Público
Público

Resultados El Sabadell gana un 134% más en 2019 por menores saneamientos y sin costes extraordinarios por su filial británica

El banco repartirá el 40% vía dividendos tras batir su compromiso de alcanzar una ratio de capital del 11,6%

El logo del Banco Sabadell en la sede de la entidad. E.P.
El logo del Banco Sabadell en la sede de la entidad. E.P.

Servimedia

El grupo Sabadell obtuvo un beneficio neto atribuido de 768 millones de euros durante el pasado ejercicio y superó en un 134% los 328 millones logrados durante 2018 gracias al descenso en la carga de provisiones y por la ausencia de los costes extraordinarios soportados por entonces en TSB.

La progresión de la cuenta está impulsada además por la marcha de la actividad, que permitió elevar un 1% interanual los ingresos del negocio bancario construido por el margen de intereses y la recaudación neta por comisiones pese a los tipos negativos.

Si se aisla la operación de titulización realizada con préstamos al consumo dichos ingresos ampliarían su aumento al 1,4% o al 1,5%, incluso, si se excluye del epígrafe TSB, según detalló este jueves el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Precisamente una de las claves detrás de la cuenta es la vuelta de TSB a la "senda de crecimiento", después de que el pasado año lastrase el beneficio en 226 millones por culpa del retraso en la migración de su plataforma.

Según detalla el Sabadell, los costes de reestructuración asumidos en TSB el pasado año se limitaron a 50 millones y su partida de costes se redujo un 8,4% interanual.

La filial británica mostró además crecimientos del 8,5% interanual en la cartera financiada de créditos, de la mano de una nueva concesión que avanzó un 21,5%. El saldo en recursos de clientes aumentó a su vez un 9% y todo ello favoreció que la recaudación por comisiones subiese un 36,8%.

Repartirça el 40% del beneficio en dividendos

En paralelo a la mejora del resultado, el grupo situó el ratio de solvencia de máxima calidad CET1 fully loaded en el 11,7% y subirá al 12,1% cuando ejecute la venta de la gestora a Amundi.

Tras superar así su compromiso de concluir el ejercicio con una tasa mínima del 11,6%, su consejo de administración ha aprobado repartir un dividendo complementario en efectivo de 0,02 euros por acción. El dividendo total con cargo al beneficio será de 0,04 euros por acción e implica un 'payout' de aproximadamente el 40%.

Por lo que respecta al negocio, el grupo aumentó un 3,7% el saldo vivo del crédito, hasta un total de 144.572 millones de euros y crecería, incluso, el 2,2% de excluir TSB, pese a la contracción de este negocio que aún experimenta en el conjunto de la banca en España.

La evolución de la cartera financiada está limitada por las carteras cubiertas por el Esquema de Protección de Activos de la antigua CAM y la emisión de una titulización de créditos al consumo. Si se neutralizan ambos factores el saldo en stock subiría 4,4%, "impulsado por el buen comportamiento en todas las geografías" y especialmente en el negocio de grandes empresas, pymes e hipotecas.

Los recursos de clientes en balance ascendieron a su vez un 6,5% y alcanzaron los 146.309 millones, con aumentos del 10,4% en las cuentas a la vista.

Su marcha tiene lugar después de que captase 418.228 nuevos clientes (322.484 particulares y 95.744 empresas), sumase 258.550 nuevas nóminas, aumentase un 14% la facturación con tarjetas y el 15% el negocio en seguros de protección.

El margen de intereses se redujo un 1,4% interanual en el actual escenario de tipos a ras de suelo e impactado por el cambio contable introducido por la norma IFRS16, junto al efecto de la mencionada titulización de préstamos.

Sin embargo, el pulso comercial y la generación de negocio se tradujo en incrementos del 7,7% en la recaudación neta por comisiones, mientras que los costes cayeron un 1,8%.

En la parte baja de la cuenta también registró un alivio en la partida de dotaciones y deterioros, ya que detrajeron 938 millones de euros frente a los 1.320 millones del año anterior, con la morosidad en descenso y la exposición tóxica ya baja.

El ratio de morosidad bajó, en concreto, del 4,2 al 3,8%, en un ejercicio donde redujo la exposición problemática -créditos dudosos e inmuebles adjudicados- en más de 8.200 millones de euros con el cierre de las operaciones de ventas de carteras.

A cierre del ejercicio su saldo problemático se situó en 7.326 millones: 6.141 millones correspondientes por dudosos y 1.185 millones a activos adjudicados.

Más noticias de Economía