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Rajoy admite que no habrá creación neta de empleo en la legislatura

El millón de nuevos empleos previsto por el presidente del Gobierno para 2014 y 2015 no compensaría la sangría de los dos años anteriores. Los contratos indefinidos y los de jornada completa tampoco pueden recuperar ya el terreno perdido desde la llegada del PP al poder.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en los pasillos del Congreso con La ministra de Empleo, Fátima Bañez. EFE

VICENTE CLAVERO

MADRID.- Pese a los duros sacrificios exigidos a los ciudadanos españoles so pretexto de enderezar la economía, la presente legislatura se saldará con una nueva pérdida de empleo neto, aunque no de la magnitud de la registrada durante la primera parte de la crisis. Así se desprende de unas recientes declaraciones realizadas por el presidente del Gobierno, en las que pronosticó que entre 2014 y 2015 se creará un millón de puestos de trabajo, cantidad insuficiente para compensar los que se destruyeron en los dos años precedentes.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), al cierre de 2013 había 17.135.000 personas ocupadas, lo que significa que cuando termine este ejercicio habría 18.135.000 si se cumplieran las previsiones de Mariano Rajoy.

Esa cifra, sin embargo, está por debajo de los 18.153.000 empleados que reflejaba el mismo indicador el mes en que el PP llegó al poder (diciembre de 2011) tras ganar las últimas elecciones generales por mayoría absoluta.

Reforma laboral

El hecho de que, atendiendo a los augurios del presidente del Gobierno, la legislatura vaya a acabar sin creación neta de empleo obedece fundamentalmente al fuerte deterioro del mercado laboral que se produjo en 2012 y 2013, con una pérdida total de 1.018.000 puestos de trabajo. La mayor parte de esa sangría tuvo lugar en el primero de ambos años, coincidiendo con la entrada en vigor de la reforma laboral, que concedió nuevas facilidades a los empresarios para aligerar sus plantillas mediante despidos colectivos.

Sólo en 2012, el número de ocupados pasó de 18.153.000 a 17.339.000 o lo que es lo mismo: desaparecieron 814.000 puestos de trabajo, a razón de 2.230 diarios, buena parte de ellos como consecuencia de la masiva aplicación de expedientes de regulación de empleo (ERE).

Desde que estalló la crisis económica, el único año en que la evolución del mercado laboral arrojó un balance peor fue 2009, cuando la ocupación cayó nada menos que en 1.165.000 personas, bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.

Peores condiciones

Además de no avanzar en creación de empleo, la legislatura acabará con un claro deterioro de las condiciones de quienes sí lo tienen, según revela una simple proyección de las previsiones de Rajoy para 2014 y 2015 sobre los datos de la EPA.

A finales de 2013, por ejemplo, había 14.381.000 trabajadores a jornada completa, 1.319.000 menos que dos años antes, por lo que no se recuperaría el terreno perdido ni siquiera en el caso de que ni uno solo del millón de empleos al que alude el presidente del Gobierno fuese a tiempo parcial.

Otro tanto ocurre con los contratos indefinidos, que en la última EPA conocida, correspondiente al tercer trimestre de 2014, sumaban 10.759.000, frente a 11.393.000 registrados al principio de la legislatura, con un descenso de 634.000.

Eso significa que, para igualar con la posición de partida, el aumento de la ocupación desde ahora hasta las próximas elecciones generales debería conseguirse sin recurrir a la temporalidad, cosa absolutamente improbable.