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El petróleo registra su mayor subida desde la Guerra del Golfo tras el ataque contra Arabia Saudí

El precio del barril de Brent, de referencia para Europa se sitúa cerca de los 67 dólares (su nivel más alto desde mayo pasado), mientras EEUU acusa a Irán del ataque.

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Imagen de archivo de las instalaciones de la petrolera saudí Aramco en Khurais, que atacada este fin de semana con drones, reuivindicados por los rebeldes hutíes de Yemen. EFE / EPA / ALI HAIDER

Los precios del petróleo han registrado sus mayores subidas en una sesión desde la Guerra del Golfo, tras los ataques de este fin de semana a las instalaciones petroleras de Arabia Saudita que cerraron el 5% de la producción mundial de crudo. El petróleo llegó a subir un 19% intradía, aunque finalmente las subidas se moderaron después de que el presidente de EEUU anunciara que liberaría reservas de emergencia del país y de que productores de todo el mundo dijeran que había suficientes reservas almacenadas para compensar el déficit saudí.

A última hora del lunes, el precio del barril de Brent, de referencia para Europa, ha repuntado un 13,88%, hasta situarse en los 68,58 dólares, una cifra que no registraba desde el pasado 28 de mayo.

Por su parte, el precio al que se negocian los contratos de futuros del barril West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, se ha situado en los 62,1 dólares, lo que implica un incremento del 13,5% y su mayor precio desde el pasado 22 de mayo.

Riad informó este sábado de ataques contra dos instalaciones de la petrolera estatal Aramco, la mayor del país, con un total de diez drones, aunque sin causar daños personales. Los huthis, enfrentados desde 2014 en Yemen al Gobierno de Abdo Rabbu Mansur Hadi en una guerra en la que cuentan con el respaldo de Irán, reivindicaron el mismo sábado la autoría del doble ataque.

Foto distribuida por EEUU que muestra los datos del ataque con drones en las instalaciones de la petrolera saudí Aramco de Abqaiq. EFE/EPA/US GOVERNMENT

Sin embargo, el secretario de Energía de EEUU, Rick Perry, culpó directamente a Irán por “un ataque contra la economía mundial y el mercado energético global”. “Estados Unidos condena enérgicamente el ataque de Irán contra Arabia Saudí y hacemos un llamamiento a otras naciones para que hagan lo mismo”, dijo en un discurso en la conferencia general del Organismo Internacional de Energía Atómica. Perry añadió que confiaba en la resistencia de un mercado de petróleo que “responderá positivamente”.

Por su parte, Irán asegura que no ha tenido nada que ver con el ataque, que ha afectado a la producción de crudo saudí, mientras el enviado de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, ha indicado ante el Consejo de Seguridad que "no está del todo claro" quién está detrás del ataque contra la infraestructura petrolera del país islámico.

El portavoz de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, Turki al Malki, aseguró que, según las investigaciones preliminares, los ataques contra las plantas de Aramco no fueron lanzados desde el Yemen, tal y como los rebeldes hutíes lo reivindicaron. "Las investigaciones con las entidades competentes siguen en marcha, pero las evidencias e indicios apuntan a que son armas iraníes", dijo, al acusar a Teherán de estar detrás del ataque, al que tildó de "cobarde acto terrorista".

Arabia Saudí e Irán han sido enemigos durante décadas y están luchando una serie de guerras indirectas, incluyendo en Yemen, donde las fuerzas saudíes han combatido contra los hutíes durante cuatro años.

La tensión en la región petrolera del Golfo ha aumentado drásticamente este año desde de que Trump impusiera severas sanciones estadounidenses a Irán con el objetivo de paralizar por completo sus exportaciones de petróleo.

La gigantesca instalación saudí que fue atacada el pasado sábado refina de impurezas el petróleo crudo, un paso necesario antes de que este pueda ser exportado a las refinerías. El ataque redujo la producción saudí en 5,7 millones de barriles diarios, casi a la mitad.

Arabia Saudí no sólo es el mayor exportador de petróleo del mundo, sino que es el único país con capacidad de estabilizar el mercado al poder incrementar o disminuir su producción en millones de barriles al día.