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Calviño no ve "productivo" revertir toda la reforma laboral y aboga por un nuevo Estatuto de Trabajadores

La ministra de Economía en funciones ve "margen" para aprobar unos nuevos PGE para 2019, aunque "dependerá de cuándo se constituya el Gobierno"

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La ministra de Economía en funciones Nadia Calviño. EFE/Fernando Alvarado

La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, ha afirmado este jueves que "no es productivo deshacer, revertir o reformar las reformas" en ámbitos que requieren una visión de futuro, como el mercado laboral, por lo que ha abogado por no "dedicar la energía a estar constantemente volviendo atrás a considerar lo que se ha hecho" y ha apostado por empezar a trabajar ya en un Estatuto de los Trabajadores "del siglo XXI".

Así lo ha señalado durante un almuerzo informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en el marco de la XXXII edición de su Curso de Economía para Periodistas, en el que Calviño se ha mostrado partidaria de revertir los aspectos más lesivos de la reforma laboral, pero no en revertir por completo la reforma.

"El presidente ha sido muy claro, es poco productivo estar constantemente discutiendo sobre deshacer reformas, revertir o reformar las reformas en ámbitos que lo que requieren es una visión de cara al futuro. Si hablamos del mercado laboral hay que empezar a trabajar en el Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI", ha enfatizado.

Calviño ha remarcado que el mercado laboral está en un proceso de transformación "extraordinariamente intenso" en todas las vertientes de la actividad económica, por lo que aboga por "adaptar el maro a la nueva realidad" y por "no dedicar la energía a estar constantemente volviendo atrás y volviendo a considerar lo que ya se ha hecho".

En este sentido, ha asegurado que la visión de "búsqueda de consensos, negociación, apertura y buscar una mayoría social amplia para abordar los temas con perspectivas de futuro" ha marcado la acción del Gobierno y "seguirá haciéndolo en el futuro".

La titular de Economía en funciones ha hecho hincapié en que el Ejecutivo trabajará en un nuevo Estatuto de los Trabajadores y estudiaría si hay que cambiar los elementos más lesivos de la reforma laboral realizada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012. "Hay que ver si hay que hacerlo, pero queremos centrarnos en empezar a trabajar cuanto antes con los representantes de los trabajadores y con los empresarios en el Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI", ha enfatizado.

Preguntada sobre los aspectos más lesivos que podría revertir el Gobierno, ha dicho que es "prematuro" pronunciarse cuando ni siquiera se ha conformado Gobierno ni ha comenzado el diálogo son sindicatos y empresarios.

Ademá, la ministra de Economía en funciones ha afirmado este jueves que hay "margen" para que el nuevo Ejecutivo de Pedro Sánchez presente un nuevo proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), si bien ha apuntado que "dependerá de cuándo se constituya el Gobierno".

"Margen hay, pero dependerá de cuándo se constituya el Gobierno", ha indicado Calviño sobre las posibilidades de que vean la luz unos nuevos Presupuestos, si bien ha puntualizado que en materia presupuestaria lo que se hace en un año es "importante", pero lo es más la tendencia y el ajuste a medio plazo.

En este sentido, ha valorado el horizonte fiscal, con un déficit público por debajo del 3% tras haber cerrado 2018 en el 2,48% del PIB, y prevé para este ejercicio cerrar en el 2% del PIB, algo que ve "posible" lograr, para lo que aprovechará "todos los márgenes de maniobra", como el ahorro obtenido en los costes financieros de la deuda pública (310 millones en lo que va de año).

En todo caso, ha recordado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que presentaría una propuesta presupuestaria que responda al objetivo de responsabilidad fiscal y políticas sociales. "Eso es lo que haremos", ha añadido.

Lo que da por seguro la ministra es la aprobación de la nueva senda de estabilidad, ya que no contempla la posibilidad de que las Cortes españolas no validen una senda que "responde a la realidad, garantiza la reducción sostenida del déficit y la deuda pública y al mismo tiempo permite mantener el dinamismo del crecimiento económico y el empleo".