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Comisiones bancarias La banca antepone el cobro de comisiones a la captación de clientes

Limita algunas de las ventajas que ofrecía, con tal de obtener más ingresos en el actual contexto de tipos de interés bajos o negativos.

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Cajeros automáticos en oficinas de los seis mayores bancos españoles, Caixabank, Bankia, Bankinter, Sabadell, Santander, y BBVA. EFE/REUTERS

La banca española ha estado inmersa durante los últimos años en una lucha encarnizada por la atracción de clientes. Su arma favorita, aunque no la única, ha sido la exención de comisiones. Pero las tornas están cambiando. Las entidades necesitan sacar dinero de donde sea, porque la política de tipos de interés cero o incluso negativos, impulsada por el Banco Central Europeo (BCE), impacta directamente en su cuenta de resultados.

Ante esta situación, la banca tiene dos opciones. La primera de ellas es reducir costes, cosa que viene haciendo sin descanso desde que estalló la crisis económica en 2009. A lo largo de este tiempo ha echado el cierre a casi 20.000 sucursales (un 43,2% del total) y se ha quitado de encima a más de 90.000 trabajadores, de los 270.000 que tenía hace una década. La segunda opción de la banca para contrarrestar la caída de los tipos de interés es cobrar más por los servicios que presta.

En realidad, eso tampoco constituye ninguna novedad. De hecho, las seis principales entidades financieras (Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Bankinter) se embolsaron el año pasado, sólo en concepto de comisiones, la nada despreciable cifra de 28.000 millones de euros, 7.000 millones más (un 33%) que en 2013.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la banca ha tenido que hacer auténticos equilibrios para compatibilizar la tendencia al cobro de los servicios con la necesidad de captar nuevos clientes, fidelizar a quienes ya lo eran o retener a aquellos que estaban tentados de irse a la competencia. En ese contexto se inscriben, por ejemplo, el lanzamiento en 2015 de la Cuenta 1|2|3 del Santander y la política de exención de comisiones desplegada por Bankia desde 2016, dentro del programa Por ser tú.

Lo que se perseguía en ambos casos era básicamente lo mismo: ampliar la base de clientes, así como su vinculación, es decir, el número de productos contratados (préstamos, seguros, fondos de inversión, planes de pensiones), con los que las entidades obtienen un margen mayor. Dicho a las claras, se trataba enganchar al cliente con ciertos beneficios, para luego sacarle el dinero por otro lado.

Las ventajas de la Cuenta 1|2|3 eran muy variadas. Entre ellas, una rentabilidad de hasta 3% en función del saldo; la devolución de entre el 1% y el 3% del importe de los recibos domiciliados, con un límite mensual de 110 euros, y la entrega de acciones del banco como premio por la contratación de determinados productos. El esquema de Bankia era más sencillo: comisiones cero por mantenimiento de cuenta, tarjetas de débito y crédito, transferencias y cheques.

Por supuesto, ambas entidades planteaban exigencias a cambio. Para disfrutar de la Cuenta 1|2|3, había que domiciliar la nómina (de 600 euros como mínimo) o pensión (300) y al menos tres recibos, usar la tarjeta de crédito o débito y pagar una cuota mensual de tres euros. Bankia sólo pedía la domiciliación de una nómina superior a 450 euros mensuales o de una pensión de más de 200.

Con el tiempo, sin embargo, el Santander ha ido introduciendo recortes en la Cuenta 1|2|3. El saldo máximo remunerado ha pasado de 15.000 euros a mil y la entrega de acciones del banco está limitada ahora a los nuevos clientes (una, en concepto de bienvenida). Bankia, por su parte, ha anunciado una subida de 450 a 700 euros en la nómina necesaria para estar exento de comisiones, a partir de octubre.

El endurecimiento de las condiciones de las cuentas estrella ha arrastrado a otras que también tienen en el mercado las entidades. Es el caso del Santander, que subirá el 17 de septiembre la comisión de mantenimiento de su Cuenta Estándar de Particulares y de su Cuenta Clásica de 24 a 29 euros trimestrales (116 al año), más 0,65 por cada apunte. El objetivo es dar preferencia a la Cuenta 1|2|3, de modo que se pase a ella el mayor número posible de clientes.

Los demás grandes bancos también tienen cuentas estrella: BBVA, la Cuenta Nómina Va Contigo; Caixabank, la Cuenta Family; Sabadell, la Cuenta Expansión, y Bankinter, la Cuenta Nómina.