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Consumo El IPC se mantiene en junio en el 2,7%, su mayor tasa desde 2017, por la luz y los alimentos

La inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) situó su tasa interanual en junio en el 0,2%, 2,5 puntos menos que el IPC. Así, aparece la mayor diferencia entre ambos índices desde que se incorporó en 1986 la inflación subyacente.

Los alimentos se encarecen, salvo las frutas, hortalizas y legumbres que mantienen los precios más baratos que en 2020.
Los alimentos se encarecen, salvo las frutas, hortalizas y legumbres que mantienen los precios más baratos que en 2020. Pixabay

El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió un 0,5% en junio en relación al mes anterior y situó su tasa interanual en el 2,7%, la misma que en mayo y una décima por encima de lo avanzado a finales del mes pasado, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con este repunte, con el que el IPC anual encadena su sexta tasa positiva consecutiva, la inflación continúa en niveles desconocidos desde hace cuatro años. De hecho, esta tasa del 2,7% es la más elevada desde febrero de 2017, cuando se situó en el 3%. Informa de todo ello Europa Press.

Por su parte, la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) situó su tasa interanual en junio en el 0,2%, lo mismo que en mayo y 2,5 puntos inferior al índice general. De esta forma, continúa estando dos puntos y medio por debajo del IPC general, la mayor distancia entre ambos índices desde que se comenzó a incorporar la inflación subyacente, en agosto de 1986.

Aumento del precio en alimentos y electricidad

Aumenta el precio de vivienda, electricidad, alimentos y bebidas no alcohólicas

El índice de precios de consumo (IPC), cuyo incremento es una décima superior al avanzado hace quince días, se ha visto sostenido por el grupo de la vivienda, que ha elevado sus precios hasta el 10,9%, cinco décimas más que el mes anterior, debido al encarecimiento de la electricidad. También han tirado de la inflación los alimentos y bebidas no alcohólicas hasta el 1,1%, tres décimas por encima de mayo, un comportamiento en el que destaca el encarecimiento de aceites y grasas, carne, leche, queso y huevos, que se abarataron el año pasado. Dentro de esta partida, también ha influido, aunque en sentido contrario, las frutas, cuyos precios han aumentado menos que el año pasado, y las legumbres y hortalizas, que se han abaratado más que en junio de 2020, informa EFE. 

Baja la inflación en el ocio y la cultura

Por otra parte, a la baja de la inflación han tirado el ocio y la cultura, cuyos precios han caído el 0,8%, por el menor encarecimiento de los paquetes turísticos; así como el transporte, que ha aumentado el 8,9% (cinco décimas menos), también porque los precios de los carburantes y lubricantes han subido menos que un año antes, según pública EFE.

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