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Clara Sanz, secretaria general de FP: "En la Formación Profesional nos jugamos el futuro como país"

Clara Sanz
Clara Sanz, secretaria general de Formación Profesional.

Clara Sanz López es la secretaria general de Formación Profesional del Ministerio que se llama "de Educación y Formación profesional" desde que gobierna Pedro Sánchez y de primeras no lo dice así, pero lo piensa. Ella cree que, después de la aprobación de la nueva ley de FP en ciernes, a este país no lo va a reconocer "ni la madre que lo parió", como decía Alfonso Guerra, y eso que ella pretende ser de lo más pacífica. Esta semana el proyecto de ley se ha registrado en el Congreso de los Diputados. Sanz espera que se aprueba antes de final de año o a principios del próximo por más que mayoría absoluta.

Nos atiende por teléfono. Se había comprometido a responder a nuestras preguntas durante media hora, pero se deja hasta la hora completa. Más que una entrevista es una clase magistral. Clara Sanz se muestra completamente apasionada por lo que hace y le sale la profesora de EGB que fue durante años antes de convertirse en inspectora de educación y de trabajar para el ministerio del ramo de Zapatero y para la consejería de lo mismo de la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre y sus sucesores.

Esta maestra que ha colaborado en muchas universidades e instituciones internacionales, que ha escrito sobre orientación académica y profesional, formación profesional, sistemas educativos y evaluación de políticas educativas públicas y que, por tener, tiene hasta la Gran Cruz del mérito militar, dice que es de las que cree que la política "cambia la vida de la gente" y que "la nueva ley de Formación Profesional es una auténtica revolución a la que va a ser muy difícil decir que no". Ella apuesta a que esta nueva ley se aprobará por "unanimidad". "Todos estamos de acuerdo en casi todo. Te diría en todo pero... Ahí ya no hablamos de FP; hablamos de otras cosas".

Su proyecto de ley ha sido muy consensuado con "aportaciones antes de la redacción, con las comunidades autónomas, comisiones de FP, mesa de diálogo social, expertos en FP–empresas, en inclusión, 4000 aportaciones en la web del ministerio... Confío en que el PP vote que sí", declara confiada o pareciéndolo.

Los números de la FP en España

El porcentaje de estudiantes de Formación Profesional en España es del 12%, según el último informe oficial de 2019, aunque ahora ese porcentaje haya crecido. En la Unión Europea es el 23%, en la OCDE el 26. En el curso 2020–2021 cursaron FP en este país 974.445 estudiantes; 1.679.518 fueron universitarios. En solo una década los que eligen este tipo de formación se han duplicado aunque seguimos lejos de las medias de los países más desarrollados.

El presente y el futuro de los estudiantes de formación profesional

"No funciona mejor alguien que esté sobrecualificado"

En el curso 2018–2019 las ofertas de empleo para FP de las empresas superaron a las destinadas a universitarios y en eso nuestra entrevistada se quiere poner "una medallita", dice cierto orgullo. "Estuvimos trabajando mucho con las empresas que en esto lo tienen claro". En 2020–2021 prácticamente empataron las ofertas para FP y para la universidad. "No funciona mejor alguien sobrecualificado. Tiene un coste de formación que no precisa alguien que esté preparado exactamente para lo que se le necesita", subraya. Según la proyección sobre el futuro del empleo elaborada por la UE, en 2030 los nuevos puestos de trabajo requerirán en el 65% FP de formación media, el 35% FP superior y grados universitarios.

El problema, cuenta de manera gráfica, es que "tenemos un mercado laboral con una estructura de barril". Necesita poca mano de obra poco cualificada y poca muy cualificada, los extremos del barril. Lo que más demanda es cualificados intermedios formados en FP. "Son el motor", afirma. Sin embargo, la estructura formativa de nuestros estudiantes es "en forma de diábolo". Tenemos muchos muy cualificados y poco cualificados y "necesitamos imperiosamente a los de en medio".

Nuestra entrevistada recuerda que el paro juvenil en España es algo menos del 40% mientras que el de formados en FP es del 7%, casi seis veces menos, la media de paro europea (7%). Y se reafirma en esta senda pragmática: "Sería irresponsable gastar dinero público para formar desempleados". Las ayudas del ministerio están vinculadas "a sectores en los que sabemos que hacen falta profesionales: mecatrónicos, programadores... Lo que el país necesita".
A mi pregunta sobre si en la universidad le consta que se haga lo mismo, se mediomoja diciendo que no va a contestar de lo que no sabe pero que cree que "cualquier administración seria debería hacerlo, sobre todo si es pública".

Nuevas plazas y las colas de la FP

Desde 2018, se han creado 120.000 plazas nuevas. En el curso que empieza 2021–2022 cerca de 70.000. "Estamos acelerando al máximo pero no podemos hacer en tres años lo que no se hizo en una década". Es un problema histórico que no se empezó a resolver "hasta que llegamos nosotros". En 2018 aprobaron el Plan Estratégico de FP, en 2020 el de Modernización, en el que en total invertirán 2200 millones de euros hasta el curso 2023–2024. Además, cada curso transfieren fondos a las diferentes comunidades autónomas para ofertar plazas que faltan que saben demandadas por el mercado laboral. "La oferta de FP es competencia de las comunidades pero hemos querido intervenir porque nos jugamos el futuro como país". Los criterios para repartir estas plazas extra están relacionados con la población activa, la dispersión geográfica, el número de empresas o el perfil demográfico, entre otros. De momento, nadie se ha quejado del reparto.

"Nunca va a ser posible ajustar la oferta de manera absoluta"

Sobre las colas de la FP, esas sobre las que informaba El País recientemente y nos sorprendían a muchos, en las que aparentemente en breve se repartirán en Madrid unas dos mil plazas entre más de 7000 solicitantes, niega la mayor. "Esos datos son muy fluctuantes. Esos solicitantes pueden haber solicitado también bachillerato o universidad". Esos números "en grueso", como los 24.000 sin plaza en Catalunya que señalaba La Vanguardia, son "ficticios y llevan a conclusiones erróneas". "Los procesos de escolarización todavía no han terminado", señala. Y en defensa de las comunidades autónomas, admite que "están haciendo un gran esfuerzo porque son plazas que requieren unas infraestructuras, maquinaria, profesorado que no se puede improvisar". Además reconoce que la demanda ha subido de tal manera que no se puede absorber aunque señala que ocurre igual en la universidad. No todo el mundo estudia lo que quiere y los gustos fluctúan cada año "por cuestiones muy serias o por la serie de moda". Afirma que "nunca va a ser posible ajustar la oferta de manera absoluta pero que a nadie se le ofrece una plaza que no tenga nada que ver con la rama solicitada". Sobre lo relatado por El País, añade "no conozco ninguna comunidad autónoma en la que las plazas se asignen por orden de llegada y sería raro que se me hubiera escapado en tantos años como inspectora". En cualquier caso, señala que se toma como "una buena noticia que ahora genere estupor que alguien en FP no pueda hacer lo que quisiera".

La nueva Ley de FP en ciernes

La ley anterior es de 2002. En veinte años el mercado laboral es otro. "Entonces la gente creía que trabajaría toda la vida en la misma empresa", dice. Hoy nadie cree eso. Según la secretaria general de Formación Profesional, la nueva ley será tan "flexible" que durará y nos pondrá "a la cabeza de los países europeos". Aboga por "un sistema único integrado" que permita antes de terminar la educación obligatoria empezar una formación que durará "hasta el final de la vida laboral". Apuesta todo por la formación continuada. "En la cuarta revolución industrial lo que permite a un país, a una empresa posicionarse es su capital humano", concluye.

La nueva ley será tan "flexible" que durará y nos pondrá "a la cabeza de los países europeos"

En su opinión esta nueva ley es "un reto de país para el posicionamiento de España en el mercado, en un nuevo marco económico".

Subraya que la digitalización de todos los profesionales será básica. "No se trata de que un especialista en cultivar vino aprenda informática. Se trata de que sepa cómo aplicar el uso de drones a mejorar la productividad y la calidad".

Comparte que los primeros encuentros con los grupos parlamentarios están siendo muy positivos y que de verdad confía "en un gran acuerdo", "en trabajar conjuntamente con lealtad". "Todas las comunidades autónomas están trabajando con actitud constructiva aunque a veces las declaraciones en los medios no se correspondan con el trabajo diario, más en privado". Cuenta cómo anécdota significativa que la renovación de los materiales de FP para la UNED se ha hecho por todas las comunidades en conjunto; cada una se ha hecho cargo de los temas o materias que le eran más afines. "Cuando queremos sabemos trabajar en equipo", recalca.

El tiempo, muy pronto, dirá si en estos tiempos de acuerdos imposibles Clara Sanz estaba en lo cierto o solo estaba anhelando.