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precariedad laboral

Glovo echa a una trabajadora tres días después de que comunicara su embarazo de riesgo 

La mujer pidió un cambio de ubicación, tras varios días trabajando, al enterarse de que se trataba de un embarazo de riesgo.

Repartidor de Glovo
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Alejandra de la fuente

El sindicato español Free Riders ha denunciado a la empresa Glovo por despedir a una trabajadora tres días después de que ella comunicara a la empresa que tenía un embarazo de riesgo.

La mujer llevaba trabajando como repartidora, en régimen de autónomo, desde octubre del año 2019 y a mediados de enero del presente año supo que estaba embarazada.

El abogado y portavoz del sindicato, Robert Castro, ha explicado a Público que la mujer acudió al sindicato al enterarse de que el embarazo era de riesgo, después de haber estado intentando seguir repartiendo y haber comenzado a sufrir pérdidas que denotaban un riesgo en la gestación, con la posterior confirmación médica.

"Lo que hicimos fue escribir un burofax a Glovo solicitando un cambio de ubicación a algún área en la que no tuviese que estar pedaleando durante muchas horas. Le explicamos que estaba embarazada y que tenía un embarazo de riesgo", explica Castro.

"La verdad es que esperábamos que la empresa no accediese a nuestra petición. En Glovo los trabajadores de oficina están contratados por cuenta ajena, mientras que los riders son falsos autónomos, por ello veíamos muy complicado el cambio. Nuestra sorpresa vino cuando nos respondieron, tres días después, diciendo que prescindían de sus servicios", añade el abogado.

"Según Glovo, el motivo de la rescisión del contrato es que la empresa había detectado que la repartidora estaba compartiendo la cuenta con alguien, algo que ella niega rotundamente. La verdad que resulta muy raro que tres días después de comunicar un embarazo la empresa le diga que ya no quiere contar con ella, aludiendo ese motivo. Un motivo que, por otra parte, nunca le habían comentado anteriormente", asegura el abogado.

"Este es uno de los casos más terribles que nos hemos encontrado en el sindicato. Hay que entender que una persona, para poder ganar un salario más o menos decente, tiene que trabajar muchas horas al día. Esta mujer repartía en bicicleta y si ya de por sí, pedalear tantas horas es agotador, imagínate con un embarazo de riesgo", explica Castro.

La trabajadora despedida ha explicado a Público que, el mismo día que recibió la notificación de Glovo, le cerraron la cuenta con la que trabajaba.

"No soy la única mujer del mundo que se queda embaraza, ni soy la única mujer 'rider'"

"Yo sólo pedí que me cambiasen de puesto de forma temporal mientras pasaba el embarazo. Lo que han hecho me parece absolutamente discriminatorio. No soy la única mujer del mundo que se queda embaraza, ni soy la única mujer rider. Lo que debería hacer la empresa es ayudarte, no despedirte", ha explicado. 

Desde el sindicato están intentando que la rescisión de contrato se considere un despido nulo, pero al no estar contratada por la empresa y ser autónoma es muy complicado porque lo ocurrido no es un despido como tal.

"Nosotros partimos de la premisa de que, al ser un falso autónomo, existe una relación laboral encubierta. Teniendo en cuenta eso, la carta de rescisión que han enviado a la trabajadora debe entenderse como una carta de despido", explica.

Por su parte, Glovo asegura a Público que "la persona ha sido dada de baja al haberse detectado, por su parte, un uso fraudulento de la misma y en ningún caso porque estuviera embarazada".