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DERECHOS LABORALES

Así funciona el oscuro negocio de las licencias de los 'riders': cesiones, alquileres y estafas

Normalmente el alquiler de estas cuentas va a porcentaje. Este suele variar entre el 60% y el 70% de las ganancias para el repartidor, y el resto para el titular de la cuenta. La demanda es tan grande que, en ocasiones, hay personas que se aprovechan de la necesidad de la gente para estafarla.

Un 'rider' de Glovo y otro de Uber Eats caminan por una calle principal .Reuters
Un 'rider' de Glovo y otro de Uber Eats caminan por una calle principal .Reuters.

Luis Alberto —nombre ficticio a petición del entrevistado— es de Venezuela y trabaja repartiendo para Glovo alquilando la cuenta a otro rider. No tiene permiso de residencia y unos conocidos que llegaron a España hace años le recomendaron que buscara una cuenta para alquilar. Asegura a Público que antes de alquilar esta cuenta estaba trabajando en otra de la misma plataforma.

"Cuando llegué a España encontré una cuenta, pero no podía disponer de ella todo el tiempo. Mi compañero trabajaba las horas en las que había más cantidad de demanda y yo trabajaba las horas con menos pedidos. Le tenía que dar el 20% de las ganancias y así la cuenta estaba activa el máximo de horas permitidas, pero yo ganaba muy poco dinero", cuenta.

Luis Alberto explica que, tras un tiempo viendo cómo funcionaba la plataforma de reparto y en vista del poco dinero que ganaba, decidió intentar alquilar una cuenta para él solo y a día de hoy ya trabaja con una cuenta alquilada el 100% del tiempo.

"Sabía que había muchas formas de conseguir una cuenta. Al final en la calle conoces a bastantes compañeros que te ayudan a conseguir una cuenta porque conocen a gente que la alquila. Me pusieron en contacto con un hombre que trabajaba para Glovo, pero que había encontrado otra cosa mejor. Ahora yo trabajo su cuenta y le entrego el 40% de los beneficios. Este es un caso raro, porque normalmente las personas que alquilan una cuenta es porque están trabajando en otra plataforma y están dados de alta en varias, pero el hombre que me la alquila me explicó que no quería cerrarla por si le iban mal las cosas en su trabajo", asegura.

Trabajando en varias plataformas

Una de las formas de alquilar cuentas en estas plataformas es contactando con repartidores que se dan de alta en varias plataformas y alquilan una de las cuentas. Se anuncian en diferentes páginas web e incluso especifican el vehículo que debe tener el repartidor que alquile la cuenta ya que, cuando un rider se registra en una de estas aplicaciones, tiene que especificar en qué vehículo repartirán.

De la misma forma, las personas que buscan alquilar una cuenta también explican el "modo" en el que debe estar la aplicación y, en el caso de ser mujeres, también detallan que la cuenta deben alquilarla a una mujer.

Una mujer busca alquilar una cuenta a través de Facebook.
Un hombre busca alquilar una cuenta a través de Facebook.

Normalmente el alquiler de estas cuentas va a porcentaje. Este suele variar entre el 60% y el 70% de las ganancias para el repartidor, y el resto para el titular de la cuenta.

Conversación en la que hablamos con un hombre que alquila su cuenta de Uber Eats.
Conversación en la que hablamos con un hombre que alquila su cuenta de Uber Eats.
Oferta en Facebook en la que un hombre alquila una cuenta de Uber. 
Oferta en milanuncios en la que un hombre alquila una cuenta de Uber..

"Las veces que he alquilado una cuenta me han preguntado por mi nacionalidad porque es importante que seamos más o menos parecidos. No es normal que una persona blanca que tenga una cuenta se la alquile una persona negra porque todo el mundo sabría que se trata de una cuenta alquilada. Lo mismo ocurre con los chicos y las chicas, aunque hay casos de todo tipo", explica Luis Alberto.

Los que se lucran y el alquiler entre compañeros

Entre los alquileres de cuentas de reparto a domicilio también se pueden encontrar alquileres entre compañeros y conocidos de otros países que llegan a España sin permiso de residencia.

"Este tipo de alquiler es bastante común, suelen ser conocidos o compañeros que tienen una cuenta aquí en España y que se la alquilan a otra persona que viene al país sin permiso de residencia. Suelen ser personas que no utilizan la cuenta y que quieren que esté activa para no perder puntos. Les ceden las cuentas a cambio de un porcentaje pequeño entre amigos", explica Daniel, de la plataforma Riders x Derechos.

"En estos casos no hay un lucro directo porque el porcentaje de cobro suele ser para pagar una parte de la cuota de autónomos o algún tipo de gasto", añade.

Daniel explica a Público que incluso hay gente que se dedica profesionalmente al alquiler de cuentas para sacar mucho más dinero a las personas que necesitan trabajar con urgencia. De hecho, en las páginas de Facebook y en los grupos de WhatsApp en los que hay riders se pueden leer casos en los que una persona con una o más cuentas ha estafado a otra que buscaba alquilar una cuenta.

"Hay personas que utilizan la necesidad de la gente que está desesperada para conseguir una cuenta y se fían de él, trabajan un mes y a la hora del pago desaparecen. Esto ha pasado muchas veces y va a seguir pasando", asegura Daniel.

Mucha más demanda que oferta

En la red se puede apreciar que hay muchísima más demanda a la hora de alquilar cuentas en las diferentes plataformas que oferta. De hecho, es bastante común ver cómo las personas que ponen un anuncio para alquilar una cuenta, consiguen su objetivo en el mismo día y reciben varios mensajes de interesados durante las primeras horas.

Un hombre alquila una cuenta a través de Facebook.
Un hombre alquila una cuenta de Glovo a través de Facebook.

Al haber tanta demanda de personas que buscan una cuenta para alquilar, es más fácil que aquellos que se dedican a aprovecharse de la necesidad de éstas puedan engañarlas y, tras estafarlas durante un mes o quince días, encontrar a otra persona a la que estafar en muy poco tiempo.

"Hay mucho listo que se aprovecha de la extrema necesidad extrema de algunas personas, les dicen que les alquila la cuenta y a la semana o los quince días se llevan el dinero y desaparecen. Les bloquean en whatsapp y cambian la contraseña de la cuenta para que no puedan acceder y bucan a otro al que hacerle lo mismo", explica Fernando, otro rider de Madrid.

Mano de obra barata y vulnerable

La mayor parte de las personas que alquilan estas cuentas son migrantes sin permiso de residencia que buscan desesperadamente una forma de ingresar dinero. Esto hace que lleguen a aceptar todo tipo de condiciones y que tengan miedo a protestar en caso de abuso, ya sea porque se les aplique la ley de extranjería o porque se queden sin percibir nada de dinero.

"Las empresas tienen mano de obra dispuesta a hacer cualquier pedido a cualquier precio (bajen o suban las tarifas, llueva o nieve) porque saben que tienen una situación muy muy vulnerable", explica Daniel, de Riders x Derechos.

En los grupos en los que se encuentran estos trabajadores, en ocasiones hay polémica por el alquiler de cuentas, ya que algunos están en contra y otros están a favor porque es el único trabajo que pueden encontrar muchos migrantes sin permiso de residencia. Por eso desde el colectivo piden que se regularice la situación de las personas que alquilan cuentas y que se les dé un contrato de trabajo.

Fotografías aleatorias para la verificación de cuentas

Una de las medidas que están tomando algunas empresas de reparto consiste en pedir de forma aleatoria que los conductores se hagan una fotografía cuando están repartiendo para verificar si es o no una cuenta alquilada.

Desde Glovo aseguran a Público que el alquiler de cuentas es "una práctica ilegal y perjudicial para todos".

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