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Crisis del coronavirus Bruselas plantea que España reciba 140.446 millones del nuevo fondo anticrisis 

La Comisión Europea pone sobre la mesa un fondo de recuperación de 750.000 millones,. Dos tercios del montante corresponderían a ayudas, y el total restante a préstamos, para contentar tanto a los países del sur como del norte.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (delante), y la vicepresidenta y comisaria de Competencia, Margrethe Vestager (detrás), ambas con mascarillas durante el pleno del Parlamento Europeo en el que el Ejecutivo comunitario ha presenta
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (delante), y la vicepresidenta y comisaria de Competencia, Margrethe Vestager (detrás), ambas con mascarillas durante el pleno del Parlamento Europeo en el que el Ejecutivo comunitario ha presentado su plan anticrisis. REUTERS / Johanna Geron

La Comisión Europea ha presentado este miércoles, con 20 días de retraso, un fondo de recuperación dotado con 750.000 millones de euros para hacer frente a la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus. El objetivo de este plan es aliviar los estragos del virus en el bloque comunitario, que provocará un desplome sin precedentes de la economía.

Este instrumento se financiaría con una emisión de deuda sin precedentes y tendría a Italia y España como principales beneficiarios, por ser dos de los países más golpeamos por el Covid-19.

España podría percibir el segundo paquete de ayudas más alto de la UE, solo superado por Italia. Madrid podría acceder a 140.446 millones de euros, de los cuales 77.324 serían a través de transferencias directas y el resto con préstamos. Esto significaría alrededor del 20% de las ayudas. Roma, por su parte, percibiría 172.745 millones: 81.807 de subsidios y el resto préstamos.

Este fondo de recuperación, bautizado por la Comisión como Next Generation EU, pretende garantizar una recuperación "sostenible, equitativa, inclusiva y justa" para todos los Estados miembros, según la información difundida por el Ejecutivo comunitario. Este paquete de ayudas irá ligado al llamado Marco Financiero Plurianual para el período 2021-2027 (el escenario presupuestario de la UE para los próximos siete años), y "elevará la potencia de fuego financiera del presupuesto europeo a 1,85 billones de euros".

La cifra total del fondo de recuperación que plantea Bruselas fue adelanta por el comisario de Economía, Paolo Gentiloni: son 750.000 millones de euros, de los que 500.000 millones corresponderían a ayudas y 250.000 millones, a préstamos. "Un punto de inflexión para enfrentarse a una crisis sin precedentes", ha señalado el comisario italiano.

A este fondo habría que sumarle el plan anticrisis de medio billón de euros aprobado por el Eurogrupo. Este paquete, que pretende movilizar hasta 540.000 millones de euros, incluye los 240.000 millones de crédito a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE, conocido también como el fondo de rescate), 100.000 millones a través de un fondo contra el desempleo (SURE) y una línea de crédito de 200.000 millones de euros a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

New Generation EU

El anuncio por parte del comisario Gentiloni ha tenido lugar hora y media antes de la comparecencia de la presidenta Ursula von der Leyen, en el pleno del Parlamento. Tal y como se preveía, Bruselas ha hecho un complejo encaje de bolillos entre préstamos y ayudas para que todas las partes implicadas se sienten a negociar. La propuesta recoge el testigo del plan presentado por Alemania y Francia, basada en subvenciones, aunque ha lanzado un guiño a los nórdicos, con los 250.000 millones en préstamos.

Dos crisis en menos de una década es demasiado para una unión monetaria tan joven y la Comisión se ha propuesto inyectarle adrenalina. Con este fondo de recuperación Bruselas intenta reanimar las economías de los países más castigados por el Covid-19. Además, debido a la interacción entre las economías del bloque comunitario, el riesgo de contagio es enorme y por ello Bruselas intenta salvar a contrarreloj el mercado único.

El plan será un instrumento financiero ligado al presupuesto de la UE para el periodo 2021-2027, que todavía tiene que aprobarse. La propuesta de Bruselas es dotarlo de 1,1 billones de euros. Cabe recordar que en enero, cuando el virus no había tocado las puertas de la Unión Europea, las negociaciones encallaron ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo. La Comisión Europea proponía un presupuesto de 1,13 billones, mientras que el Parlamento reclamaba 1,32 y los frugales se negaban a subir del billón.

Los tres pilares del fondo

El fondo de recuperación se apoya en tres pilares. El primero está destinado a ayudar a los miembros a recuperarse y salir reforzados de la crisis. Este instrumento estará dotado con 560.000 millones del fondo e irá ligado a las recomendaciones del Semestre Europeo. Permitirá que los países hagan reformas e inversiones pactadas previamente con las instituciones europeas, ligadas a los objetivos de Bruselas en materia de transición ecológica y digital.
Dentro de estas ayudas, destacan la dotación extra de 55.000 millones de euros en materia de cohesión, una partida muy importante en España, o los 15.000 millones para el Fondo Europeo para el Desarrollo Rural.

La segunda pata irá destinada a invertir en industrias estratégicas y devolver cierto equilibrio tras los desajustes por las ayudas de Estado concedidas por los gobiernos. Este paquete prevé un presupuesto de 31.000 millones de euros para movilizar inversiones en empresas golpeadas por el virus.

La Comisión Europea también propone doblar la capacidad de financiación del plan InvestEU y crear un mecanismo llamado Facilidad de Inversiones Estratégicas con 15.000 millones de euros para movilizar hasta 150.000 millones en sectores clave.

El tercer y último vehículo de esta estructura iría dirigida a abordar las lecciones de la crisis, para reforzar las partidas que han demostrado su importancia- y fragilidad- durante la pandemia. Dentro de este bloque, Bruselas propone la creación de un programa sanitario europeo (EU4Health) con 9.400 millones de euros, además de incrementar en 94.400 millones de euros el programa Horizonte Europa.

Financiación y devolución

Para financiar este fondo, la Comisión Europea quiere acudir a los mercados de la deuda para captar los 750.000 millones de euros a través de la emisión de bonos con un vencimiento máximo a 30 años, que se devolverían entre 2028 y 2058. Además, se prevé que el fondo esté disponible hasta el 31 de diciembre de 2024.

Este instrumento estaría respaldado por el propio presupuesto europeo. No es la primera vez que la Comisión Europea utiliza esta herramienta, pero sí que lo hace a esta escala. Para hacerlo, Bruselas propone elevar el techo de gasto hasta el 2% del PIB europeo. Esto implicaría duplicar la tasa actual.
Para hacer frente a esta cifra y evitar que los Estados miembros se vean obligados a incrementar sus contribuciones o reducir el presupuesto europeo, la Comisión Europea propone la creación de nuevas fuentes de ingresos a través de recursos propios.

La presidenta del Ejecutivo comunitario plantea como nuevos recursos un gravamen al plástico, una tasa por la entrada de carbono al bloque, una tasa digital y una parte de los beneficios del sistema de comercio de emisiones.
El Ejecutivo comunitario tendría tiempo suficiente para convencer a todos los socios del bloque de la necesidad de poner en marcha estos mecanismos. Por ahora cuenta con el rechazo de los frugales y otros países como Irlanda y Luxemburgo.

Consciente de la emergencia de la crisis, la Comisión Europea propone que una parte de este fondo se ponga a disposición de los Estados miembros a partir de septiembre de 2020. Propone adelantar 11.500 millones de euros del fondo para apoyar a las regiones más afectadas, un instrumento de apoyo a la solvencia de empresas y a la acción exterior. El resto del instrumento estaría a disposición de los Estados miembros a partir del 1 de enero de 2021, con la entrada en vigor del Marco Financiero Plurianual 2021-2027.

La propuesta que ha deslizado Bruselas debe de ser discutida ahora por los jefes de Estado y de Gobierno. Solo una vez que haya recibido la luz verde de todos los países, por unanimidad, pasará a la Eurocámara, encargada de dar el visto bueno final. Es por ello que esta propuesta es tan solo un punto de partida y podría variar a lo largo de las negociaciones. Según todas las quinielas, se augura un largo y tenso debate.

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