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Andrey Ryabov, director de la fundación Gorbachov: "Hasta 1991 se podía reformar la Unión Soviética"

ARCHIVO. El Premio Nobel de la Paz y ex presidente soviético, Mikhail Gorbachev, pronuncia un discurso durante un evento en Venezuela.
ARCHIVO. El Premio Nobel de la Paz y ex presidente soviético, Mikhail Gorbachev, pronuncia un discurso durante un evento en Venezuela. Juan Barreto / AFP

Mijáil Sergueiévich Gorbachov fue el primer presidente de la URSS. Fue también el último que ocupó ese cargo. Durante su mandato intentó reformar al país más grande del mundo, que aquejaba de graves problemas económicos, sociales y políticos. Ganador del premio Nobel de la Paz en 1990 por "su liderazgo en el proceso de paz que caracteriza a partes importantes de la comunidad internacional", fue decisivo para el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, que firmó junto al presidente estadounidense Ronald Reagan.

Con una voluntad distinta a la de sus predecesores, que ocuparon la jefatura de estado bajo otra denominación, quiso cambiar el modelo soviético. Llegó en 1985 al poder. Algunos creen que fue tarde para poder hacer las modificaciones que requería la sociedad soviética. Otros le ven como un traidor que vendió el país a los extranjeros y destruyó la Unión Soviética, criticando con fiereza que, por ejemplo, apareciera en anuncios de compañías estadounidenses. Casi la mitad de la población tiene una opinión negativa sobre él y solo el 15% valora de forma positiva su mandato, según los datos del Instituto de Opinión Levada.

Para entender el fin de esa época y los intentos de cambiar y salvar ese gigantesco estado, Público habla con Andrey Vilenovich Ryabov, director ejecutivo de la Fundación Gorbachov de Moscú.

La Unión Soviética necesitaba cambios. ¿Llegó la perestroika demasiado tarde?

Hay una opinión bastante extendida sobre esto, que sostiene que Mijáil Gorbachov llegó tarde con las reformas y que la Unión Soviética no podía ser salvada, sobre todo después del golpe de agosto. Pero, Gorbachov, aquellos que trabajamos con él y muchos historiadores modernos que han estudiado el proceso, creen que no es así.

Existían posibilidades de transformar la Unión Soviética hasta diciembre de 1991, cuando se reunieron los 3 líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia en Belovezhskaya Pushcha, donde anunciaron la disolución de la Unión Soviética. Gorbachov no se rindió y ofreció otras opciones. De hecho, la última propuesta de una Unión de Estados Soberanos (UES) significaba ya una transformación gradual de la URSS en una confederación que tendría unas fuerzas armadas comunes y preservaría la unidad económica de la antigua Unión Soviética.

Desgraciadamente, estas medidas no fueron implementadas. Él ha sido muy criticado porque no consiguió que los líderes de otros países firmaran ese tratado. Pero eso sucedió, principalmente, por el crecimiento de un egoísmo nacional de las nuevas élites políticas, pero no de las repúblicas —eso sería una interpretación burda—. Esas caras nuevas, del Partido Comunista de cada país y la Nomenklatura (la élite del funcionariado y altos cargos políticos) de las repúblicas sintió la posibilidad de establecer el control total sobre los activos, sobre la economía de cada una.

¿Todos los dirigentes de las repúblicas tomaron ese rumbo nacionalista?

Hubo algunas excepciones. Kazajistán y Uzbekistán no querían un colapso de la URSS. Esta postura pro-unión era también habitual entre la mayor parte de la clase política bielorrusa, aunque el representante del Soviet Supremo de Bielorrusia, Stanislav Shushkevich, firmó el acuerdo de Belovezh.

Pero, sobre todo, (contra la URSS) jugaron un papel importante dos actores: el liderazgo ruso, de la mano de Boris Yeltsin, y el liderazgo ucraniano, especialmente después del referéndum que se celebró el 1 de diciembre en el que la mayoría votó independencia.

-Hay personas que tildan a Mijáil Gorbachov de "traidor". ¿Cómo lo afrontan en la fundación?

Me gustaría comenzar a responder esta pregunta con una declaración no muy agradable. El problema es que la comunicación, esa discusión política, incluso sobre cuestiones históricas y la perestroika, es, de cierta manera, parte de la historia. Han pasado 30 años. En la sociedad rusa moderna, el diálogo sobre tales cuestiones históricas, lamentablemente, es muy difícil. Y es difícil no por el esfuerzo especial de alguien, se debe principalmente a una profunda división ideológica en la sociedad rusa.

Esto no es noticia porque esta escisión surgió durante el período de la perestroika, cuando se formaron dos grandes segmentos de opinión pública en la sociedad. De hecho, había más, aunque existieron dos principales: una parte que abogó por reformas y por el entendimiento de que Rusia y la Unión Soviética son parte de la civilización europea, de que las perspectivas para su desarrollo deben buscarse solo en las tendencias universales características del mundo entero. Otra parte, que, yo diría, se basa en la idea de una trayectoria histórica especial de desarrollo de Rusia.

¿Y cómo es ahora?

Ahora, debido al empeoramiento de la situación socioeconómica, esta división ideológica sobre el pasado se ha intensificado. Y si alguna vez está presente en intentos de debates entre representantes de estos cargos con estos puntos de vista, probablemente crea que prácticamente no hay comunicación entre ellos, que es imposible. El otro lado no escucha lo que dice el contrario. ¿Significa esto que la fundación no está respondiendo a esto? Por supuesto que no. El objetivo principal de la fundación es educar.

En los eventos que tuvieron lugar cuentan no solo los empleados de la fundación ni los asociados de Gorbachov, también los que estuvieron implicados en los procesos de cambio. Gorbachov concedió muchas entrevistas sobre el colapso de la URSS, pero el panorama no era tan simple como algunos ahora imaginan, era necesario reprimir por la fuerza todos esos movimientos separatistas y mantener así a la Unión Soviética.

¿Los cambios que se intentaron aplicar a la URSS iban en camino de ser más parecidos a la China de hoy o al proyecto yugoslavo?

Creo que estuvo más cerca del proyecto yugoslavo, pero en la etapa inicial de su implementación, cuando no enfrentó una ola muy poderosa de gran nacionalismo serbio, que fue esencialmente lo que destruyó este proyecto. Gracias a Dios, la Unión Soviética logró evitar esto en Rusia, porque no había nada como el gran nacionalismo serbio en Rusia ni bajo Gorbachov ni en los noventa.

"Los dirigentes del país entendieron que la Unión Soviética no podía repetir la experiencia de China"

Me parece que el proyecto chino no fue inicialmente atractivo para él. Aunque muchos economistas y politólogos lo señalaron como un ejemplo muy exitoso: "¿Por qué no comenzamos con la reforma del ámbito económico, permitimos las relaciones de mercado allí, desarrollamos las relaciones de mercado allí, pero la esfera política, sobre todo el monopolio del Partido Comunista, no se toque?", se ha plateado. El hecho es que tanto Mijáil Gorbachov como sus colaboradores cercanos, que juntos llevaron a cabo la perestroika, desarrollaron sus planes y entendieron perfectamente la enorme diferencia entre la situación en China y en la Unión Soviética. China estaba entrando en la etapa de desarrollo industrial, mientras que la Unión Soviética estaba en una etapa diferente, debería ser ya parte de la sociedad postindustrial.

E inicialmente no aceptó métodos autoritarios de gestión. Por el contrario, sus intereses estaban más centrados en el pluralismo, la competencia de ideas; de personas; de proyectos económicos, por lo que creo que los dirigentes del país entendieron perfectamente que la Unión Soviética no podía repetir la experiencia de China.

- Perestroika, 'glasnost' son dos palabras que se asocian a Gorbachov, ¿cómo se siente él con esa carga?

Él ve a la perestroika como el mayor proyecto de su carrera política. Gorbachov asegura que es erróneo creer que la perestroika es la causante de la Unión Soviética. Además, la mayor consecuencia a nivel internacional fue que se disipó la amenaza de una guerra nuclear. Después de negociaciones soviético-americanas, se redujeron los arsenales nucleares, y eso hizo que nuestro mundo fuera más seguro.

Además, Gorbachov destruyó el "sistema de miedo" que se había construido en la Unión Soviética. El pueblo soviético sentía constantemente algún tipo de prohibición y restricciones infinitas en sus quehaceres. Él solo dijo una cosa: "Puedes. ¿Quieres? Puedes". Y este "puedes" significó una actitud totalmente distinta. No todo el mundo estaba listo para esta libertad, por la que no tuvieron qué luchar. Cayó del cielo como un regalo. Creo que entre la gente que le critica y le acusa de destruir la URSS, hay mucha que aun no lo entiende, que no está preparada para la libertad.

Y, por último, me gustaría destacar el proceso que supuso el inicio de una economía de libre mercado. La economía de mercado en Rusia y otros estados no llegó hasta los 90, pero se pusieron las bases durante la época de la perestroika.