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CaixaBank Los trabajadores de Caixabank secundan masivamente la segunda jornada de huelga por las condiciones del ERE

En una treintena de ciudades españolas se han producido manifestaciones de los trabajadores. Los sindicatos reclaman, entre otras cosas, que las salidas sean voluntarias y no forzosas. 

Empleados de Caixabank durante la concentración ante la sede de CaixaBank en València en protesta por el ERE.
Empleados de Caixabank durante la concentración ante la sede de CaixaBank en València en protesta por el ERE. Biel Aliño / EFE

Los trabajadores de CaixaBank han secundado masivamente este martes la segunda huelga general en el banco convocada por la plataforma de unidad sindical de la empresa, en torno a un 90% de la plantilla según UGT e incluso del 95% según CCOO, contra el expediente de regulación de empleo (ERE) planteado. En una treintena de ciudades de toda España, los empleados han vuelto a pedir que las salidas planteadas por la entidad fusionada sean voluntarias y no forzosas, entre otras reivindicaciones.

La huelga coincide con el día en el que termina la prórroga del periodo de negociaciones. La próxima reunión de la mesa negociadora del ERE se celebra este mismo lunes.

Desde que la dirección de CaixaBank y la representación sindical conformaron la mesa de negociación hace más de dos meses, se han producido avances en cuanto al número de extinciones, al tiempo que la dirección del banco ha mejorado en varias ocasiones su oferta económica para los trabajadores salientes.

Detalles de la última propuesta

Los 8.291 despidos inicialmente propuestos se han rebajado a 6.950 salidas, incluyendo 686 recolocaciones en empresas filiales del grupo CaixaBank. Además, la última propuesta del banco recoge, a grandes rasgos, rentas mensuales del 57% del salario fijo --antes del 56%-- para los empleados de entre 56 y 63 años, y se mantiene la opción planteada en la anterior reunión de permitir elegir entre dos opciones: cobro fraccionado del 57% del salario fijo y mantenimiento del 60% de las aportaciones de ahorro al plan de pensiones, o cobro de renta mensual del 57% del salario total --incluyendo el variable--, pero sin aportaciones de ahorro al plan de pensiones por parte de la entidad.

Asimismo, en cualquiera de las dos opciones, la entidad abonaría también el convenio con la Seguridad Social hasta que el empleado cumpliera los 63 años.
Para los afectados de 54 y 55 años, el pago fraccionado ascendería al 55% --anteriormente, al 54%-- de su salario fijo hasta cumplir 61 o 62 años. Se extendería, asimismo, a este colectivo la posibilidad planteada al grupo de edad de entre 56 y 63 años de elegir entre el pago fraccionado de una base salarial correspondiente a la remuneración fija y mantenimiento del 60% de aportaciones de ahorro al plan de pensiones o disponer de un pago fraccionado de base mayor --remuneración total, incluyendo el variable--, pero sin nuevas aportaciones de la entidad al plan de pensiones.

Al igual que en el anterior grupo de edad, el convenio especial con la Seguridad Social se abonaría hasta los 63 años. La indemnización para los empleados de 52 y 53 años sería un pago único de seis veces el 53% del salario fijo y a los menores de 52 años se compensaría con 35 días por año trabajado, con tope de 24 mensualidades, con primas por antigüedad de 7.500 euros para quienes lleven más de diez años en la entidad, y de 2.000 euros para quienes no alcancen los diez años.

Desde los sindicatos se pide que en las salidas se produzca voluntariedad y que se repliquen los sistemas utilizados en el expediente de Bankia de 2018 y el de CaixaBank en 2019, entre otras medidas.

Representantes sindicales preguntados por Público TV en la protesta producida en el centro de Madrid han avisado a la entidad que no cede en sus pretensiones, valoran la opción de terminar acudiendo a los tribunales.

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