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La detención de Conde reaviva la memoria del saqueo de Banesto 23 años después

El exbanquero fue cesado como presidente del Banesto en 1993 por un agujero patrimonial de 3.600 millones. Fue condenado a 20 años y salió de prisión en 2008.  Figura como la segunda persona física que más adeuda a Hacienda. Quiso adentrarse en la política pero fracasó. Ha publicado media docena de libros.

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Mario Conde vuelve a ser detenido por el dinero que ocultó del 'caso Banesto'

MADRID.- Más de dos décadas después de ingresar en prisión por el caso Banesto, uno de los mayores escándalos financieros de los años 90, Mario Conde ha sido detenido este lunes junto con otras 7 personas, entre ellas sus dos hijos y su yerno, acusado de blanqueo de capitales y otros delitos contra la Hacienda Pública.

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga, junto con la Fiscalía Anticorrupción, un presunto entramado de sociedades en el extranjero con el que estaría repatriando a España fondos procedentes de Suiza, sobre los que existen indicios de que provienen de las cantidades "apropiadas y no encontradas" del caso Banesto. Un caso que vuelve a la palestra y que en su día supuso todo un terremoto financiero en la España de los años noventa. 

La detención llega ocho años después de lograr la libertad condicional tras cumplir varios años de condena por el caso Banesto, que se inició el 28 de diciembre de 1993 cuando el Banco de España cesó al equipo gestor y colocó a Alfredo Sáenz Abad, entonces vicepresidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV), como nuevo presidente provisional de la entidad.

En octubre de 1987, una fuerte inversión convirtió a Mario Conde en uno de los mayores accionistas a título individual de Banesto, con lo que consiguió inicialmente un puesto en el consejo de administración y, poco después, la presidencia.

Un año antes había conseguido un gran éxito empresarial y económico con la venta de Antibióticos SA a la italiana Montedison por 58.000 millones de pesetas (algo menos de 350 millones de euros), operación que se consideró la mayor realizada en España y a cambio de la cual obtuvo un paquete de acciones de la multinacional.

Del éxito de Banesto al agujero de 3.600 millones de euros

Tras hacerse cargo de la presidencia de Banesto comenzó una etapa de grandes proyectos, algunos de ellos frustrados, como la salida a bolsa de la Corporación, que obligó a Conde a iniciar la venta de las llamadas "joyas de la corona", como el grupo cementero, Petromed y una importante participación en la Unión y el Fenix, entre otras.

A medida que las cuentas de Banesto empeoraron, Conde inició su desembarco en los medios de comunicación con la compra de importantes paquetes en Antena 3 TV, El Independiente, la revista Época, el diario El Mundo, además de un frustrado intento de compra de La Vanguardia.

Pese a una ampliación de capital y de un plan de saneamiento, el Banco de España decidió el 28 de diciembre de 1993 sustituirle al frente de Banesto, junto con todo su consejo de administración, tras comprobar la existencia de un quebranto patrimonial de 605.000 millones de pesetas (más de 3.600 millones de euros).

Condenado a 20 años y varios pasos por la cárcel

Comenzó entonces su periplo judicial, que vivió uno de sus momentos más duros cuando el juez Manuel García Castellón ordenó su ingreso en prisión en diciembre de 1994, de donde pudo salir 34 días después tras depositar una fianza de 2.000 millones de pesetas (doce millones de euros).

No obstante, tuvo que volver a Alcalá-Meco en febrero de 1998, prisión en la que estuvo recluido 17 meses en diferentes grados, tras ser condenado a cuatro años de cárcel por el caso Argentia Trust -desaparición de 600 millones de pesetas (3,6 millones de euros) de Banesto-.

Sin embargo, su mayor prueba judicial se desarrolló durante los dos años de juicio por el llamado caso Banesto, por el que fue condenado a diez años y dos meses de cárcel, aunque posteriormente el Tribunal Supremo aumentó la condena de diez a veinte años. En el verano de 2008, logró la libertad condicional.

Paso frustrado por la política

En el mundo de la política, Mario Conde se afilió al Centro Democrático y Social (CDS) en el que consiguió ser cabeza de lista para las generales del año 2000, donde no consiguió representación, provocando su inmediata dimisión.

Pero lo volvió a intentar una década más tarde al presentarse en 2012 como candidato a la presidencia de la Xunta de Galicia por la formación Sociedad Civil y Democracia (SCD que él mismo había fundado. El partido solo consiguió 16.000 votos y no logró representación parlamentaria. SCD se disolvió en 2014.

Su primera esposa, Lourdes Arroyo, falleció en octubre de 2007, y en 2010 contrajo matrimonio con María Pérez-Ugena, de la que se ha divorciado en febrero de este año. Junto con Mario Conde han sido detenidos su dos hijos, Mario y Alejandra, ésta última al cargo de negocios familiares agrícolas y de cosmética.

Mario Conde firmando uno de sus libros.

Conde, la segunda persona física con mayor deuda

En octubre de 2013, la Audiencia Nacional decretó el decomiso de varias fincas de la familia en Andalucía y Baleares, al considerar probado que el dinero empleado en su adquisición procedía de cantidades objeto de la apropiación indebida que motivó la condena por el caso Banesto.

Hace tan solo cuatro meses, el nombre del exbanquero volvía a copar titulares, ya que era uno de los españoles incluidos en la lista de los mayores deudores con la Hacienda Pública. Concretamente, Mario Conde ostentaba, a 31 de julio de 2015, una deuda de más de 9,9 millones de euros, siendo así la segunda persona física de la lista con mayor deuda.

Las memorias de un preso

Pero Conde también se ha dedicado a la escritura, como lo demuestra la publicación de media docena de libros, destacando uno con reflexiones sobre su paso por la cárcel.  En Memorias de un preso relató en primera persona su paso por la cárcel, la intervención de Banesto y sus relaciones familiares.

Presentado como un "ajuste de hechos" y no de cuentas, Conde aseguraba relatar la verdad sin ningún juicio de valor y dejándose en el tintero "muchas más cosas que pasaron". Para el exbanquero, Emilio Botín "no intervino Banesto ni tuvo ninguna responsabilidad en la toma de esa decisión".

También había espacio en sus memorias para la llamada que el rey Juan Carlos le hizo el mismo día de la intervención de Banesto "para no involucrar a la corona en el asunto" y que el exbanquero decidió ocultar: "el Rey dijo que cuando un banco español tiene problemas se le ayuda a salir de la situación", afirmó Conde, en referencia a la actual situación económica.

Respecto al pasado, Conde declaró que "nunca tuvo la aspiración de liderar la derecha" y que tras su primer paso por la cárcel "no se imaginó que la guerra iba a durar 15 años". "Cuando ocupas una parcela de poder, los amigos que tienes no son tuyos, son de la parcela de poder", apuntó Conde.