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Segunda ola de coronavirus Concha Herranz, médico de atención primaria y delegada de UGT: "El Estado central debía haber estado más encima de Madrid"

Concha Herranz, médico y miembro de UGT.
Concha Herranz, médico y miembro de UGT.
marta nebot

Concha Herranz Calvo es médico de familia y delegada de prevención de UGT. Estudió en Madrid y lleva dieciocho años ejerciendo en esta ciudad. Se declara hija, madre de tres adolescentes y convencida de que sin salud comunitaria no hay salud y de que el centro de salud no es el centro de la salud y, sin embargo, cree que ahora hay que defender estos centros con uñas y dientes.

Concha, ¿estás asustada?

Sí.

¿Crees que las nuevas medidas anunciadas van a servir?

No. Si vienen solas, no. Faltan medidas que no han sido, al menos, comunicadas. Nos cabe la esperanza de pensar que va a haber un refuerzo en el transporte público, en atención primaria y en el número de rastreadores. Solo si fuese así, podría ser que el resto de medidas tuviesen sentido.

Los confinamientos por zonas básicas de salud, que es una demarcación geográfica que no entiende nadie, no son comprensibles. Para que se hagan a la idea: la vecina de la calle de enfrente de mi calle puede tener una zona básica de salud distinta de la mía. Es muy frecuente en Madrid que en una misma calle la acera impar sea de una y la par de otra. Por lo cual, estamos confinando a los vecinos de los pares y a los de los impares no.

Si identificaran zonas básicas de salud, con incidencia acumulada mayor, para dotar a ese centro de salud de más recursos para poder hacer frente a esa situación, sí tendría sentido. Pero si no vas a dotar de más recursos a esa zona básica de salud, no tiene sentido ninguno.

¿Qué medidas básicas le faltan a este plan?

Número de rastreadores adecuados, que rondaría los 1500, 1700 ya, el lunes. PCRs fuera de los centros de salud, que se hagan en carpas, en dispositivos fuera de los centros de salud. Refuerzo de salud pública; hay dos personas en el área 11, en la centro, que tienen que hacerse cargo del seguimiento de todos los casos de los colegios; lo que es imposible. La conexión con los centros escolares es mediante un correo electrónico. Y entonces los colegios están reclamando a sus centros de salud y nosotros no podemos más. Hay que reforzar los laboratorios con profesionales de microbiología y con tests suficientes.

En el Clínico una PCR puede tardar en dar el resultado 14 días. Esta semana alguna esporádica ha llegado en 5. Y si aumentan los rastreadores, va a aumentar el número de casos que se identifiquen y habrá que hacer más pruebas y si no refuerzan ahí, es imposible. Además, está pasando otra cosa en el Clínico y en otros hospitales: se están priorizando las PCRS de los hospitales, frente a las de atención primaria. Eso hace que los pacientes, que lo saben, vayan a urgencias del hospital porque el resultado se lo dan en doce o veinticuatro horas, mientras que en primaria tardan cinco o siete o catorce días. Y así no podemos culpar al paciente, ni al médico de familia de que el paciente acabe en el hospital. También hay que reforzar los centros de salud. Antes de la pandemia ya teníamos calculado que en Madrid faltaban 600 médicos de primaria y 150 pediatras.

¿Cómo está Madrid de médicos de atención primaria y de rastreadores, en estos momentos?

Yo controlo más de atención primaria. De rastreadores, si alguien conoce a alguien que controle de rastreadores en Madrid... No somos capaces de saber quiénes son ni dónde están. Si en mayo hubiéramos tenido los que hacían falta para pasar de fase, el escenario ahora sería otro.

Y sobre los médicos, en consulta, según gerencia de atención primaria, el mes de agosto, el volumen de consulta ha sido y es como en un mes de febrero o de marzo pero con un 35% menos de plantilla. 200.000 pacientes se han atendido. Esas cifras no se sostienen. La consejería pidió que nos cogiéramos las vacaciones de junio a septiembre. Así que hemos estado en verano doblando turno, a nueve euros la hora.

¿Por qué tienen que hacer pública una carta los médicos del Hospital Infanta Leonor y los del Infanta Sofía para pedir que se trasladen a otros hospitales menos saturados a algunos de sus pacientes de covid, como ocurrió el miércoles pasado?

Porque no hay coordinación entre unos hospitales y otros; dentro de Madrid no hay un corredor sanitario para poder transferir pacientes de unos hospitales a otros. Eso necesita una gestión por parte de la Consejería de sanidad.

¿Pero no lo hubo, ni siquiera en los momentos peores de marzo y abril?

En el momento malo de la pandemia, los grupos de WhatsApp de los profesionales eran los que gestionaban: yo estoy hasta arriba, pues mándame uno. Así se hizo. Era así. Pero, si me apuras, en el momento fuerte de la pandemia, se podía entender. En este momento, no se entiende. Sobre este asunto, el consejero Ruiz Escudero dijo el otro día que ya publicaban cómo estaban los hospitales, que los pacientes podían ir a urgencias de otro hospital que no fuese el que le correspondía por zona.

¿Cómo valoras el anuncio de la posible reapertura del hospital de Ifema?

La gerencia de atención primaria dijo hace pocos días que no saldrían profesionales de atención primaria para Ifema. Yo confío en esa palabra. No se puede obligar a un médico a cambiar de centro de trabajo. Entonces los médicos fueron voluntarios. Aquello nos pilló a todos y nos empujó el sentido de la responsabilidad, pero ahora nos sentimos muy engañados. No creo que esta vez haya voluntarios para irse a Ifema. Seis meses después hemos aprendido mucho. Se ha apostado por ese hospital de pandemias y no por salud pública ni por atención primaria, que son las que habrían sacado a Madrid del punto en el que en este momento está. Además de que es un error, conviene saber que a los médicos que trabajaron en Ifema ni se les pagaron los sábados trabajados.

¿Y qué te parece el millón de tests anunciados?

A ver. Yo entiendo que la terminología no es fácil, pero es que Isabel Díaz Ayuso mezcla muchas veces test rápidos de antígenos con test rápidos serológicos. El test serológico es lo que han hecho para los estudios de epidemiología, para saber si tenemos o no anticuerpos.

Son tests que lo que identifican es proteína del virus y nos dicen si hay coronavirus en la nariz, garganta de una persona, en quince minutos y no necesitan laboratorio

Los test nuevos que hay, de los que dicen que han comprado un millón, son test de antígenos, que vienen a complementar las PCRs. Son test que lo que identifican es proteína del virus y nos dicen si hay coronavirus en la nariz, garganta de una persona, en quince minutos y no necesitan laboratorio. Son muy útiles en pacientes sintomáticos, pero no tanto o está por demostrar en pacientes asintomáticos o presintomáticos. Con lo cual no son útiles para hacer el rastreo amplio, sí para hacer el cribado rápido de los que tienen síntomas.

Si se hacen, por ejemplo, en los colegios a los niños con síntomas de covid, que no quiere decir con medio moco, se puede enviar al grupo más rápidamente a hacerse PCRs. Es decir, deberían hacer a los contactos PCRs, a los sintomáticos test de antígenos.

Pero no han anunciado nada de eso. No sabemos cómo se van a hacer y distribuir esos test y en la nota de prensa pone test serológicos. En fin...

¿Cómo ves la visita de Pedro Sánchez a la puerta del Sol?¿Va a servir para algo?

Es difícil saberlo. La gestión sanitaria en Madrid no necesitaba nada del Gobierno central. Nada. Depende única y exclusivamente de Ayuso, de Escudero y de Zapatero, que es el responsable de la gestión Covid en Madrid.

Sí, pero ¿ha fallado el ministerio de sanidad in vigilando? ¿Es comprensible que se pasara del control total del estado de alarma a que cada comunidad decidiera cuantos rastreadores tiene y si los tiene o no?

"Madrid no tiene un plan de contingencia o no lo ha publicado, porque nos saltamos una fase"

No, no lo entiendo. Nosotros llevábamos avisando desde el mes de julio de que esto se iba de las manos. Y más allá de que la competencia sea de la comunidad, tenemos por encima alguien que debe velar porque las cifras de contagios de Madrid no se disparen como se han disparado. Sí, hay una responsabilidad del Gobierno central, que tenía que haber supervisado qué medidas estaba implantando Madrid y con qué eficacia. Sí, sí. El estado central debía haber estado más encima de Madrid. Porque es que Madrid no tiene un plan de contingencia o no lo ha publicado, porque nos saltamos una fase. Solo publicó el 9 de septiembre un plan de contingencia para atención primaria que da la sensación de estar hecho en mayo, puesto que habla de cosas que pasarán cuando ya están sucediendo. Por ejemplo, dice: cuando Atención Primaria se desborde. Eso, dicho el 9 de septiembre, es insultante. Los planes de contingencia de las comunidades autónomas tenían que estar entregados en mayo para pasar de fase, pero Madrid no hizo ese cambio de fase porque se levantó el estado de alarma y salimos directamente.

¿La atención primaria ya está desbordada?

Sí. El volumen de pacientes diarios que se atiende es insostenible. Hay agendas diarias de 50, 60 y 70 pacientes por médico. Los centros de salud ya están haciendo agendas compartidas; es decir, que cada paciente ya no tiene un profesional de referencia. Es imposible tener las agendas nominales abiertas. Eso es el reflejo del desbordamiento del centro. Ahora ya todo es de todos y sálvese quién pueda y esto ya está pasando en muchos centros de Madrid, desde mediados de agosto.

Y luego está la desconexión total entre los médicos de familia y los rastreadores. En otros comunidades autónomas, los rastreadores están ubicados físicamente en los centros de salud y, aunque no todos los centros de salud tienen uno, sí están allí. Eso permite un flujo de información rápida y les permite citar en las agendas disponibles. En Madrid, eso no pasa. Hay pacientes a los que no se cita porque no localizan a su médico de referencia.

Y con este panorama, ¿cómo afrontáis la llegada del otoño?

"El volumen de entrada de llamadas es tremendo y esas unidades no están reforzadas"

Pues mira, lo único que nos animaría sería un guiño por parte de la consejería. Por ejemplo, que sacaran las PCRS de los centros de salud, como te decía antes. Eso aliviaría mucho a la atención primaria; o dotar a las unidades administrativas. Que se acabe esto de que todos los pacientes vengan protestando: no me cogen el teléfono, no me cogen el teléfono. Y si entras dentro de la unidad administrativa ves que no paran de trabajar, pero no dan. Ya solo se están dando las citas presenciales imprescindibles, porque el volumen y por prevención. Eso genera más atención telefónica, citas telefónicas. El volumen de entrada de llamadas es tremendo y esas unidades no están reforzadas. No hay más personas cogiendo los teléfonos y eso genera colas peligrosas a las puertas de los centros de salud. ¿Y otro guiño que se me ocurre? Que paguen los incentivos de 2019, que siguen pendientes.

¿De cuánto dinero estamos hablando?

Pues no es mucho. A un médico de familia que lo hace todo bien, según sus baremos, de media, le deben unos 800 euros. Habrá médicos a quiénes se les deban 1.300 o 2.000. Pero muy pocos. Y esto lo cuento para que se entienda la situación; la mierda que nos deben y con lo poco que nos pondríamos contentos. Que es así de triste. Y a los administrativos, les deben 150, 200 u 80 euros.

¿Y por qué no los pagan?

Pues, no lo sabemos. Nos dicen que porque se ha retrasado la evaluación de los datos.

¿Y por eso hay una huelga prevista?

Por eso y por todo esto que estoy contando. Por todo. Por ahora, la convoca el sindicato AMYTS, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, para el 28 de septiembre. Por nuestra parte, estaba prevista una concentración de todas las organizaciones sindicales para el lunes 21, que hemos desconvocado al final, por responsabilidad con la salud de todos. Y, si a partir de aquí la consejería no reacciona, se convocarán nuevas medidas que no se han decidido todavía. No descarto que otras organizaciones sindicales se sumen a la huelga.

Y para ir terminando, ¿qué se te pasa por la cabeza cuando escuchas esas declaraciones que hablan de los médicos como de unos activistas peligrosos en contra de un Gobierno concreto?

La presidenta de la Comunidad de Madrid lo dijo esta semana en el debate sobre el estado de la región. Utilizó esos dos términos: activistas –por parte de los médicos– y acusó de no arrimar el hombro a los trabajadores de los sindicatos. Se olvida de que el trabajo de un sindicato es imprescindible dentro de una empresa y el Sermas es una empresa. Si uno utiliza el término activista como despectivo, el problema lo tiene quien hace eso. Creo que hay que decir cómo están las cosas y hacer propuestas y, desde luego, a las organizaciones profesionales, las organizaciones sindicales, y el colegio de médicos, no se nos puede achacar que durante todo este tiempo no hayamos arrimado el hombro y que no hayamos hecho propuestas. Tienen encima de la mesa muchísimas propuestas de las que no tenemos noticias.

Y, para despedirnos: la semana que viene vuelves al trabajo, después de una semana de vacaciones, ¿con qué sensaciones vuelves al tajo?

La sensación es de yanopodemosmuchomás. Tenemos la sensación de que esto ya no puede ir a peor, pero sabemos que sí, que va a ir a peor. Aún así, tenemos la esperanza de encontrar el hueco por el que la Comunidad de Madrid, de una vez por todas, entienda que una pandemia se ataca desde la salud pública y desde la atención primaria. Esa es la esperanza. Tenemos ya poca, pero habrá que seguir manteniéndola.