Público
Público

Galicia Ana Pontón, candidata a la Xunta: "Quiero hacer historia y ser la primera mujer en la presidencia"

Ana Pontón. / APD - Miguel Fernández.
Ana Pontón. / APD - Miguel Fernández.

La portavoz cree que su partido demostrará que Feijóo es vencible el 12 de julio y que en caso de formar coalición con el PSOE y con Galicia en Común-Anova Mareas, su formación presidiría el Gobierno para no tener las "manos atadas" a Madrid.

Ana Pontón (Lugo, 1977) es portavoz nacional y diputada en el Parlamento gallego por el Bloque Nacionalista Galego (BNG) desde 2004. Es la primera mujer en liderar el partido y aspira a presidir también la Xunta de Galicia. Actualmente cuenta con 6 escaños en la Cámara gallega y según los sondeos puede doblar esa cifra y convertirse en la segunda o tercera fuerza. Hablamos con ella a una semana de que la comunidad gallega celebre los comicios.

Galicia ha sido la primera comunidad en salir del estado de alarma y desde hace tres semanas no se registran muertes ni ingresos en UCI por coronavirus. Usted no apoyó la convocatoria electoral cuando Feijóo se reunió con ustedes y con las demás fuerzas. ¿Sigue pensando que no es buen momento para ir a elecciones?

Pienso que a pocos días de que podamos votar ese debate ya no tiene trascendencia. Hay que seguir guardando precauciones, estamos viendo nuevos rebrotes y me preocupa que Feijóo haya tenido mucha prisa por levantar el estado de alarma. No tenemos un protocolo para afrontar los repuntes. La Xunta hace lo que mejor se le da: echar balones fuera. La improvisación que le critica a Pedro Sánchez está elevada a la enésima potencia en su Gobierno.

¿Qué está en juego el 12 de julio?

El futuro de Galiza. Los gallegos y gallegas tienen que decidir si quieren más inmovilismo del Partido Popular y recetas que ya fracasaron o, si en un tiempo que requiere nuevas ideas, apuestan por un cambio real y por un cambio en clave de país, que es lo que representa el BNG. Y por hacer historia, para que este país tenga por primera vez a una mujer en la presidencia y con las manos libres para defender los intereses de Galiza.

¿Por qué Galicia necesita a una mujer en la presidencia de la Xunta?

Después de tanto tiempo gobernándonos hombres no creo que el resultado sea positivo y eso implica un cambio. No es solo una mujer, para mí representa el trabajo colectivo de todo un movimiento como es el feminista, a favor de que la política mude y signifique transformación que mejore la vida de las mujeres. Quiero ser presidenta de este país para que Galiza avance, para que las mujeres tengan más oportunidades en nuestro país. Prioricemos la lucha contra la violencia machista, luchemos contra las desigualdades y construyamos un país que sea conocido en el mundo porque se puso a la vanguardia del feminismo.

¿Por qué ninguna mujer ha llegado a presidir el Gobierno gallego?

Ana Pontón: "Quiero ser presidenta para devolverles a esas mujeres un poco de lo que nos dieron durante esta crisis de la covid"

Seguimos viviendo en una sociedad patriarcal en donde el machismo tiene mucho peso en las estructuras de los partidos y las estructuras del poder, porque el poder es muy masculino. Tengo que decir que es un orgullo que el BNG ya hace cuatro años apostara porque su portavoz y candidata sea una mujer, y que lo hiciese con un proyecto comprometido con la igualdad y con muchas mujeres teniendo peso en la organización. Vimos en esta crisis como las profesiones más feminizadas fueron las que sacaron las castañas del fuego y que eran esenciales para el funcionamiento de la sociedad, y quiero ser presidenta para devolverles a esas mujeres un poco de lo que nos dieron durante esta crisis de la covid.

Los estudios demoscópicos de las elecciones canceladas de abril por el estado de alarma apuntaban a una pérdida de la mayoría absoluta de Feijóo, sin embargo, los que han salido estas últimas semanas le otorgan el primer puesto, algunos con más de 40 escaños en la Cámara. ¿Qué ha cambiado en estos meses?

No me creo los sondeos. Ni estos ni otros. Lo que importa es lo que vota la ciudadanía el 12 de julio y lo que podemos ver más allá de ese reparto de escaños, que tienen poca credibilidad ya que 3 de cada 10 gallegos no tienen decidido su voto, podemos ver tendencias. Hay una mayoría social que quiere cambio, hay una fuerza política que está siendo la catalizadora de la ilusión porque las cosas puedan cambiar a mejor en el país, que es el BNG. Estamos creciendo en la campaña, creo que el 12 de julio vamos a sorprender.

Precisamente una de esas tendencias es la subida energética del BNG. ¿A qué se debe?

Por lo que palpo en la campaña y a pie de calle, hay mucha ilusión en torno a nuestra candidatura porque la gente ve que hay un proyecto con principios, con ideas, que tiene al país en la cabeza y que confía en Galiza. Hay mucho agotamiento en la sociedad gallega, ya no son 11 años de Feijóo, son casi 40 años de gobiernos de la derecha que nos dejan un país destrozado con una crisis económica, una crisis industrial, un retroceso del idioma, con la juventud que tiene que emigrar. Basta ya de destruir el país, hay que tomar nota y poner a Galiza a andar. La alternativa al PP es el BNG.

Fuerzas de la oposición como Galicia en Común mostraron desde el primer momento simpatía para formar un gobierno de coalición con el BNG y el PsdeG-PSOE. ¿Vería posible un tripartido el Galicia? ¿Cómo sería la fórmula?

Los gobiernos lo deciden los ciudadanos. Si el próximo 13 de julio el PP pierde la mayoría trabajaremos en ese gobierno y en las elecciones para que el BNG lo lidere. Esa es la diferencia a la hora de poder enfrentar el futuro con garantías: si algo pienso es que Galiza necesita un Gobierno con las manos libres. Llevamos 40 años de historia de sumisión a Madrid.

¿Cómo vio el debate de este lunes?

Quedaron muchos temas por abordar, vi a un Feijóo derrotado y nervioso. Demostramos que quien le hace frente al PP y quien tiene una alternativa de país es el BNG.

Aunque el PP no gane las elecciones ya han sido 11 años en el Ejecutivo autonómico. ¿Qué tiene Alberto Núñez Feijóo que parece que es invencible en Galicia?

El 12 de julio vamos a demostrar que podemos derrotarlo. Vencimos a Fraga y venceremos a Feijóo.

Vox ha afirmado en alguna ocasión que Feijóo es nacionalista. ¿Cómo se bebe eso?

Vox es un peligro para los ciudadanos por el programa de extrema derecha que representa. No voy a hacer comentarios porque ellos mismos se descalifican. Es un proyecto que representa el antigalleguismo, el odio al país, a las mujeres, a los que son diferentes. Lo que no nos explicó Feijóo en el debate es qué opina de los pactos de su partido con ellos. Vox no deja de ser una escisión del PP. Feijóo esconde las siglas, pero también parte de su programa.

Hablemos de la pandemia. Están surgiendo rebrotes en algunos puntos de Galicia, el turismo nacional sigue aumentando y según el test epidemiológico de la Xunta, apenas el 2% de la población está inmunizada. ¿Está Galicia preparada para el repunte?

Me preocupa la respuesta que te voy a dar, porque creo que no. Llevo semanas preguntándole al candidato del PP, que tiene la responsabilidad hasta el 12 de julio de gobernar, dónde está el protocolo para los rebrotes. ¿Cómo puede ser que haya casos en la Mariña y que no existan unas instrucciones claras? Tuvo cuatro meses para preparar ese protocolo. No se reforzó el sistema sanitario suficientemente, seguimos con sobrecarga en atención primaria. Lo único que le preocupó a Feijóo fue hacer campaña encubierta en la TVG.

¿Cuál sería la propuesta de la BNG para afrontar estos casos?

Tiene que haber un plan para saber cómo actuar ante los rebrotes que no sean recomendaciones: conocer en qué punto se considera que ese caso tiene la suficiente magnitud para tener que tomar decisiones más drásticas, estudiar qué pasa con los colegios, qué pasa con las escuelas infantiles, qué pasa con las residencias de mayores, cómo va a ser el protocolo para el confinamiento. Está todo por hacer.

¿Qué opina de la gestión de la COVID-19 por parte del Gobierno central?

Tanto el Gobierno central como el Gobierno gallego han cometido errores. No digo que fuese fácil gestionarlo, pero lo grave es que en este país parece que ningún Gobierno puede reconocer en qué se equivoca, y creo que asumir los errores es importante para no volver a cometerlos. Entre los fallos más importantes yo destacaría dos: no cerrar Madrid porque era el principal foco de contagio y decidir la centralización de competencias. Hacían falta todos los esfuerzos y todas las manos. Todo esto le ha llevado a Feijóo a una válvula de escape para esconderse detrás del mando único y responsabilizar a Madrid. La política necesita de ética.

¿Cree que Feijóo tiene interés en irse a Madrid si gana las elecciones?

Sinceramente creo que Galiza tiene interés en que Feijóo no siga siendo presidente de la Xunta porque está destruyendo nuestro país.

Uno de los ámbitos más castigados por la crisis del coronavirus es la cultura en toda su amplitud, un tema bastante ignorado en el debate electoral. ¿Qué propuestas tiene el BNG para su reactivación?

Debo decir que hablé de cultura, aunque fuese poco. Me parece que es un tema muy importante porque nuestros creadores y creadoras están en un momento muy difícil. Acaban de atravesar una crisis en donde se cancela toda la programación. Se necesitaría un plan específico de reactivación cultural que apostase por la monocultura y dar un peso más importante a la programación de los medios públicos, y que se hiciese inversión a través de un bono por ejemplo, para reactivar el consumo y apoyar a los creadores. Necesitamos que en Galiza la cultura deje de ser sinónimo de precariedad.

¿Cuáles son los mayores problemas que atañen a Galicia, más allá de la crisis derivada de la pandemia?

Ana Pontón: "Galiza necesita un plan de reactivación"

Tenemos muchos problemas. Para mí ahora hay un reto: levantar el país de las crisis. Lo llaman "reconstrucción" ya que algunos quieren volver a la vieja normalidad, pero nosotros queremos construir un país nuevo. Hay que acertar a la hora de reorientar nuestra economía, Galiza necesita un plan de reactivación donde realmente apostemos por situarnos en la vanguardia de una economía verde, en un uso de las energías renovables que sirva también para desenvolver el propio país, frenar el abandono del medio rural, acabar con la emigración de la gente nueva y hacer de la nuestra una sociedad de la innovación y del conocimiento.

¿Cuál sería la primera medida que aprobaría como presidenta?

Hay una medida que no puede esperar y es que tiene que haber una solución para Alcoa. Por mucho humo que intenten vender ahora en campaña, la única solución para que la fábrica de aluminio primario de San Cibrao siga produciendo es que haya una nacionalización. También tenemos que reivindicar que la energía eléctrica que producimos en Galicia tiene que servir para algo más que para que políticos acaben en consejos de administración de las eléctricas, y por eso defendemos una tarifa eléctrica gallega que ponga fin a ese expolio energético. Lo primero es llamar a Pedro Sánchez y decirle: "Alcoa no se cierra y la Xunta va a poner una parte para que se dé esa intervención pública", y forzar al Estado a que intervenga.

La Junta Electoral acaba de desestimar el recurso presentado por la CRTVG después de que su partido denunciase la omisión de sus mensajes en los informativos. ¿Cómo se puede terminar con la manipulación en el canal público?

Primero, tener un gobierno que crea que los medios públicos no tienen que estar a su servicio. Segundo, poner en marcha cambios que son los que operan en los medios públicos en nuestro entorno: tienen que acabarse los nombramientos a dedo en la dirección de la CRTVG. El Parlamento gallego aprobó una ley hace dos legislaturas en la que radicaba que el director lo tendría que nombrar la Cámara y que tenían que realizarse consejos informativos, pero nunca se llegó a aplicar. La ley fue un fraude. La CRTVG está fuera de la ley no solo por la manipulación constante, ya que lo que hacen el resto del año es bastante peor que lo que están haciendo en campaña. Se manipula a los medios con total impunidad. Al margen del todo, se necesita cultura democrática.