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Cuidados y coronavirus Cuidar de menores y dependientes, tarea casi imposible para muchos empleados del sector sanitario

Las restricciones impuestas por el Real Decreto 8/20 del Gobierno y las adaptaciones de esta norma en las distintas comunidades autónomas, han supuesto la práctica restricción de los permisos por cuidados para los empleados del sector de la sanidad. Diversos sindicatos denuncian que esto supone una vulneración de derechos y reclaman medidas que permitan proteger los derechos de niños y dependientes.

Niños y coronavirus
Niño con mascarilla / EFE

"Cuando pedí la excedencia estaba segura que me la iban a conceder hasta que todo esto pasara y así podría cuidar de ella. Pero me la denegaron y no me han dado ninguna salida". La que habla es Paloma. Celadora en uno de los grandes hospitales de Madrid y tutora legal de su hermana de 55 años que tiene parálisis cerebral y un índice máximo de discapacidad. "No tengo familia y sólo me tiene a mí para cuidarla", explica a Público.

Antes de las medidas adoptadas por la emergencia del coronavirus la llevaba a diario a un centro de día, del cual la recogía un persona que cuidaba de ella hasta "que yo llegaba". "Hacía turno de tarde, desde las dos hasta las once de la noche. Pero cerraron el centro de día y la persona que nos ayudaba dejó de venir por el confinamiento y me he visto sola con ella. Usa pañal porque es incontinente y no puede hacer nada por si misma, ni beber un vaso de agua. Todo hay que hacérselo", explica.

​Antes de la declaración del estado de alarma solicitó "unos días en el trabajo", que le concedieron. En total cinco, que estiró a una semana. "Cuando pedí más me los denegaron. Entonces solicité una excedencia, pero me la denegaron también. Pedí usar mis vacaciones, pero me dijeron que no se podía. No me dieron ninguna solución. La respuesta del hospital ha sido que por falta de personal me tenía que incorporar, que era imprescindible. Considero que el trabajo es importante, pero donde soy imprescindible es aquí. No la puedo dejar sola".

Desde hace unas semanas Paloma está de baja. Su doctora le recetó ansiolíticos debido a su estado de angustia y ansiedad y su centro de salud se las ha ido ampliando hasta el momento. Afirma que esta situación la tiene muy angustiada y deprimida y que nunca tuvo ningún problema en el hospital donde trabaja y donde lleva "muchísimos años". "Hay muy poca humanidad. Supongo que hay más casos como el mío y que acabaré perdiendo el trabajo. Pero no la puedo dejar sola. No puedo elegir". 

Diversos sindicatos afirman que estas situaciones se ha multiplicado por todo el territorio nacional desde la publicación del Real Decreto 8/20

​Su caso no es único. Dede que se instauró el estado de alarma y las medidas de confinamiento para frenar los contagios, muchos trabajadores del sector sanitario se han enfrentado a trabas para cuidar a hijos menores, personas mayores a su cargo o dependientes. Diversos sindicatos contactados por este diario para esta información (algunos de los cuales han abierto líneas telefónicas 900 para atender consultas), afirman que esas situaciones se han multiplicado por todo el territorio nacional desde la publicación del Real Decreto Ley (RDL) 8/20 de 17 de marzo de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19

Su artículo 6 establece que las adaptaciones de jornada por deberes de cuidados se harán "por circunstancias excepcionales" y siempre y cuando "esté justificada, sea razonable y proporcionada, teniendo en cuenta las necesidades concretas de cuidado que debe dispensar la persona trabajadora, debidamente acreditadas, y las necesidades de organización de la empresa".

Muchas comunidades autónomas que poseen competencias en Sanidad han trasladado o adaptado estas medidas en instrucciones para sus propios sistemas sanitarios. De hecho, la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se adelantó al Real Decreto del Gobierno y publicó su propias medidas restrictivas el pasado 12 de marzo. La resolución, emanada de la dirección general de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del Servicio Madrileño de Salud sobre permisos y excedencias por cuidado de hijos y familiares durante la pandemia, va más allá del RDL. Establece que las gerencias de los centros sanitarios con "carácter general" denegarán la concesión de cualquier permiso o licencia, así como cualquier tipo de excedencia, mediante una resolución motivada "siempre y cuando las situaciones concretas que concurran en el centro imposibiliten el mantenimiento de la asistencia sanitaria a la población". 

Los sindicatos entienden las restricciones en tiempos excepcionales, pero critican que no se tengan en cuenta las circunstancias de cada caso

Estas medidas restrictivas están justificadas, afirman diversos sindicatos consultados, debido al carácter excepcional de la situación, sin embargo, critican que se están llevando a cabo por un sistema de tabla rasa por el que en muchos centros de trabajo se están denegando permisos y libranzas de forma sistemática sin tener en cuenta las circunstancias particulares de cada caso. También critican que no exista ninguna medida que proteja a cuidadores de grandes dependientes (como el caso de Paloma), a familias monomarentales con niños pequeños que no tienen forma de delegar los cuidados o para cuidar a personas mayores.

"La realidad ahora es excepcional y viene agravada por el problema de las plantillas. El hecho de que no haya equipos de protección individual para todos está suponiendo muchas bajas. Sólo en el Clínico [de Madrid] tenemos unas 800 bajas de una plantilla de 4.000 trabajadores y lo que se está viendo por parte de la dirección es que ahora se deniega cualquier permiso o excedencia", afirma Santiago Zarapuz, trabajador del hospital Clínico y delegado del sindicato Mats.

 Este sanitario explica que se "están utilizando criterios que no tienen lógica" y que las denegaciones de permisos y libranzas "se están tomando de una forma discrecional que nada tienen que ver con las necesidades de las persona cuidadoras". En muchas ocasiones, afirma, estas medidas se toman por parte de jefes y mandos intermedios y estas valoraciones son las que marcan las decisiones de la gerencia. "Todo va al mismo saco", denuncia. "Se deniegan tanto casos de personas que precisan una flexibilización de horarios, como los que tienen casos más serios con personas dependientes a su cargo que no pueden dejar solas". "Han cortado por lo sano: a todo trabajador que esté capacitado para trabajar, se le va a exigir que trabaje, con el drama social que esto supone para muchas personas". "Búscate la vida. Además que te lo dicen así. Que te den una baja… y esto no puede ser, por que los médicos están recibiendo presiones por parte de la inspección", afirma Zarapuz.

Medidas similares en toda España

Si bien la Comunidad de Madrid ha sido desde el inicio de la pandemia uno de los principales focos de la emergencia, estas restricciones al personal sanitario están ocurriendo a lo largo y ancho del territorio nacional.

"Nos están trasladando un montón de dudas al gabinete jurídico relativas a este tipo de casos desde distintos territorios y nos llegan desde la desesperación", comenta Luz Martinez Ten, secretaria de Mujer y Políticas Sociales de FeSP UGT.

"Estas medidas dependen de las consejerías de salud, pero las instrucciones que dan son bastante confusas. Suelen decir que las necesidades de conciliación serán atendidas de forma excepcional. Pero si alguien solicita un permiso de conciliación que está debidamente justificado, tendrían que dárselo. No se les puede negar por el simple hecho de ser personal sanitario. No puede sentar una premisa así" denuncia Martínez Ten.

"Después del decreto de alarma nos han comenzado a llegar denuncias de diferentes comunidades Autónomas. Las primeras las recibimos desde Andalucía, porque el Gobierno de la Junta publicó un decreto en el que se retiraban todo tipo de permisos, incluyendo los contenidos en la ley de Igualdad. Estamos hablando de la reducción de jornada por maternidad, o de los períodos de lactancia y todo lo que tiene que ver con el cuidado de los mayores. De todas las medidas que se establecen en la ley de igualdad, que es de obligado cumplimiento y que no se ha derogada por el decreto del Gobierno", explica María Victoria Gómez, responsable de Negociación Colectiva de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO.

"Lo que no parece lógico es que esta situación de negación de permisos afecte, incluso, a derechos básicos recogidos en la Ley de Igualdad de 2007"

Esta sindicalista afirma que el hecho de que el Real Decreto 8/20 del Gobierno derogue aspectos del Estatuto Marco para la Sanidad, que es la norma que regula las libranzas y excedencias del personal sanitario, "tiene cierta lógica por el momento de excepcionalidad que estamos viviendo. Nadie puede coger ahora vacaciones ni moscosos. Lo que no parece lógico es que esta situación de negación de permisos afecte, incluso, a derechos básicos recogidos en la Ley de Igualdad de 2007". 

"Pero la que está vulnerando más significativamente la ley de igualdad con todos los permisos y licencias que ahí se establecen es Catalunya", afirman desde Comisiones Obreras. "No concede ningún permiso de los que tiene establecidos en la ley pero además está revocando los ya existentes. Estamos en esta situación que estamos pero el personal sanitario también tiene familia e hijos pequeños a los que cuidar como cualquier otra persona". Gómez denuncia que en Catalunya, incluso, se está dando a firmar a trabajadores de la sanidad un documento que viene a ser una renuncia 'voluntaria' de permiso ya concedidos.

Para Martínez Ten una de las cuestiones preocupantes del Real Decreto 8/20 aprobado por el Gobierno el pasado 17 de marzo es que introduce una modificación relativa a las reducciones de jornada que supone también eliminar el salario. Hasta ahora las reducciones de jornada estaban reguladas entre un octavo de la jornada laboral (el mínimo) y un máximo de media jornada, con un ajuste del salario en función de esta reducción. El decreto aprobado en la emergencia estipula que se puede solicitar una reducción de jornada del 100% "pero con el 100% de reducción de salario". "¿Que sucede con una familias monomarentales que tenemos muchísimas? Porque aunque les concedan ese permiso dejarían de cobrar. ¿Que supone para una familia no cobrar nada durante lo que dure esta situación? Es una debacle para la mayoría", afirma.

¿Dónde están los subsidios para los cuidados?

La salida que le queda a casos como el de Paloma es recurrir por la vía judicial, aunque esto no supone una solución para este tipo de casos que deben resolver situaciones personales de forma rápida. Si bien diversos sindicatos afirman que esta opción está abierta y los juzgado aceptan este tipo de denuncias, los plazos son muy largos y las resoluciones pueden tardar años.

El personal sanitario cuyos permisos, licencias o reducciones de jornada se han denegado, no tienen más salida. Por ello algunos sindicatos reivindican algún tipo de subsidios para los cuidados. Porque en el caso de que se puedan acoger a la nueva modalidad de reducirse el 100% de la jornada, necesitarán alguna fuente de ingresos con los que subsistir durante el tiempo que dure el estado de alarma.

"Cuando al principio de la crisis se cerraron los centros de enseñanza de Euskadi y los de Madrid, lo que se dio a entender por parte del Gobierno era que se iba a crear una prestación o subido para los cuidados. Esto nunca ha llegado. Fue de lo primero que se planteo pero nunca se puso en marcha. Las personas que viven solas con sus hijos o con dependientes, si no están en un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) en que cobran la prestación de desempleo, se ven obligadas a reducirse el 100% de la jornada y no ingresar nada", afirma Martínez Ten. 

"En lo que llevamos del estado de alarma se han creado subsidios y nuevas fórmulas como la prestación por desempleo sin necesidad de haber cotizado el año. Si somos capaces de modificar todo esto, igual somos capaces de crear desde la Seguridad Social una prestación para estas personas que están obligadas a cuidar". De estas, la gran mayoría son mujeres, afirman los diversos sindicatos, que es sobre las que está recayendo el grueso de los cuidados y que son, además el grueso del personal sanitario. "Como pasa en toda crisis", puntualiza Gómez.

Este diario contactó con la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid para saber qué tipos de medidas se estaban adoptando para paliar esta situación, pero hasta el momento de cerrar esta información no se había recibido ningún tipo de respuesta.

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