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LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Elgio, de La Insurgencia: "Quiero eliminar las injusticias que sufrimos, no a mis enemigos"

El rapero Elgio, de La Insurgencia, durante un concierto.- VERDEJO AUDIOVISUALS
El rapero Elgio, de La Insurgencia, durante un concierto.- VERDEJO AUDIOVISUALS
alejandro torrús

El rapero Alex Nicolaev, alias Elgio, es uno de los doce integrantes del colectivo de La Insurgencia que han sido condenados a seis de prisión por las letras de sus canciones.

Alex Nicolaev se hace llamar Elgio en el mundo del rap. Tiene 25 años y vive en Sabadell desde su infancia, aunque nació en Moldavia. Estudió Ingeniera Mecánica y actualmente trabaja en una empresa de servicio técnico. Eso sí, como una parte importante del país, está en un ERTE. Esta semana conoció, a través de la prensa, que el Supremo ratificaba la condena de seis meses de prisión, ocho años de inhabilitación y de 1200 euros de multa para cada uno de los doce integrantes del colectivo La Insurgencia por enaltecimiento del terrorismo. ¿La razón? El contenido de sus canciones. 

Seis meses de prisión, ocho años de inhabilitación y una multa de 1.200 euros para cada uno por un delito de enaltecimiemto del terrorismo. ¿Cómo lo valora? 

Hay que tener en cuenta el contexto y de dónde venimos. Al principio se nos acusaba de enaltecimiento, pero también de injurias a la Corona y de incitación al odio. Estas acusaciones habrían podido sumar mucho más años de condena. Finalmente, cuando llegamos a juicio, se nos acusó de enaltecimiento del terrorismo con la condena inicial de dos años y un día de prisión. Desde aquella condena, y después de mucha lucha y de movernos mucho para que nuestro caso se hiciera conocido, conseguimos que se rebajara la condena a seis meses, que es lo que se ha quedado.

"No podemos aceptar ni un solo día de prisión por hacer canciones"

Por eso, que la condena haya quedado en seis meses tiene una pequeña parte de victoria, pero nosotros no podemos aceptar ni un solo día de prisión por hacer canciones ni tampoco una multa de un sólo euro por ejercer un derecho fundamental como es el de la libertad de expresión. Seguiremos luchando por la absolución.

¿Recurrirán al Constitucional y en caso de que sea necesario al Tribunal Europeo de Derechos Humanos?

Por supuesto. 

La Justicia considera que sus canciones  "expresan simpatía frente a la eliminación física del disidente". ¿Comparte esta interpretación de sus letras?

Esa frase muestra a la perfección que lo que estamos sufriendo es un intento de criminalización. Me recuerda a cuando el fiscal José Perals, en el juicio, nos comparó con yihadistas. Es un intento de criminalizar nuestras ideas y también de quitarnos apoyos. Si la gente lee que nos condenan por defender la eliminación física del disidente o algo así pues le indignará menos que leer que doce raperos reciben una condena de seis meses de prisión por las letras de sus canciones.

"Yo, en mis canciones, subo el tono en muchas ocasiones. Lo sé. Pero es una expresión artística"

Yo, en mis canciones, subo el tono en muchas ocasiones. Lo sé. Pero es una expresión artística y mi objetivo no es eliminar al disidente sino eliminar las injusticias y la opresión que sufrimos. No quiero que mis enemigos se mueran, quiero que dejen de oprimirnos, quiero que respeten la sanidad pública, la educación pública, etc.

No considera que en ningún momento se aproximara al delito por el que han sido condenados con algunas de sus letras. 

Por supuesto que no. También sería importante definir aquí que es el terrorismo. Para mí el terrorismo es lo que hacen ellos a costa de sueldos precarios, de invisibilizar voces y luchas, de golpearnos en manifestaciones. Terrorismo también es la represión en Catalunya. Por eso digo que hay que definir que es terrorismo. Para mí es eso. Y nuestro rap era una manera de autodefensa. 

¿Cómo afecta a la vida de un joven de 25 años esta condena?

Pues afecta de diferentes maneras. Por un lado, está el esfuerzo legal que tenemos que hacer, tenemos que seguir pagando dinero por los recursos, sufriendo un desgaste en lo personal y teniendo menos tiempo para otras luchas sociales que también son necesarias. La decisión del Supremo nos obliga a seguir en esta pelea y te hace ver que aún nos queda años por delante en este caso represivo tratando de conseguir la absolución.

"Nadie quiere a un presunto terrorista o a un enaltecedor del terrorismo como profesor"

Por otro lado, siempre tienes presente que estos antecedentes penales por enaltecimiento son una mancha para el mundo laboral y la opinión pública. Es cierto que también lo miro con cierto orgullo porque sé que no he hecho nada malo. Si el Estado nos ha puesto en esta situación es porque ha tenido miedo a que nuestras ideas salgan a la luz y eso, teniendo en cuenta cómo es este Estado de injusto, me puede enorgullecer. Pero es jodido. No es agradable pensar que puedes entrar en prisión. 

¿Y de cara al futuro?

Pues en mi caso siempre he tenido en mente trabajar como profesor. No sé si ahora, pero sí en el futuro. La educación es algo que siempre me ha llamado mucho. Era una puerta. Ahora esta puerta está cerrada por la inhabilitación de ocho años. Pero cuando pasen esos ocho años también será complicado. Nadie quiere a un presunto terrorista o a un enaltecedor del terrorismo como profesor. Ese es mi caso personal. Pero no es el único. Hay otros compañeros que también están estudiando y que esta condena les cierra puertas para su futuro laboral.

Tengo la sensación de que las condenas a raperos por sus canciones ya no indignan como hace unos años atrás, a pesar de que esta vez sea la ratificación de una condena de prisión.

Totalmente. La gente ha ido normalizando la represión. Ese es uno de los objetivos del estado. Desgasta la resistencia y la normaliza. Cuando salió la primera condena contra Hasél o contra Valtonyc había muchas voces indignadas. Ahora Valtonyc está en el exilio y podría estar en prisión.

No obstante, sí quiero destacar que sigo recibiendo muchos mensajes de personas que preguntan cómo ayudar y qué pueden hacer para echar un cable. Y eso se agradece mucho. Me gustaría decirles que se organicen en colectivos y grupos de apoyo, que organicen conciertos para darnos voz o para recaudar dinero. Y a los artistas que están empezando o que ya están en activo solo puedo decirles que no se autocensuren para evitar lo que nos ha pasado a nosotros, que eso sería la victoria de los que condenan.

Recuerdo que cuando se conoció la condena a Valtonyc el actual presidente del Gobierno mostró su apoyo al rapero mallorquín y dijo que el mal gusto no podía estar penado con la prisión. ¿Esperaba más de este Gobierno para evitar sentencias como esta?

La verdad es que no. No esperaba nada de ellos. Sabía perfectamente que lo que Pedro Sánchez estaba haciendo entonces era por propio interés, por oportunismo. Le interesaba que la gente creyera que con él podía haber un cambio, pero ya hemos podido comprobar que no. Y esto es una prueba más.

¿Cómo es su música actualmente? El último de sus temas, 'Hasta los corazones', tiene más bases de reggae y es mucho más personal que político.

Es lógico que un artista vaya evolucionando en su música y descubriendo nuevas formas de comunicarse. Lo contrario sería estancarse en un solo ámbito. Hace un tiempo hice un curso de producción musical y estoy descubriendo un mundo que antes no conocía: nuevas melodías y nuevos tonos. En mis temas, no obstante, suele haber dos mundos: el personal y el político. Los suelo ir alternando aunque muchas veces van unidos. Por ejemplo, mi penúltima canción [Muerte a la corona (virus)] habla del confinamiento y es una canción más combativa, más chulesca.

Mucha gente cree que La Insurgencia es un grupo de rap, pero no lo es. Era más una especie de plataforma o proyecto en común con raperos jóvenes que ni os conocíais. ¿Sigue vivo este proyecto?

La Insurgencia nació con la idea de que desde diferentes partes del planeta, los que teníamos unas ideas semejantes más o menos, pudiéramos tener un espacio donde compartir música y darnos apoyo. Era un proyecto difícil de sostener en el tiempo porque no nos vemos. Todo es telemático y en realidad no conoces a las personas con las que estás trabajando. Solo sus canciones. La verdad es que hoy por hoy el proyecto está parado.