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Lagarde dice que la recuperación de la Eurozona depende de la vacunación y de los fondos de la UE

El BCE estudia incorporar el coste de la vivienda en el cálculo de la inflación y lanzar el euro digital en los próximos cinco años.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una rueda de prensa en la sede de la institución, en Fráncfort, en diciembre de 2019. REUTERS/Ralph Orlowski
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una rueda de prensa en la sede de la institución, en Fráncfort, en diciembre de 2019. Ralph Orlowski / REUTERS

EUROPA PRESS

La evolución de la economía de la eurozona y sus previsiones macroeconómicas se verán afectadas de manera "crítica" por cómo se desarrolle el proceso de vacunación y la implementación del programa de estímulo europeo, según ha señalado la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, para quien las últimas proyecciones de la institución, que contemplan una caída del PIB en 2020 del 7,3% y un crecimiento del 3,9% en 2021, continúan siendo "claramente plausibles".

Asimismo, a pesar de las restricciones introducidas en muchos países en las últimas semanas, la francesa ha defendido que en el último tramo de 2020 se despejaron algunas incertidumbres que amenazaban las perspectivas de la zona euro, incluyendo el Brexit, la situación política en Estados Unidos o el desarrollo de las vacunas.

"Desde ese punto de vista, se ha comenzado el año de una manera más positiva de lo que algunos quieren ver", ha señalado Lagarde durante su participación en Reuters Next, donde ha reconocido que, sin embargo, estos avances no implican haber eliminado completamente la incertidumbre.

"Cómo se desarrollará la vacunación, cómo de rápido y de eficazmente podemos avanzar va a ser de una importancia crítica cuando miramos a la evolución económica y a las previsiones", ha señalado Lagarde, quien en segundo lugar ha apuntado la influencia que tendrá cómo sean implementados los programas europeos, como el fondo Next Generation UE.

"Tenemos que movernos rápido porque tenemos una clara necesidad ayuda tanto desde un punto de vista fiscal como desde un punto de vista monetario por lo que el nuevo fondo de la UE deberá implementarse de manera rápida, eficiente y en función de planes estratégicos que algunos países ya han enviado", ha añadido.

De este modo, Lagarde ha defendido que las proyecciones más recientes del BCE, que contemplan una caída del PIB en 2020 del 7,3% y un crecimiento del 3,9% en 2021, con un rebote del 4,2% para 2022 "siguen siendo claramente plausibles", ya que contemplaban la posibilidad de que los confinamientos se extendieran durante el primer trimestre de 2021.

Asimismo, tal y como explicó en su última rueda de prensa de 2020, la banquera central de la eurozona ha recordado que el BCE permanece dispuesto a "recalibrar" su programa de compras de emergencia (PEPP) si fuera necesario, subrayando que la brújula de la institución es mantener unas condiciones de financiación favorables.

Por otro lado, Lagarde ha admitido que el BCE vigila con atención el efecto sobre los precios que puede tener la evolución del tipo de cambio, ya que la apreciación del euro o la depreciación del dólar pueden tener impacto en la inflación, aunque ha reiterado que no es un objetivo de la entidad en sí mismo.

Inflación y euro digital

Asimismo, en referencia a la evaluación estratégica que está llevando a cabo la institución, incluyendo la revisión de su definición de estabilidad de precios, la francesa ha expresado el deseo de la entidad de alcanzar un grado de claridad y predecibilidad en el objetivo de inflación, aunque ha advertido de que, a pesar de los bajos niveles de precios registrados en la zona euro en los últimos años, "no se debe descartar la inflación".

En este sentido, la presidenta del BCE ha hecho hincapié en la importancia de reflejar mejor el impacto del coste de la vivienda a la hora de medir la inflación. "Creo que no será un cambio del día a la noche, pero reflejar los costes de la vivienda de manera más completa ira en el sentido de medir mejor los precios y ayudar mejor a los europeos sobre las expectativas de inflación", ha apuntado.

Por otro lado, Lagarde ha expresado su confianza en que "habrá un euro digital", señalando que espera que sea una realidad en "no más de cinco años" en respuesta a la demanda que existe en la zona euro en este sentido, aunque ha subrayado la importancia de avanzar con cautela en el proceso, que este martes concluyó, en el caso del BCE, el periodo de consulta pública.

Además, la banquera central de la eurozona ha señalado que criptomonedas como bitcóin son activos altamente especulativos, que deben ser regulados de manera global.

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