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Fusiones bancarias Unicaja y Liberbank destinarán 1.200 millones a su reestructuración tras la fusión y para reforzar sus provisiones

El banco fusionado prevé ahorrar 192 millones al año tras efectuar ajustes y contempla rodar negocios donde no compiten bien por falta de tamaño, como la banca corporativa.

Doble exposición de los logotipos de las entidades Unicaja y Liberbank . EFE/Rodrigo Jiménez
Doble exposición de los logotipos de las entidades Unicaja y Liberbank . Rodrigo Jiménez / EFE

Servimedia

Unicaja y Liberbank destinarán 1.200 millones de euros para financiar su reestructuración y los ajustes que se deriven de la fusión y reforzar el balance para que pueda desalojar activos improductivos a mayor celeridad cuando el mercado lo permita, así como estar mejor preparado frente a riesgos derivados de la crisis del Covid-19.

Así lo han detallado el presidente de Unicaja, Manuel Azuaga, quien continuará en dicho cargo tras la fusión, y el futuro 'número dos', Manuel Menéndez, actual consejero delegado de Liberbank, durante un encuentro con analistas para explicar la transacción.

La entidad utilizará el fondo de comercio generado con la transacción para financiar dichas partidas, evitándose así impactos sobre capital. De la factura total, 540 millones irán a una reestructuración que han eludido detallar en términos de puestos de trabajo a amortizar u oficinas a clausurar por estar sin definir, aunque sí han garantizado que mantendrá su red en las zonas rurales. De partida suma unas 1.500 oficinas y 9.800 empleados.

Otros 450 millones serán para efectuar provisiones adicionales elevando así la cobertura de la entidad combinada desde el 62 al 72% en préstamos dudosos y del 56% al 63% en activos adjudicados, "la más alta" del sector según han reivindicado ambos ejecutivos.

Unicaja y Liberbank prevén unos costes de reestructuración de 540 millones

Con esta hucha, tendrán un 0,8% de provisiones sobre préstamos brutos para "hacer frente a los desafíos del Covid-19", indicaron, subrayando que parten además de uno de los menores ratios de morosidad de la industria, con apenas el 3,8%, y una de las carteras menos expuestas a la actual crisis al ser un 66% crédito con familias y administraciones públicas.

Entre las cargas han reservado además alrededor de 200 millones para otras contingencias, incluidas compensaciones para futuras rupturas de alianzas en sectores como la bancaseguros. Menéndez explicó el que el grupo buscará ahí "la alternativa que genere más valor" y "retorno" para el grupo, entre los actuales socios aseguradores.

Solo con estas sinergias de costes, ambos bancos esperan que su beneficio por acción mejore alrededor del 50% respecto a las estimaciones del mercado para el 2023. Pasaría del 3% previsto por los expertos para ambos bancos de forma independiente a un 6% en términos Rote y su beneficio por acción de 0,09 euros para Unicaja y el 0,10 euros para Liberbank subiría a 0,14 euros en el grupo final, lo que supone un aumento del 57 y 43%, respectivamente.

El consejero delegado de Liberbank y futuro consejero delegado del grupo fusionado precisó que son cálculos del mercado y no objetivos específicos de las entidades, apuntando que además no incluyen el aumento de ingresos que esperan lograr con la operación más allá del ahorro de costes.

El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga (i) junto con el consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez (d) durante la firma de la fusión entre ambas entidades en un acto celebrado en Málaga. CEDIDA / EFE

Con la combinación de negocios, confían en economizar 192 millones de euros al año en el 2023 y hasta un 80% de esa cuantía en el 2022: 159 millones por la propia fusión y el resto por los ajustes puestos ya en marcha por parte de Unicaja. En conjunto supone evitarse costes o ahorrar alrededor del 20% de la suma lineal de su estructura actual de costes.

Un ajuste que permitirá mejorar en ese 50% el beneficio por acción, pero también situar a la nueva entidad en posición de establecer un 'pay out' "cercano al 50%", cuando las perspectivas macroeconómicas mejoren y lo permita el Banco Central Europeo (BCE), según anunció a su vez el presidente de Unicaja, quien apuntó que para ello están dispuestos a recomprar acciones como complemento al tradicional dividendo.

La nueva entidad gestará el quinto banco de España con 109.000 millones de euros en activos después de la futura Caixabank-Bankia, el Santander, BBVA y Sabadell. Unicaja es actualmente la octava entidad del ranking y Liberbank ocupa la posición número 12. Contará con más de 4,5 millones de clientes, cuotas de mercado superiores al 20% en Asturias, Cantabria, las dos Castillas y Extremadura y del 12% en Andalucía, además de una posición destacada en otras regiones como Madrid -tiene el 11,8% en hipotecas, por ejemplo-.

Prevé un 'pay out' del 50% para dividendos y recompra de acciones, cuando lo permita el BCE

Sin embargo, Menéndez explicó que está rezagada en algunos segmentos y espera aumentar negocio en ingresos implantando las mejores prácticas y por las oportunidades que ofrece tener la mayor dimensión. En comisiones, por ejemplo, indicó que sus ingresos sobre el total de activos apenas suponen 43 puntos básicos frente a los 56 de media del sector o que productos como planes de pensiones y fondos de inversión son apenas el 16% del total de recursos de clientes gestionados frente al 22% promedio de la industria.

"En esta operación existen poco solapamiento comercial, lo que probablemente nos va a permitir mantener o incluso incrementar los niveles de negocio", apuntó. Abundó en que abre además la oportunidad de regentar "negocios en los que, por tamaño, hasta ahora no competimos bien" como el bróker o transacciones con divisas, el comercio exterior o la banca corporativa, aunque el "core" de la actividad "seguirá siendo el servicio a las familias de producto hipotecario y la gestión del ahorro" de clientes.

Menéndez detalló que la integración crea además una entidad con mayor atractivo para el inversor, al aumentar su capitalización y liquidez, y permitirá acceder al mercado en mejores condiciones. No en vano ya ha previsto emitir 2.500 millones de euros en diferentes colocaciones para reforzar su solvencia y alcanzar cuanto antes el umbral exigido por el BCE para su colchón anticrisis MREL en el 2024.

Gracias a la posición de solvencia de partida de Unicaja y Liberbank, la nueva entidad tendrá un ratio de capital de máxima calidad CET 1 fully loaded del 12,4%, tras efectuar las fuertes provisiones para reducir su cartera de activos improductivos detalladas y asumir los costes de reestructuración.

El presidente de Unicaja detalló que podría alcanzar el 13% cuando el BCE apruebe, como esperan, los modelos internos para las carteras de crédito de Unicaja, que sumarían entre 40 y 60 puntos básicos al capital. Quedaría para más adelante los modelos de Liberbank para hipotecas, con otro potencial refuerzo en solvencia.

Ambos ejecutivos afirmaron que el banco, que mantendrá la denominación Unicaja Banco y su sede social en Málaga, nace con el objetivo de "aportar valor a los accionistas, mejorando la rentabilidad, así como mejorar la oferta y calidad del servicio a los clientes y seguir apoyando la recuperación económica del país, manteniendo como valores compartidos la cercanía y la vinculación con el territorio".

Abierta a incorporar otras entidades

Su integración la justificaron en la desafiante situación que atraviesa la banca con la crisis, los tipos en negativo y la creciente competencia de nuevos operadores. Azuaga explicó que la integración permitirá afrontar las cuantiosas inversiones que requiere encarar este escenario y acometer inversiones tecnológicas, mientras que Menéndez subrayó que beneficia a todos los stakeholders (accionistas, empleados, clientes y sociedad).

Sobre la pregunta de los analistas de si la fusión está abierta a sumar otras entidades, el presidente de Unicaja dejó la puerta abierta. "Sí quiero decir que el grupo continuará analizando todas las alternativas que creen valor para sus accionistas como ambas entidades hemos hecho y demostrado en los últimos años. Si bien ahora mismo es momento de centrarnos en esta operación que estamos presentando", relató.

Aclaró también a los analistas que las competencias que asumirá él en la presidencia y Menéndez como consejero delegado son idénticas a las que dichos cargos tienen actualmente en Unicaja, aunque se revaluarán en un máximo de dos años para atender la petición del BCE de que la presidencia no sea ejecutiva.

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