarse a 6,92 por dólar a primeras horas de la mañana.

Logo del Banco Central de Turquía (TCMB), en la sede del organismo en Ankara. REUTERS/Umit Bektas

Las bolsas europeas han comenzado la semana en números rojos, por el temor al efecto contagio de la crisis cambiaria en Turquía, con el sector bancario como principal afectado.

En España, el Ibex-35 se dejaba a media sesión más de un 1%, por debajo del nivel de los 9.500 puntos. BBVA, la entidad española más expuesta a Turquía donde genera casi un tercio de su resultado bruto, perdía de nuevo casi un 4% tras dejarse el viernes un 5,16%.

Bancos europeos pierden más terreno al continuar la preocupación por Turquía

Igualmente,  las acciones de los principales bancos europeos con intereses comerciales en Turquía (UniCredit, BNP Paribas, y ING) perdían aún más terreno, arrastrando al resto de las bolsas.  El índice bancario europeo caía un 1,2%, situándose cerca de su menor nivel desde finales de junio y cayendo por cuarta sesión consecutiva.  Las bolsas de Milán y Fráncfort perdían el 0,5%, en tanto que Londres cedía el 0,4% y París el 0,3%.

También en el mercado de divisas, los inversores están llevado el  dinero hacia activos considerados refugio, como el yen japonés o el franco suizo, elevando las primas de riesgo de los bonos italianos y españoles y propiciando caídas de un 1% del euro, hasta un nuevo mínimo de 13 meses.

Las monedas de mercados emergentes seguían tambaleándose al temer los inversores el efecto contagio. "El gran temor en el mercado es que nos encaminemos a una crisis a gran escala en los mercados emergentes", dijo Ulrich Leuchtmann, estratega cambiario de Commerzbank en Fráncfort, citando la crisis financiera asiática de 1997, cuando incluso países con una sólida posición macroeconómica se vieron arrastrados a una profunda ola de ventas.