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Caixabank defiende en la junta de accionistas el traslado de la sede a Valencia como "la mejor decisión"

La entidad presentará en noviembre nuevo plan estratégico hasta 2021

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El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, interviene en la junta general de accionistas, por primera vez se celebra en València, ciudad a la que el pasado mes de octubre trasladó su sede social. EFE/Manuel Bruque

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha defendido este viernes el traslado de la sede social de la entidad a València como "la mejor decisión". Así lo ha manifestado en la Junta General Ordinaria de Accionistas de CaixaBank que se celebra en el Palacio de Congresos de Valencia, la primera en esta ciudad tras el traslado de su sede social desde Barcelona por la incertidumbre política tras el 1-O, y del que hoy se cumplen seis meses.

Durante su intervención, el presidente de Caixabank, que ha pronunciado parte de su discurso "en valenciano", ha señalado que 2017 "no ha estado exento de grandes retos" que la entidad ha sido "capaz de superar" volviendo a ampliar su liderazgo en banca minorista.

La junta de Caixabank ha aprobado el traslado de su sede social a València con el 99,9% de los votos de los accionistas a favor.

Detalle de la fachada de la sede social de Caixabank con la bandera de entidad y la de la Comunitat Valenciana ondeando al viento. EFE/Kai Försterling

A pesar del voto favorable, la junta no ha estado exenta de debate por parte de accionistas, trabajadores y clientes de Caixabank, que han expresado diversas quejas por el traslado de la sede sin consultarles, por las condiciones laborales de la plantilla, por el "abandono" a los pequeños clientes, por las altas remuneraciones de los directivos o los "lazos de la entidad con la industria armamentística", entre otras cuestiones.

Durante su intervención, Jordi Gual ha destacado la "fortaleza comercial" de la entidad, que ha obtenido en 2017 un beneficio de 1.684 millones de euros, lo que supone un incremento del 61% respecto al ejercicio precedente, la "cifra más alta de su historia".

A su parecer, los resultados son "especialmente meritorios en un año particularmente difícil por la tensiones políticas en Cataluña" y ha agregado que demuestran que el traslado de su sede social a Valencia "era la mejor decisión" para proteger a clientes y empleados.

Para el presidente de Caixabank, la trayectoria de la entidad es "una historia de éxito que se proyecta al futuro" y ha mostrado así su "satisfacción" por los por los progresos conseguidos gracias al Plan Estratégico 2015-2018, que afronta con "optimismo" lo que le queda de año con tres objetivos clave: anticiparse a las nuevas tendencias de digitalización (ya cuentan con el 55% de clientes digitales), situar la rentabilidad entre el 9% y el 11% y continuar diversificando el negocio hacia los segmentos más rentables.

El presidente de Caixabank ha resaltado también el "buen comportamiento" de la acción en 2017, con un retorno del 28%, dividendos incluidos: 17 puntos por encima del Ibex y 13 puntos superior al índice principal de la banca europea.

Con la distribución del dividendo complementario en efectivo de 0,08 euros brutos por acción, que se abonará el 13 de abril, el importe total de remuneración al accionista habrá sido de 0,15 euros brutos por acción, lo que representa un aumento del 15,38% respecto al ejercicio 2016, que fue de 0,13 euros. De esta manera, CaixaBank abonará a sus accionistas 897 millones de euros en efectivo, lo que equivale al 55% del beneficio consolidado.

Vista genral de la junta de accionistas de CaixaBank, que por primera vez se celebra en València, ciudad a la que el pasado mes de octubre trasladó su sede social. EFE/Manuel Bruque

Además, Gual ha avanzado que están preparando un nuevo Plan Estratégico 2019-2021 que se presentará a finales de noviembre, un "ejercicio de ambición, de voluntad de continuar siendo referente de crecimiento en la banca europea", ha apuntado.

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, al comienzo de la junta general de accionistas. EFE/Manuel Bruque

En todo caso, según Gual, "una cosa que no cambiará" es el compromiso del banco con un modelo de banca socialmente responsable, como referencia mundial en responsabilidad corporativa y "ambición" de serlo todavía más en el futuro.

En la misma línea, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, ha asegurado que ha sido un año "de profundo cambio" pero "bueno para la entidad" y ha apuntado que para este 2018 las prioridades pasan por "seguir aumentando el negocio, mantener su fortaleza, dar un paso adelante en digitalización, seguir creando valor en BPI y reforzar su compromiso como banca social y responsable".

Sus perspectivas a medio plazo, ha continuado, seguir desarrollando sus "fortalezas": tiene cuotas de las mayores cuotas de mercado del país, oferta integral de productos y servicios, su liderazgo tecnológico y su equipo humano. "En un entorno económico que se está volviendo más favorable esto está ayudando a "curar las heridas de la durísima crisis,". "Nos queda recorrido pero avanzamos en la dirección correcta", ha valorado.