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Precariedad Laboral El lustro perdido de la recuperación: uno de cada tres asalariados sigue siendo mileurista

El mercado laboral español llega a las puertas de otra crisis con casi cinco millones de trabajadores cobrando una media de 1.260 euros brutos al mes y con enormes bolsas de infrasalarios entre los jóvenes y los precarios.

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La recuperación ha dejado de lado a los salarios, especialmente en las capas más bajas. / Archivo

El mercado laboral español llega a las puertas de una nueva crisis sin haber hecho los deberes que tenía pendientes desde la anterior: casi cinco millones de asalariados, el 30% del total, ganó el año pasado menos de 1.260 euros brutos mensuales, lo que significa que, una vez descontadas las cotizaciones y las retenciones a cuenta del IRPF, más de la cuarta parte, o casi un tercio de ellos, subsisten cobrando menos de mil euros al mes, según revelan los datos del Decil de Empleos del Salario Principal que este viernes ha hecho públicos el INE (Instituto Nacional de Estadística).

“Se ve con claridad cómo los efectos de la devaluación salarial se han cebado con los salarios más bajos”, explica Antonio González, responsable de la Secretaría de Empleo de UGT, que apunta que los escuálidos crecimientos que los sueldos han registrado en la última década, concentrados en los cinco últimos años de recuperación de las variables macroeconómicas, “resultan porcentualmente menores cuanto más bajos son, con casos llamativos como que el salario medio del 10% los trabajadores que menos cobran siga siendo inferior al de 2009, el primer año completo de crisis”.

Para González, “esto viene a decir que si no hubiera sido por la subida del Salario Mínimo Interprofesional de principios de 2018 [cuando el Gobierno de Rajoy lo elevó a 735,9 euros mensuales gracias a la presión sindical] los sueldos más bajos no hubieran crecido”.

De hecho, el crecimiento del decil inferior fue el año pasado del 4,47%, para seguir pese a ello un 3,2% por debajo del nivel de 2009, y el del siguiente alcanzó el 4,37%. La media del nivel superior se encuentra un 9,8% por encima de la que registraba en 2009.

“Los salarios han crecido más cuanto más elevado es el decil y menos cuanto más bajo”, añade González, que tiene una sencilla explicación para comprender por qué las subidas del SMI no afectan a la ocupación: “la diferencia entre productividad y salario es enorme en las capas más bajas, se puede subir más y no afecta al empleo”.

Estas son las principales cuestiones que muestran los datos del Decil de Salarios del Empleo Principal:

El 30% de los asalariados cobra menos de mil euros

El 30% restante de los asalariados está en la zona baja salarial, formada por la agrupación de los tres primeros deciles. Estos trabajadores ganaron menos de 1.260,90 euros brutos mensuales”, señala el INE, que pone el listón en el sueldo más elevado de los incluidos en el tercer decil.

El sueldo bruto medio de esas tres capas de asalariados, que suman 4,86 millones, con 1,622 por nivel y un volumen tan similar a los 5,05 millones de 2009 como superior a los 4,23 de 2013, apenas se ha movido en la práctica en los últimos años.

Los aumentos del último lustro, que pueden resultan llamativos en la escala porcentual (4,8% a 15,73%), han sido de 92 euros al mes en el mejor de los casos, un avance que se reduce a entre 29 y 36 en relación con el 2009 en los niveles 2 y 3. El 1, el integrado por el 10% de trabajadores con los salarios más escuetos, sigue 16 euros por debajo del de aquella fecha tras una década en la que las pérdidas llegaron a superar los 80.

Esos bajos salarios, entre los que se incluyen los de buena parte de los precarios que subsisten como eventuales o que aceptan jornadas reducidas a falta de acceder a una completa, fenómenos especialmente intensos entre los menores de 25 años, tienen como consecuencia en diferido el acceso a unas escuálidas prestaciones si pierden esos empleos.

Suben los salarios, pero la mitad que PIB y beneficios 

El salario medio bruto se sitúa en España en 1.944,42 euros, 129,24 por encima de los 1.815,18 de 2009, el primer año de crisis, y 75,31 sobre los 1.869,11 de 2013, tras el que comenzó la recuperación.

La mejora alcanza el 7,1% en relación con los registros del primero de esos años y el 4,02% con respecto al segundo, un avance claramente inferior al que en ese mismo periodo han tenido otras variables macroeconómicas: un 12,44% y un 17,84% en el caso del PIB y un 13,63% y un 16,81% en el de las ganancias brutas de las empresas.

La raquítica progresión de los salarios por el gripado de los sistemas de redistribución de la renta ha tenido entre otras consecuencias la de llevar a España a Bator su récord de trabajadores pobres. En esa evolución han tenido un peso fundamental el aumento de la temporalidad, con más de 1,1 millones de nuevos empleos eventuales en los últimos cinco años, y la expansión de las jornadas parciales, que el año pasado alcanzaron los 2,83 millones.

Las bolsas de infrasalarios: eventuales, jóvenes y jornadas parciales

El trabajo del INE revela la existencia de tres grandes bolsas de infrasarlarios que se concentran entre los menores de 25 años, los trabajadores con contrato temporal y los que se emplean en una jornada parcial.

“Los trabajadores más jóvenes se concentran en los salarios más bajos”, señala el INE, que achaca esa situación a “una mayor proporción de trabajo a tiempo parcial y de contratos temporales y por la menor antigüedad” que, en cualquier caso, lleva a que “el 65% de los asalariados menores de 25 años recibió un salario mensual inferior a 1.260,9 euros en 2018” mientras solo el 4,9%, menos de uno de cada veinte, tuvieron uno por encima de los 2.187,20.

El desequilibrio es mayor todavía en relación con el tipo de jornada, ya que “el 88,8% de los asalariados a tiempo parcial ganaron menos de 1.260,90 euros mensuales” brutos mientras solo el 1,3% superaba los 2.187,20 euros, y menos acusado -aunque los datos revelan elevados índices de infrasalarios- en función del tipo de contrato, con un 48,5% de eventuales por debajo de los 1.260,90 euros, aunque un 12,4%, casi uno de cada ocho, pasó de 2.187,20.

Sectores y territorios que no acaban de remontar

La recuperación no ha acabado de llegar a los salarios de los trabajadores de dos de los sectores que sufrieron la crisis con mayor intensidad, como son la construcción y las inmobiliarias. De hecho, la media de 1.866,10 euros brutos mensuales del primero y la de 1,571,70 del segundo se encuentran, respectivamente, 31 y 74 por debajo del nivel registrado en 2013.

Entre ambas, con una merma de 49, se encuentran los empleados de las industrias extractivas, como la minería. Y en la situación contraria, con avances, las energéticas, en las que los sueldos subieron más de 240 euros mensuales, cien por encima de la mejora global de los empleados de las administraciones.

Por territorios, tres comunidades siguen sin recuperar los salarios brutos medios de finales de 2013, lo que supone que, aunque con altibajos, han seguido bajando. Se trata de Castilla y León, Extremadura y Navarra, con caídas de diez euros en las dos primeras y de 75 en las segundas. La subida alcanza los 240 euros en Murcia.
Pese a ese retroceso, Navarra es, por detrás de Euskadi, la comunidad con mayor concentración de sueldos altos: el 39,9% de los asalariados cobra al menor 2.187 euros brutos al mes, ocho décimas por encima de Madrid y casi cuatro puntos por debajo del País Vasco.

La brecha de género se cronifica 

Las diferencias entre los salarios medios entre los hombres y las mujeres se están cronificando por encima de los 400 euros desde el inicio de la recuperación de las variables económicas, un lustro en el que la distancia entre uno y otro ha ido fluctuando entre los 507,80 euros de 2015 y los 414,.670 de 2016.

El Decil de Salarios del Empleo Principal recoge otras diferencias como el hecho de que el 41,1% de las mujeres, dos de cada cinco, cobre menos de 1.260,90 euros brutos mensuales mientras solo el 19,7% de los varones se encuentra en esa situación.

En el tramo alto, por encima de los 2.187,20 euros, la mayoría es claramente masculina (35,1% por 24,5%), como en el nivel intermedio, en el que el 45,2% de hombres le saca también más de diez puntos al 34,4% de mujeres.

NOTA: Para calcular los deciles salariales se procede de la siguiente forma: se ordenan todos los asalariados según la cuantía del salario mensual1 percibido y se dividen después en 10 grupos iguales, es decir, con el 10% de los trabajadores en cada grupo. El primer decil salarial corresponde al primer grupo de trabajadores, o sea al 10% con menores salarios; el segundo, al 10% siguiente, y así sucesivamente hasta llegar al décimo decil correspondiente al 10% de trabajadores con mayores ingresos. Cada decil viene definido por su media (salario medio del grupo) y por los salarios inferior y superior que lo delimitan. La población asalariada en 2018 fue de 16.215.800 personas. En cada decil hay, por tanto, unos 1,62 millones de asalariados.