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Primarias de Izquierda Unida Madrid Manu Castro: "No vamos a seguir siendo los enfadados, queremos ser la gente que construye, levanta y promueve"

Entrevista Manu Castro
El candidato a liderar IU Madrid Manu Castro, durante la entrevista con 'Público'. Sato Díaz

Manu Castro es concejal de Hacienda y Organización en Rivas-Vaciamadrid, militante y dirigente de Izquierda Unida, y ahora, también el número uno de la lista crítica que pretende imponerse a la dirección actual de IU Madrid en las primarias que arrancan este miércoles. Horizonte Madrid aspira, de esta manera, a cambiar el actual rumbo de la organización madrileña en un momento clave: la celebración de la II Asamblea de IU Madrid, el cónclave en el que se pretende consolidar territorialmente al partido después de la desfederación de la antigua IUCM.

Su experiencia en la gestión de uno de los feudos históricos de la izquierda en Madrid es la principal carta de presentación de un candidato al que los suyos le reconocen poca proyección pública  porque "trabaja desde abajo". Ese es el modelo que defiende para la organización y para la consolidación del espacio de Unidas Podemos, "un espacio electoral que debe ser el resultado del trabajo desde la base".

En esta entrevista con Público habla de las primarias de IU Madrid, del futuro de la coalición con Podemos, del entendimiento con Más Madrid, o del resultado de unas elecciones en la Comunidad en las que las derechas derrotaron a las izquierdas en un contexto de participación histórica.

Su candidatura apostaba por que la asamblea se celebrase en octubre y no en julio, con el fin de tener un "debate más sosegado y tranquilo" ¿Cree que esta asamblea no se da en las mejores condiciones para tener ese debate?

Dentro de Izquierda Unida nunca son las mejores condiciones, pero sí creemos que debería pasar un poco más de tiempo desde la celebración de las elecciones del 4M. Que se constituyese la asamblea, que pudiésemos hablar con los compañeros y compañeras de Más Madrid, de Podemos, y también con el PSOE para ir viendo cómo vamos a encarar estos dos años que nos quedan y, desde luego, tener la capacidad de que el debate sea permeable en toda la organización. Mejor tener tiempo para hablar y para tomar decisiones que sean correctas. Entendemos también que el arranque en septiembre puede ser positivo, pero mejor cerrar una asamblea con alta participación y con gran debate, teniendo un tiempo relajado para poder salir con más fuerza.

¿Fue personalista la campaña que lideró Pablo Iglesias a las elecciones de la Comunidad de Madrid? ¿Se sintió cómoda Izquierda Unida en la configuración de la candidatura y en la visibilidad que se le ofreció al partido? ¿Pudo participar la militancia en la misma?

La militancia de IU participó como en todas las campañas, dando todo lo que tenía y dando lo mejor porque sabe perfectamente cómo trabajar en colectivo. A toro pasado las lecturas sobre si la campaña fue personalista o no son mucho más fáciles. Creo que fue una buena campaña, los resultados han ayudado a que vayamos viendo hacia dónde apunta Unidas Podemos; la aparición de Pablo también se ha hablado mucho del beneficio que produce porque estábamos hablando de un momento en el que estaba en duda llegar al 5%, y hemos sacado un resultado más o menos digno. Sí es cierto que siempre se puede hacer mejor, y que si hubiésemos trabajado previamente esa constitución de un espacio no solo electoral, sino también en el trabajo en los distritos, barrios y pueblos, de una manera más continuada hubiese sido más fácil coordinar la campaña. Hay que mejorar muchísimas cosas, por supuesto.

¿Por qué es necesario renovar la actual dirección de Izquierda Unida Madrid? ¿Qué creen que debe cambiar?

En Izquierda Unida deben cambiar muchas cosas, entre otras hay que mejorar la participación, esta candidatura ha insistido mucho en eso. El reconocimiento y el respeto de la pluralidad: Izquierda Unida no es solo una organización uniforme, sino que está compuesta de muchas sensibilidades, muchas experiencias y muchas propuestas diferentes. Creemos que en este tiempo se podría haber hecho mejor la integración de estas pluralidades y se podía haber fortalecido enriqueciendo la propuesta que hace IU de cara al exterior. Hay muchos compañeros y compañeras que siguen trabajando en los movimientos sociales, en los movimientos obreros, vecinales o feministas, pero, sin embargo, no encuentran su espacio de debate y de propuesta dentro de IU, y creemos que eso sí debe cambiar. Esta candidatura la presentamos un poco como revulsivo; somos gente que llevamos bastante tiempo en la militancia de base, en responsabilidades internas e institucionales, y creemos que podemos aportar esa chispa que haga que IU se recomponga y se fortalezca para seguir trabajando en el ámbito de Unidas Podemos y ampliando, además, nuestra política de alianzas.

Decía que había gente que no encontraba su espacio en IU Madrid ¿Por qué piensa que ocurre esto? ¿Tiene que ver con que hay corrientes que no se sienten representadas o que creen que no hay pluralidad en la organización?

No, no solo hablo de corrientes, sino de personas, los individuos que forman parte de IU y que tienen una experiencia acumulada en el trabajo que llevan a cabo en los movimientos sociales. IU nace con esa vocación de movimiento político y social que sea capaz de trasladar a las instituciones el debate y las luchas que se dan en las calles. Muchas veces nos encontramos con que nuestra militancia sigue peleando en los espacios políticos y sociales y, sin embargo, no hay una suficiente coordinación con el resto de compañeros y compañeras de otros distritos, barrios, pueblos o, incluso, federaciones, para llevar a cabo ese trabajo de una manera más coordinada. No nos sentimos relegados o abandonados, pero sí creemos, porque además lo que planteamos es en positivo, que hay una necesidad de avanzar en cómo nuestra gente pelea en la calle y cómo lo podemos trasladar a las instituciones.

¿Es la candidatura rival, la encabezada por Álvaro Aguilera, la oficialista del Partido Comunista en Madrid?

No lo sé, habría que preguntárselo a Álvaro y al PCM. Lo que sí está claro es que el PCE en su XX Congreso toma una decisión con respecto a la construcción de Unidas Podemos y de ese frente amplio, y que los militantes del PCE que estamos en Madrid lo que hacemos es respetar y cumplir las directrices que marca el partido.

entrevista Manu Castro
Los números 1 y 2 de 'Horizonte Madrid', Manu Castro y Marga Ferré. Sato Díaz

¿Cómo se recupera una Comunidad de Madrid que ha elegido a la derecha en un contexto de participación histórica? ¿Es Madrid de derechas?

No, yo creo que no. Madrid es una comunidad rica, donde la derecha campa a sus anchas desde hace muchísimos años, y donde la izquierda y el movimiento popular no hemos sabido defender nuestra propuesta, una propuesta digna para la clase trabajadora y las capas populares, y no hemos sabido llevarla a cabo, o mostrar cómo podemos y cómo sabemos hacerlo. Tenemos municipios en los que gobierna la izquierda que dan muestra de ello, y que llevan dando muestra de ello, como en Rivas, desde los últimos 30 años. Es el momento de plantear a la sociedad un reto respecto a que basta ya de barbaridades por parte de la derecha. La derecha en la Comunidad de Madrid es lo más anacrónico y corrupto que hay a nivel estatal, y eso no puede ser, y no puede ser que la gente pase de lo que está ocurriendo en sus calles, en sus plazas y en sus pueblos; no puede ser que la gente se esconda o mire hacia otro lado ante la falta de inversión en Sanidad y Educación; no puede ser que normalicemos las colas del hambre, que ya existían en la Comunidad y en la ciudad de Madrid, pero que ahora parece que las hemos integrado en el paisaje.

¿Entonces lo que falla es la proyección o la visibilidad que se le da a esas políticas que hace la izquierda? ¿La clave reside en venderlas bien?

La gente no tiene confianza en esas políticas hasta que las vive, porque una vez que las vive no tienen la menor duda de que son las mejores políticas para la mejora de sus condiciones de vida. A mí no me gusta hablar en política de venta o compra, porque no es un producto lo que hacemos, lo que hacemos es intervenir en las condiciones de vida de las personas. Y, desde luego, las políticas de izquierda se han mostrado mucho más beneficiosas en mejorar las condiciones de vida de las personas, porque entendemos que el trabajo desde lo público es la creación de esa red de servicios públicos financiados con el dinero público que va dirigido a la mayoría de la sociedad, esa que nos ganamos el pan con el sudor de nuestra frente. Cada día que vemos los medios de comunicación sobre lo que han hecho Aguirre o Gallardón, o lo que está haciendo Ayuso, lo único que vemos es dolor y pobreza. Ese no es el modelo que busca la gente. Se ha ocultado demasiado el resultado de las políticas de izquierda. En Rivas los datos de escolarización en la escuela pública son superiores al 80%, mientras que en la Comunidad de Madrid la escolarización en escuela pública está por debajo del 45%.

¿Cree que la alianza con Podemos debe ir más allá de la coalición electoral? ¿A qué se refieren cuando dicen que el trabajo conjunto de las militancias de Podemos e IU en la campaña de las autonómicas debe ser un ejemplo para la coalición?

Hay que construir movimiento popular, frente amplio. Llevamos años hablando de refundación, de confluencia, de convergencia, de unidad popular… Y de lo que estamos hablando es de llegar a un acuerdo sobre un programa y trabajar en base a ese acuerdo, y no solo con las compañeras y compañeros de Podemos, sino con el resto de organizaciones que intervienen para la mejora de las condiciones de vida de nuestra clase y en nuestros pueblos. Es imprescindible que entendamos que los espacios electorales deben venir de esa construcción por abajo. En las asambleas del 8M nos encontramos a las compañeras de Podemos, IU, del PCE… Hay una multitud de agentes, de personas, de militancia que está interviniendo. Ahora se ha hecho el Congreso de Comisiones Obreras de la Unión de Madrid, y se ha llegado a un acuerdo de diferentes compañeros que tenían una propuesta sobre cómo intervenir en el movimiento obrero; se ha llegado a un programa de trabajo y a partir de ahí se funciona. El espacio electoral debe ser el resultado de ese trabajo por la base, y en las mesas territoriales los trabajos concretos que llevamos a cabo con Podemos para la conformación de Unidas Podemos es lo que nos muestra el camino. No solo es ese camino, pero en ese camino debemos avanzar, y así lo ha dicho también la XII Asamblea Federal de IU.

En la reconfiguración de la izquierda que tendrá lugar en la Comunidad de Madrid, ¿ve posibilidades para una alianza que incluya a Podemos, IU y Más Madrid?

Sí, hay posibilidades porque hay necesidad de plantarnos ante la derecha y construir. Es más fácil construir entre 50 que entre dos. Se puede llegar a acuerdos en el marco de la Asamblea de Madrid, por ejemplo, para mostrar al pueblo de Madrid cómo se puede plantar cara a esa derecha. Que eso se traduzca en un espacio electoral es otro debate, y creo que ese debate llegará dentro de un año o año y medio. Lo que sí es necesario ahora es que nos pongamos de acuerdo en qué vamos a hacer para que Isabel Díaz Ayuso no siga siendo la presidenta de la Comunidad de Madrid, para que Rocío Monasterio no marque la política de esta comunidad. Eso es de lo que tenemos que estar hablando.

Dice que lo ve posible, ¿lo ve fácil?

No. Pero la gente que milita en la izquierda nunca se plantea si las cosas son fáciles o no. Hablaba un gran sindicalista de lo posible y lo necesario; de lo que nosotros hablamos ahora es de lo que debemos hacer, y lo estamos planteando abiertamente. Lo que no vamos a hacer es seguir siendo los enfadados, queremos ser la gente que construye, levanta, promueve, promociona, que anima y ayuda. La práctica de la gente que está en IU Madrid avala todo esto que estoy diciendo.

¿Cree que el Gobierno de coalición ha sido tímido o poco ambicioso en su agenda progresista? Si lo cree, ¿eso les ha lastrado en la campaña de las elecciones madrileñas?

Creo que hay que ser más atrevido en política, pero también creo que hay que entender el marco donde actúas, saber la correlación de fuerzas que tienes y hacia dónde estás caminando y desde dónde partes, quiénes son tus compañeros y quiénes no. Yo no estoy en sus zapatos, pero sí conozco a los compañeros y compañeras que forman parte del Gobierno de coalición y sé qué es lo que les motiva y que la organización está detrás de ellos. La necesidad de ampliar ese escudo social y de seguir fortaleciendo las políticas de izquierdas dentro del Gobierno de coalición tiene que ver con ese movimiento popular. Yo soy muy realista en cuanto al análisis del año de pandemia que llevamos, días y días llorando porque no sabías hacia dónde tenías que ir, qué tenías que hacer y cómo, entonces no soy nada crítico con respecto a que un gobierno de coalición que se forma un mes antes de la aparición de una pandemia mundial, desde luego, creo que ha hecho mucho, que debe hacer más y que, además, nos ha marcado un camino hacia donde avanzar: proteger a las clases trabajadoras y avanzar en una agenda de Gobierno que permita mejorar nuestras condiciones de vida.