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Entrevista a Antonio Torres "Se ha dicho que el coronavirus respeta a los jóvenes y no es verdad"

Antonio Torres, pneumòleg i consultor sènior de l'UCI de malalties respiratòries a l'Hospital Clínic de Barcelona. Hospital Clínic
El responsable de la UCI de dolencias respiratorias en el Hospital Clínico de Barcelona, Antonio Torres.

El responsable de la UCI de dolencias respiratorias en el Hospital Clínico de Barcelona, Antonio Torres, explica como se está viviendo desde el epicentro de la lucha contra los casos más graves afectados por la covid-19.

La curva de contagios del coronavirus no para de crecer y los hospitales del país hace días que trabajan al límite. La gestión de la crisis de la covid-19 ha implicado una redistribución total de los recursos, todo un reto sin precedentes para los profesionales de la salud. Plantas y plantas de hospitales, que antes las ocupaban traumatólogos, ginecólogos y otros profesionales, ahora están dedicadas exclusivamente a enfermos del coronavirus. Muchas de estas funcionan estos días como unidades de cuidados intensivos (UCI) para atender los pacientes más graves. Hablamos con el neumólogo y consultor sénior de la UCI de enfermedades respiratorias del Hospital Clínic de Barcelona, Antonio Torres, que nos explica cómo se está viviendo desde dentro esta nueva fase del virus que se espera que llegue a su máximo en abril.

"No nos esperábamos una crisis así, estamos viviendo momentos de mucha tensión. Pero no tenemos que olvidar que tenemos vocación y que lo que nos hace seguir adelante es curar enfermos", dice Torres. El doctor explica que el coronavirus también está afectando la salud de los sanitarios y que muchos de ellos probablemente se contagiaron semanas antes, cuando no había tantas precauciones: "Es inevitable, antes no había tanta conciencia. Probablemente muchos de ellos se contagiaron los primeros días de marzo, pasaron el periodo de incubación y ahora algunos presentan síntomas".

"De momento es verdad que nadie ha colapsado. O al menos, no lo manifiestan. Después en casa seguramente cada uno sufre por su cuenta"

Pero estos profesionales no solo sufren por el contagio de la covid-19, también están asumiendo un gran volumen de estrés, responsabilidades críticas y jornadas maratonianas que generarán un impacto en la salud mental de estos trabajadores. Aun así, Torres defiende que el gran deber laboral que están afrontando deja en segundo plano todas estas cuestiones: "De momento es verdad que nadie ha colapsado. O al menos, no lo manifiestan. Después en casa seguramente cada uno sufre por su cuenta, pero en la planta hay mucha unión. Hay un gran sentimiento de solidaridad entre los profesionales".

Torres también explica que en los últimos días se han ido incorporando los graduados en medicina del último año para reforzar las plantillas de cuidados intensivos, donde se prueba de salvar las personas que se encuentran entre la vida y la muerte. El doctor se muestra convencido de las capacidades de estos sanitarios noveles para hacer frente al contagio: "Están preparados. Y van muy bien para el sistema sanitario, evidentemente. Además, están acompañados, hay una supervisión y los medios telemáticos lo facilitan. Si quieren consultar algo, lo pueden hacer a distancia. También cada vez más se pueden revisar las constantes de los pacientes sin tener contacto con los enfermos".

"Todos los ventiladores destinados en la investigación con animales se han limpiado, desinfectado y aportado"

El gran volumen de pacientes críticos que tendrán que asumir los hospitales ha supuesto repensar por completo los centros. Torres se reserva los detalles sobre los recursos disponibles, unas gestiones centralizadas por el Departament de Salut muy sensibles ante un posible colapso del sistema. Explica que en el Hospital Clínic, así como ha pasado en otros centros, han recolectado todos los recursos disponibles para aportarlos a la gestión de la covid-19: "El hospital se ha transformado. Se ha hecho todo el reclutamiento de ventiladores que se ha podido. Todos los ventiladores destinados en la investigación con animales se han limpiado, desinfectado y aportado. El Clínic es un hospital de investigación, y todos los recursos de investigación se han puesto a disposición asistencial".

Enfermos en estado grave aislados de sus familiares

Sobre los enfermos, Torres advierte que las UCIs no solo tienen ingresada gente mayor, también hay paciente que, a priori, no tenían que ser de riesgo: "Hay casos de todas las edades. Se ha dicho que la enfermedad respeta los jóvenes y no es verdad. Todo el mundo tiene que tener mucho cuidado. A pesar de que sí, una persona mayor tiene más riesgo de que vaya mal".

"La política de 0 visitas es la mejor. Los familiares lo entienden porque es por su bien y por el bien de los otros"

Los enfermos de la UCI más graves, relata el doctor, presentan el síndrome de distrés respiratorio agudo: "Es la máxima manifestación de una insuficiencia respiratoria. Por eso les ponemos ventilación artificial, e incluso ponemos a los enfermos boca abajo. Pero hay variabilidades en términos de gravedad". En este estadio, los pacientes pueden estar hasta dos semanas en la UCI, lo que implica un uso muy intensivo de los recursos sanitarios por cada enfermo. Torres explica que los tratan como si tuvieran una neumonía aguda, además de probar los fármacos que están presentando algunos resultados, a falta de un tratamiento específico: "Les damos antivirales, antibióticos, cloroquina y medicamentos biológicos".

Una de las partes más duras de esta crisis, más allá de las dolencias físicas, es la soledad con la que las personas enfermas la tienen que vivir. "La política de 0 visitas es la mejor. Los familiares lo entienden porque es por su bien y por el bien de los otros. En la UCI, nadie puede entrar". Torres explica que los profesionales mantienen contacto telefónico con el entorno para mantenerlos informados cuando lo piden o cuando es necesario. Así como otros hospitales están facilitando vías telemáticas para conectar a los enfermos más graves con sus seres queridos, este doctor asegura que en el Clínic no cuentan con este servicio: "Es difícil. Estos enfermos están dormidos, sedados y conectados a los ventiladores. No están conscientes".