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Ignacio Mártil: "El principal desafío de la transición energética es la renovación del parque automovilístico"

Ignacio Mártil de la plaza con una de sus células solares.
Ignacio Mártil de la Plaza con una de sus células solares. Cedida

Ignacio Mártil de la Plaza es doctor en Física y  Catedrático de Electrónica por la Universidad Complutense de Madrid. Además, es miembro de la Real Sociedad Española de Física y colaborador de Público con su blog 'Un poco de ciencia, por favor'. Especializado en el campo de los materiales semiconductores, Ignacio ha dedicado mucho de su tiempo al estudio de la energía solar fotovoltaica así como a la divulgación sobre energías renovables y calentamiento global. Tras la publicación de su libro 'Energía solar: De la utopía a la esperanza', hablamos con él sobre el futuro de las renovables y sobre el papel de la energía fotovoltaica en la transición energética.

Cuando parecía que el cambio climático se había colocado bajo el foco mediático llegó el coronavirus. ¿Nos va a costar volver a darnos cuenta de la realidad que vive nuestro planeta?

Esa es una de las cuestiones con las que empiezo el prólogo de mi libro: parece que el coronavirus ha aparcado los problemas del plantea, pero siguen ahí, al acecho. Según consta en los datos de este año, 2020 volverá a ser uno de los más cálidos de la serie histórica y también de los más secos. Vivimos en lo inmediato y lo inmediato, lógicamente, es el virus, pero dentro de un año, me temo que volveremos a la casilla de salida.

¿España es un país privilegiado de cara a afrontar una transición energética?

Sin duda. Disponemos de unos niveles de irradiación solar muy elevados, ya que, en promedio para todo el territorio, nos llegan 1.500 kWh/m2 al año, una barbaridad que permitiría satisfacer nuestras necesidades energéticas de manera sobrada. El planeta recibe del sol una cantidad de energía equivalente a 7.000 veces nuestro consumo total de energía al año.

Por otra parte, nuestra orografía es muy montañosa. Esta disposición geográfica, que también complica las comunicaciones, es ideal para la energía eólica, pues en las laderas de las montañas es donde más  viento sopla.

¿Podremos cumplir los objetivos del acuerdo de París?

Soy moderadamente optimista, pero solo moderadamente. Es verdad que los países industrializados están haciendo grandes inversiones en energías renovables y en movilidad eléctrica, pero también es verdad que en 2019, el 85% de la energía consumida en el planeta provino de combustibles fósiles. Las renovables apenas dieron cuenta del 11% de la producción total. Las transiciones energéticas, por definición son muy lentas, habida cuenta de las enormes inversiones que movilizan.

En resumen, es factible cumplir esos acuerdos, pero hay que aumentar las inversiones en energías renovables y en la situación actual del planeta, con las prioridades volcadas en las inversiones sanitarias y sociales de mitigación del enorme impacto de la pandemia sobre muchos sectores, me entran dudas (de momento, la factura sanitaria va a costar a España unos 6.000 millones de euros).

Origen de la producción energética mundial en 2019. Ignacio Mártil

¿Nuestro país tiene la capacidad para llegar a la independencia energética únicamente por medio de las energías renovables en un período de tiempo razonable?

Tenemos capacidad industrial sin ninguna duda. En España disponemos de empresas en toda la cadena de valor de las energías solar fotovoltaica, solar termoeléctrica, donde somos líderes mundiales, el 40% de la potencia total instalada de esta tecnología está en España. Y eólica, sector en el que disponemos de más de 200 empresas con patentes propias y algunas, líderes mundiales (Siemens-Gamesa). Es decir, al contrario de lo que ocurre en otros sectores industriales donde dependemos de matrices extranjeras, en el sector de las energías renovables, tenemos tejido industrial, talento y condiciones óptimas para aprovechar la situación.

De hecho, en lo que se refiere a la generación de energía eléctrica, nuestro mix energético marco el año pasado dos hitos:

1.- La potencia renovable instalada supera ya al resto de fuentes convencionales: 50.1% del total de potencia instalada es renovable.

2.- En 2019 marcamos un récord de instalación de potencia solar fotovoltaica, tras años de parálisis del sector.

Evolución de la potencia solar fotovoltaica entre los años 2006 y 2019. Ignacio Mártil

¿Por qué el autoconsumo energético es tan impopular en España?

Hay varias razones que lo explican:

1.- Ha sido perseguido y demonizado por una legislación que durante años, ha impedido su desarrollo y su crecimiento. Esto ocurrió en los años del anterior gobierno del PP, pero también hay que decir que en la anterior administración del PSOE, la gestión fue caótica, dando lugar a vaivenes regulatorios que es lo último que un sector energético bien ordenando se puede permitir.

2.- Popularmente, se piensa que el autoconsumo es un asunto “de ricos”, que solo ellos se lo pueden permitir, ya que solo ellos dispones de viviendas donde instalar los paneles solares. Pero se olvida que los tejados puedes ser utilizados para autoconsumo colectivo y que a los precios del mercado actuales, las inversiones a realizar no son tan elevadas (un hogar integrado por 3 personas podría instalarse paneles fotovoltaicos para autoconsumo con una inversión total de aproximadamente 6.000 euros, inversión que tendría amortizada en un plazo de más o menos 8 años). Bastaría con cubrir el 43% de la superficie de los tejados de nuestras viviendas con paneles fotovoltaicos para poder satisfacer íntegramente todas las necesidades energéticas domésticas.

¿Por qué España sigue apostando por la energía hidroeléctrica cuando está claro que tiene un impacto mayor sobre el medio natural que otro tipo de energía renovable?

Hace ya muchos años que en España no se construyen grandes presas hidroeléctricas, precisamente por los enormes impactos medioambientales que acarrean. Con la normativa medioambiental vigente en Europa, hoy en día no sería posible construir una presa hidroeléctrica como Aldeadávila o Saucelle (del orden de 1.000 MW), por no hablar de algo como la presa de las Tres Gargantas, en el cauce del YangTse, en China (22.500 MW).

Pero es verdad que nuestro mix energético tiene 18.500 MW de energía hidráulica (alrededor del 17% del total), principalmente localizados en la cuenca del Duero, del Tajo y en la de los mayores ríos de Cataluña. Esto se debe a razones históricas: en los años de la década de 1950, buscando paliar nuestra total dependencia energética del exterior, diversos gobiernos de la dictadura de Franco emprendieron la tarea de construcción de las grandes presas que siguen funcionando en la actualidad (y que, dicho sea de paso, proporcionas grandes beneficios a las empresas que los gestionan, las grandes de sector, dado que esas inversiones se amortizaron hace muchos años). Esa es la razón de su presencia en nuestro mix energético.

¿Cuál sería el coste de renovar el parque automovilístico de Europa?

En mi opinión, este es el principal problema para poder hacer una transición energética integral y su principal cuello de botella: lograr que la movilidad eléctrica sea dominante. Hay países que la incentivan fuertemente (Noruega, Países Bajos,…), pero de nuevo, las prioridades actuales no ayudan.

Ciñéndonos a España nuestro parque automovilístico a finales de 2019 es de unos 29 millones de vehículos, con un coste medio de un vehículo eléctrico del orden de 25.000 euros, saldría la bonita cifra de 750.000 millones de euros….Si nos vamos a Europa, con un parque de unos 270 millones de vehículos y con el cálculo anterior, tendríamos que invertir cerca de 7 billones de euros….un poco caro parece. Si a eso le sumamos las necesarias infraestructuras de recarga de baterías (las denominadas “electrolineras”), parece obvio que queda muchísimo camino por recorrer.

Para España, este proceso de transición, que ya ha empezado y no creo que tenga marcha atrás, es un proyecto largo y vital en el que tendremos que empezar a transformar nuestra industria automovilística si no queremos sufrir una caída demoledora del sector dentro de unos años.

En tu libro dedicas un apartado a un material "revolucionario" para la energía solar. ¿Qué son las perovskitas y que pueden aportar al sector de las renovables?

Las perovskitas son una clase de materiales conocidos desde hace más de un siglo (fueron descubiertos por un científico ruso del que toman su nombre a finales del siglo XIX). Se denomina así a materiales en los que los átomos se agrupan de una determinada manera, que no hace al caso.

Pero ciñéndonos al mundo de la energía solar fotovoltaica, irrumpieron en él hace muy poco en 2009, cuando se publicó un resultado de una célula construida con estos materiales que tenía una eficiencia del 3.8%. Esta semana se ha publicado un nuevo estudio en el que, usadas en combinación con una célula de silicio en una estructura que se denomina “tándem”, tiene una eficiencia del 29.15%. Es decir, en poco más de una década han recorrido el camino que el silicio ha tardado medio siglo en recorrer. Si a eso se une que son más baratas de producir que las de silicio, parece obvio que estamos ante un nuevo escenario en el mercado fotovoltaico.

Claro que no todo son ventajas (se degradan con el tiempo, emplean plomo, muy contaminante, etc.). Pero no cabe duda que estamos en los inicios de un momento muy, muy interesante. De hecho, una empresa spin off de la Universidad de Oxford (Oxford PV) va a empezar a comercializarlos el año próximo, con una eficiencia del 28%.Como dato interesante: una central térmica de carbón tiene una eficiencia parecida, del 30-33%, pero quemando carbón, claro…