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Los grandes operadores turísticos intentan reforzarse para sobrevivir al coronavirus

Movimientos corporativos y recurso a la deuda menudean en un sector al que la pandemia ha colocado al borde del precipicio.

Un pasajero consulta un panel de información sobre vuelos en la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas en Madrid. EFE/ Victor Lerena
Un pasajero consulta un panel de información sobre vuelos en la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas en Madrid. EFE/ Victor Lerena

VICENTE CLAVERO

Los grandes operadores turísticos están con el agua al cuello como consecuencia de los devastadores efectos de la covid-19 sobre un sector que perdió en España 40 millones de visitantes y 50.000 millones de euros de ingresos sólo entre enero y agosto.

Globalia ya ha solicitado ayuda al Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas, creado en julio por el Gobierno para reparar en la medida de lo posible los daños causados por la pandemia en el tejido industrial. Barceló se lo está pensando.

Ambos grupos habían decidido unir sus fuerzas en noviembre del año pasado, fusionando sus actividades en el ámbito de la distribución, que en el caso de Globalia encabezan Halcón Viajes, Viajes Ecuador y Travelplan, mientras que en el de Barceló están agrupadas bajo la marca Ávoris. Eso habría dado lugar a un nuevo gigante del sector, con 4.000 millones de euros de facturación anual, más de 6.000 empleados y 1.500 puntos de venta repartidos por todo el territorio nacional.

La macrooperación, que se iba a materializar mediante la absorción de las agencias de Globalia por Ávoris, contaba incluso con el fallo favorable de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), cuyo veredicto se conoció en mayo. Sin embargo, justo un mes después, los dos grupos acordaron dejar el proyecto en suspenso, al menos hasta que “la pandemia esté más controlada”, aplicándose aquello de que en tiempos de turbación es mejor no hacer mudanza.

Imagen de la playa de San Lorenzo, en Gijón. EFE/Alberto Morante
Imagen de la playa de San Lorenzo, en Gijón. EFE/Alberto Morante

No fue el único revés que la crisis sanitaria deparó a Globalia. También en noviembre de 2019, sus dueños, la familia Hidalgo, habían llegado a un acuerdo con IAG, el consorcio hispano-británico propietario de Iberia, Vueling y British Airways, entre otras compañías aéreas, para venderle Air Europa por mil millones de euros. Pero después de la catastrófica temporada turística de verano, IAG dio a conocer su voluntad de renegociar el precio, alegando que ese activo ya no valía lo mismo que antes de la covid-19.

No ha vuelto a haber noticias sobre la situación del pacto en torno a Air Europa, ni sobre el que suscribieron Globalia y Barceló para fusionar sus agencias de viajes.

Pero, desde entonces, estos dos grupos han seguido buscando soluciones para evitar la asfixia financiera a la que están condenados si no logran dinero fresco que les compense de la brutal caída de los ingresos provocada por la pandemia.

En paralelo a la solicitud de rescate, Globalia inició conversaciones con la cadena BlueBay Hotels, que operaba antiguamente bajo la marca Hotetur, dentro del grupo Marsans, y que hoy es propiedad del empresario hispano-sirio Jamal Satli Iglesias. La fusión de la división hotelera de Globalia con BlueBay Hotels alumbraría un conglomerado con cerca de un centenar de establecimientos y 21.000 habitaciones, distribuidos por más de 15 países, como España, República Dominicana, México, Cuba, Portugal, Marruecos o Colombia.

Terrazas vacías en la Plaza Real de Barcelona. REUTERS/Nacho Doce
Terrazas vacías en la Plaza Real de Barcelona. REUTERS/Nacho Doce

Barceló, gestionada por la no siempre bien avenida familia que le da nombre, tampoco que se quedó quieto tras dejar en suspenso el acuerdo con Globalia. Para reforzar sus deterioradas cuentas, que en 2019 se habían saldado con un beneficio neto de 134 millones de euros, el grupo acordó lanzar una emisión de pagarés de 200 millones y solicitar información al Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas con la idea de pedirle otro tanto.

Al mismo tiempo, Barceló continuó buscando alianzas en el sector, sin descartar un acuerdo de colaboración con Viajes El Corte Inglés, que es el líder en ventas del sector, con una facturación de 2.732 millones de euros en el último ejercicio.

La filial de El Corte Inglés no se ha librado de los efectos de la pandemia, lo que ha reavivado las noticias que ya circularon a finales del año pasado sobre la posibilidad de que el grupo pudiera plantearse su venta, aunque la situación actual no parece la más adecuada.

Ante esa eventualidad, otros operadores turísticos mundiales y algunos fondos de inversión estadounidenses con participaciones en empresas turísticas mostraron interés por Viajes El Corte Inglés, que no sólo es líder en España sino que tiene una notable presencia también en América Latina, donde opera en una decena de países.

De momento, no hay constancia de que ese interés se haya traducido en ninguna oferta.

Las cifras de los principales operadores turísticos

Facturación

  • Viajes El Corte Inglés: 2.732 millones

    Ávoris (Barceló): 2.300 millones

    Globalia: 1.700 millones

Empleados

  • Viajes El Corte Inglés: 4.700

    Ávoris (Barceló): 3.520

    Globalia: 1.665

Puntos de venta

  • Viajes El Corte Inglés: 600

    Ávoris (Barceló): 665

    Globalia: 837

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