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Catalunya Laura Borràs: "La represión de izquierdas se parece mucho a la represión de derechas"

Laura Borràs durante la entrevista en la redacción de Públic de Barcelona. /BRU AGUILÓ
Laura Borràs durante la entrevista en la redacción de Públic de Barcelona. /BRU AGUILÓ
FERRAN ESPADA

La jefa de filas de JxCat en el Congreso y ex consellera analiza las complejas relaciones entre los partidos independentistas y la relación con el Gobierno de Pedro Sánchez, a la vez que fija objetivos para la próxima legislatura frente a las próximas elecciones en Catalunya.

Laura Borràs i Castanyer (Barcelona, 1970) hace menos de tres años que está en política. Su currículum está básicamente ligado al mundo académico en el ámbito de las letras y de la cultura. Pero el 21 de diciembre de 2017, en plena aplicación del 155, decidió concurrir a las elecciones como independiente en las listas de JxCat a petición de Carles Puigdemont. Son solo dos años y pico pero ha tenido tiempo de ser diputada en el Parlament, consellera de Cultura del Govern de la Generalitat y ahora jefa de filas de JxCat en el Congreso de los Diputados. Su próximo paso en política está por darse pero es una de las favoritas en las quinielas como aspirante a la presidencia de la Generalitat por Junts en las próximas elecciones del 14 de febrero. 

Esta semana ha comenzado con la sentencia de la Mesa del Parlament de 2017 por el referéndum. ¿Cómo la valora?

Es la enésima barbaridad democrática que se produce en la justicia española. Supone convertir en culpables e inhabilitar a unos compañeros parlamentarios por hacer su trabajo. Esto significa que para frenar al independentismo se están cargando la democracia. Concretamente la base de la democracia porque eso es lo que supone inhabilitar a los miembros de la Mesa de un parlamento por haber permitido un debate parlamentario, que es lo que tiene que pasar en el Parlament, que se debata.

"Significa que para frenar al independentismo se están cargando la democracia"

Pero también tenemos políticos condenados por haber cumplido con su programa electoral. Los pilares del estado de derecho comienzan a colapsar cuando se produce esta vergonzosa injerencia por parte de la justicia simplemente porque todo vale para frenar el independentismo. Es una persecución política como demuestra también el hecho de que la presidenta Forcadell esté en prisión.

¿Incluye también el hecho de que los últimos presidentes de la Generalitat han sido destituidos y procesados judicialmente?

Esta es una situación insólita en cualquier democracia europea donde los presidentes son elegidos y llevan a cabo su mandato. Lo que pasa en España demuestra la situación de excepcionalidad que padecemos con la judicialización de la vida política para frenar lo que no pueden evitar en las urnas, que no es otra cosa que la elección de presidentes con un mandato para trabajar por la independencia. Los presidentes o candidatos que no les gustan, los sacan de circulación. Hay que recordarlo porque no se debe normalizar.

El independentismo ha ido asumiendo el relevo de los presidentes apartados y ustedes defienden que Puigdemont aún es el presidente legítimo. ¿Qué significa? ¿No se genera un choque de legitimidades?

El president Puigdemont es el presidente legítimo porque es quien eligieron los representantes de los catalanes en la sede de la soberanía popular que es el Parlament. E incluso superó una cuestión de confianza. Fue apartado de la presidencia por cumplir el programa electoral, pero desde el exilio sigue siendo el President legítimo porque él nunca ha renunciado ni ha adquirido las prerrogativas de expresident. La legitimidad le viene dada por la soberanía popular que no puede anular una decisión arbitraria y profundamente injusta del estado español.

Pero después ha habido un presidente que ha sido Quim Torra y las elecciones del 14 de febrero comportarán otro presidente o presidenta ...

Sí, pero el president Puigdemont al frente del Consell per la República se mantiene como presidente legítimo y desde el exilio se convierte en el altavoz de denuncia de la situación de represión que estamos sufriendo los catalanes en el corazón de Europa, ahora como europarlamentario, un cargo que nuevamente le refrenda desde el sufragio popular y las urnas. Y nuevamente España intentó hacerle un jaque queriendo impedir que accediera al Parlamento europeo con un fracaso estrepitoso. La autarquía judicial en la que está inmerso el Estado español hace que el president Puigdemont, el conseller Comín y la consellera Ponsatí puedan ejercer de eurodiputados y sean reconocidos en toda Europa menos aquí.

"Nuevamente España intentó hacerle un jaque queriendo impedir que accediera al Parlamento europeo con un fracaso estrepitoso"

¿Y el president Torra también lo sigue siendo pues?

El president Torra sigue siendo la persona que han elegido los representantes de la ciudadanía de Catalunya para que sea su presidente y eso le da autoridad moral. Hay que entender que el Estado español nos quiere llevar a una especie de esquizofrenia democrática y nosotros no nos cansaremos de denunciarla y de sobrevivirla.

¿De qué forma?

Pues manteniéndoles la categoría de presidentes porque es lo que son y negándonos a aceptar estas anormalidades y monstruosidades jurídicas que han sido denunciadas por muchas voces jurídicas de España y a nivel internacional. Sólo hay que ver los constantes toques de atención internacionales que recibe el Estado español y que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acabará rematando. Todos los tribunales de Europa donde se ha visto nuestra causa han fallado a favor nuestro mientras que aquí no hay ninguna esperanza al respecto porque la justicia española es una maquinaria programada para ir en contra del independentismo.

Los últimos toques de atención internacionales han venido respecto al bloqueo del poder judicial español. ¿Confían en que esta situación ponga el foco de las instituciones europeas en la actuación de la justicia española?

Claramente. Europa se exclama sobre cómo puede ser que un organismo como el Consejo General del Poder Judicial tenga el mandato caducado desde hace dos años y por lo tanto esté totalmente deslegitimado. Sería como un Gobierno que se niega a dejar el poder cuando finaliza el mandato de cuatro años. Y en cambio continúan actuando con absoluta impunidad de saberse intocables.

¿Por qué pasa esto?

Porque existe un entramado de alianzas muy sólidas entre la política española y la justicia. Al PSOE hasta ahora seguramente ya le había ido bien pero ahora está viendo lo que conlleva y que se pueden ver afectados y quieren cambiarlo.

Pero la propuesta del PSOE de cambiar la ley por mayoría simple tampoco parece muy bien vista...

Sí, la propuesta que ha formulado el Gobierno supuestamente más progresista de la historia también ha levantado las alarmas de Europa porque es un tema muy delicado. Nosotros hemos dicho que vamos a colaborar y tenemos una propuesta específica desde JxCat hecha por especialistas como Jaume Alonso-Cuevillas.

Perdone, ¿dice supuestamente? ¿El Gobierno de PSOE y Podemos no es el más progresista que ha habido hasta ahora en el Ejecutivo español?

Si a usted le parece que el Gobierno español más progresista de la historia es compatible con tener presos políticos o exiliados y con una represión que crece es que tenemos que redefinir el concepto de progresismo. Los que llevan más tiempo en prisión son Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, y de los tres años que llevan encarcelados sólo nueve meses son bajo gobierno del PP con Rajoy. La mayor parte ha sido con el Gobierno del PSOE y ahora ya llevan también nueve meses con el Gobierno de coalición con Podemos.

Bueno, pero la alternativa es un Gobierno del PP con Vox que esta misma semana ha presentado una moción de censura muy extremista. No creo que solucionara la situación de los presos ni sería demasiado progresista, más bien lo contrario.

La represión de izquierdas se parece mucho a la represión de derechas.

Habla sobre decisiones judiciales pero en otros aspectos ¿no hay diferencia?

Podemos poner el ejemplo de la monarquía. La pregunta es si se necesitan monárquicos para defenderla con republicanos en el Gobierno como estos. Republicanos que colaboran con la fuga del rey emérito cuando afloran los casos de corrupción, que le pagan los millonarios gastos de su vergonzosa estancia en un país dictatorial y que ni se inmutan ante lo que es un verdadero escándalo. Lo ha visto toda Europa excepto España.

El único parlamento del Estado donde ha habido una reacción al respecto ha sido el de Catalunya. Y el CIS no consulta sobre la monarquía mientras el CEO (Centro demoscópico oficial de la Generalitat) sí lo hace. En el caso del rey emérito no veo nada que hubiera hecho diferente un Gobierno del PP de lo que ha hecho este Gobierno progresista. Como no sea ponerle la alfombra roja...

Escuchándola hablar sobre el actual Gobierno español ¿quiere decir que hay posibilidad de salida dialogada del conflicto?

Es cierto que sobre el papel debemos poder avanzar y así lo pensamos en un principio. Podría haber sido una oportunidad. El problema es que para que sea así hay que ponerse manos a la obra. No basta con anuncios. Y lo que hemos podido ver en todo este tiempo de Gobierno progresista es que no se ha avanzado hacia la solución y sí en la represión.

¿Usted optará a presidenciable de JxCat en las próximas elecciones?

A mí me preguntaron si sería la candidata y yo respondí que nuestros estatutos dicen que esto se decidirá en primarias con la militancia.

Pero yo le pregunto si se presentará a estas primarias...

Siempre he dicho y sigo diciendo que yo estoy a disposición del proyecto. La gente que tiene una carrera política tiene agenda y fija objetivos personales. Legítimo, pero la gente que como yo venimos de otros mundos como la carrera académica es diferente. Hace sólo tres años que estoy en la política y si sigo es por la situación de excepcionalidad. Estoy por el 1 de octubre y porque supuso exilio y prisión. Escucho a la gente, que lo que me pide es que me presente y continúe adelante con el trabajo colectivo que estamos haciendo.

Desde el independentismo se ha fijado el objetivo de superar el 50% de los votos en las elecciones. ¿Pero eso para hacer qué?

"Estoy por el 1 de octubre y porque supuso exilio y prisión"

Le tengo que decir que sólo llevo tres años en política pero ahora afronto los retos de forma muy diferente que al principio. Yo entré en política en las listas de las elecciones del 21 de diciembre de 2017 porque el presidente Puigdemont quería construir un proyecto lo más parecido posible a la lista de país que él había imaginado y que el resto de fuerzas independentistas no habían querido materializar. Porque yo creía que no podía ser que fuera difícil ponernos de acuerdo entre independentistas. Dos años y pico después me he dado cuenta de la extraordinaria complejidad de este objetivo. La independencia nos necesita a todos, debemos estar todos y nosotros estamos.

De acuerdo, pero le pregunto por lo que usted haría, por ejemplo si llega a ser presidenta de la Generalitat.

Pues materializar el mandato del 1 de octubre. Yo vengo del 1 de octubre. La legitimidad política del 1-O está intacta.

¿Eso significa firmar los decretos por la independencia?

Lo que quiere decir es que el 1-O se llevó a cabo un ejercicio de autodeterminación colectiva con la fuerza de la gente en comunión con unos políticos que se habían presentado con unos programas electorales. A pesar de la situación de represión. Por lo tanto, la legitimidad de ese acto está intacta y es en ella que deberíamos reencontrarnos todos para poder dar pasos adelante para materializar la independencia.

Pero cuando dicen que debe tener consecuencias políticas ¿en qué sentido lo formulan?

Pues que una mayoría absoluta independentista en el Parlament ya la tenemos ahora. El 30 de enero de 2018 el problema no fue que no fuésemos suficientes para investir al president Puigdemont. La realidad es que aquella mayoría independentista no conllevó una consecuencia política. Por eso no podemos limitarnos a decir que queremos tener una mayoría independentista. Ya la hemos tenido y no ha servido para nada porque cuando se ha tenido que hacer efectiva hay quien se ha encogido por los motivos que sean. Y no pongo en duda que la situación es compleja. Pero por eso mismo se necesitan consecuencias políticas.

¿Y por qué pasa esto?

Porque no podemos obviar el contexto de represión en que vivimos.

Usted remarca una de las muchas discrepancias entre JxCat y ERC y otras que ha habido con la CUP. Pero presos como Jordi Cuixart y Quim Forn defienden que en realidad hay muchas coincidencias en el planteamiento de los tres partidos...

La principal coincidencia que debería haber es poner por delante un objetivo común que es lo que permitió hacer Junts pel Sí.

¿Hacer aquella investidura no era asumir más repercusiones judiciales?

No lo sé. ¿Nos habrían encarcelado a los 70 diputados y diputadas? Quizás sí, pero seguro que estaríamos en un punto diferente del que estamos ahora. Imagínese qué imagen de anormalidad democrática habría dado España encarcelando a 70 diputados electos por una votación que materializa el resultado de unas elecciones. Y luego habrían venido 70 más y así sucesivamente, porque lo que no pueden anular es la democracia. Seguramente es lo que querrían pero no lo pueden hacer sin quitarse la máscara y que aparezca el rostro más descarnado de este régimen del 78 que ha perpetuado un franquismo atenuado pero no desaparecido. Nosotros lo que pedimos es trabajo, determinación y compromiso de todos.

¿Se está refiriendo a ERC en esto del encogimiento?

Yo no quiero pensar que ERC ha dejado de ser independentista, ni la CUP, pero lo que necesitamos es que esta suma de voluntades independentistas se traduzca en acciones que marquen este camino hacia la independencia.

Usted siempre ha hecho este discurso de la unidad...

Es que estoy convencida.

... pero forma parte de un partido que ha nacido con fractura, división y un duro enfrentamiento con los hasta ahora socios del PDeCAT. ¿Le ha dolido?

Sí. Yo soy una persona de consenso. De hecho decidí ir a Madrid porque era una candidata de consenso aceptada por la gente de la cárcel, del exilio, de JxCat, el PDeCAT y la Crida. Seguramente por no tener mochilas previas ni haber militado en ningún partido a pesar de estar claramente identificada como una persona comprometida con la independencia. Por ello, cualquier negociación que no llega a buen puerto para mí es un fracaso. Aún más si ocurre en nuestro propio espacio. Hay que hacer una reflexión y autocrítica y yo he procurado poner soluciones encima de la mesa.

Pero al final el president Puigdemont tira adelante con su partido, el president Mas se queda en el PDeCATi el president Torra no militará en ninguno de los dos. ¿Esta no es una imagen de poca unidad?

Yo soy de sumar. Me presenté a las elecciones del 10-N con Roger Espanyol como compañero de candidatura al Senado. Yo como independiente y él proveniente del Front Republicà. En este país tenemos que trabajar para construir mayorías.

Y el grupo parlamentario del Congreso ha quedado dividido por la mitad. ¿Cómo lo hacen?

Lo llevamos bien en el día a día. Mantengo muy buena relación con Ferran Bel. Siempre he sido consciente de esta diversidad de pareceres y hemos actuado en consecuencia.

Usted está encausada por un asunto de contrataciones supuestamente irregulares durante la etapa como responsable de la Institució de les Lletres Catalanes y asegura que es inocente. ¿Esto es también represión entonces?

Sí. Estoy convencida de que no estaría encausada si no tuviera responsabilidades políticas importantes. Se puede comprobar fácilmente como mi proceso judicial ha crecido a medida que mis responsabilidades han sido más importantes y me he significado cada vez más. Especialmente en lo que supone la primera línea de frente que es la política en Madrid.

¿Le ha hecho dudar si valía la pena continuar?

Claro. El 22 de julio fui a mirar a los ojos al juez Marchena y al fiscal Zaragoza al Tribunal Supremo, que son los que llevan mi causa y son los mismos del juicio del Procés. Por lo tanto cuando piensas que estas personas decidirán sobre una parte de tu vida da respeto. Porque su hoja de servicio por la unidad de España es impecable. Y para ellos yo soy una amenaza a esta unidad. Tienen por objetivo arruinarnos la vida personal y colectivamente. Decir que esto no genera dudas sería faltar a la verdad. Soy una mujer con una familia que sufre extraordinariamente. Y no es fácil no sentir miedo una misma.

¿Porque no ha abandonado y la causa habría pasado a la justicia ordinaria?

Porque la idea de servicio público y compromiso que tengo me hace ver que si yo cediera ante el miedo, tal como quiere el Estado, estaría reforzando la vía represiva e intimidatoria. Le estaría diciendo al Estado que continúe por este camino que tiene resultados. O bajas la cabeza o plantas cara y yo he decidido plantar cara. Porque resistir es vencer.

¿Cómo valora la gestión del coronavirus en Catalunya y el conjunto del Estado?

Una pandemia como esta era inimaginable. Pero creo que el Govern de la Generalitat ha tenido al frente al president Torra que ha hecho un gran ejercicio de transparencia y de gestión y buen gobierno. Haciendo uso de los instrumentos que tenemos al alcance y a la vez poniendo en evidencia las limitaciones que nos conlleva la falta de un estado propio como el que reclamamos. Además de una profunda honestidad con autocrítica como hizo en el caso de las residencias. Mientras España hizo lo único que sabe hacer, recentralizar.

"La Generalitat ha tenido al frente al president Torra que ha hecho un gran ejercicio de transparencia y de gestión y buen gobierno"

En un momento en que había que reforzar las administraciones más cercanas a la gente que es el modelo de éxito de Nueva Zelanda o Alemania. Y evitando poner en marcha medidas que les hemos pedido como las ayudas para los padres y madres que tengan hijos en cuarentena y no puedan ir a trabajar que debatiremos la próxima semana o bloqueando los remanentes de los ayuntamientos. Todo ello ha puesto en evidencia hasta qué punto es necesaria la independencia también para la gestión del día a día del coronavirus y para dar la asistencia que toda la ciudadanía de Catalunya, independentista y no independentista, merecía.

Para concluir, ¿cómo definiría la política española vista desde el Congreso que ha conocido ahora tan de cerca?

Salvajemente hipócrita. De una postura de simular que son muy civilizados mientras llevan a cabo propuestas de una hipocresía cósmica sin ningún remordimiento de conciencia. Hay diputados del PSOE, del PP, de Ciudadanos e incluso de Vox que se interesan por mi causa judicial porque saben que no soy una corrupta pero segundos después votan impasiblemente cosas que suponen la persecución del independentismo. Es una doble moral que encuentro perversa.